El quirófano que recorre África

Cirujanos y enfermeros murcianos operan en el hospital de Maragua (Kenia) ayudados por personal local, el pasado julio. /C.S.
Cirujanos y enfermeros murcianos operan en el hospital de Maragua (Kenia) ayudados por personal local, el pasado julio. / C.S.

El equipo de Cirugía Solidaria operó en julio a más de 150 personas en Kenia

Javier Pérez Parra
JAVIER PÉREZ PARRA

Cuando a Ann Waltherero, una vecina de Maragua (Kenia), le diagnosticaron un tumor de mama, se encontró con que la imprescindible y costosa mastectomía no estaba cubierta por su precario seguro público de salud. La mujer había agotado los fondos de su póliza sanitaria en tratamientos y pruebas diagnósticas que ascendían a 100.000 chelines (unos 875 euros al cambio). «Ya no me quedaba nada, me sentía impotente, hasta que escuché a mis vecinos hablar de unos médicos españoles que habían venido a Maragua a ofrecer cirugía gratuita», narró a un periódico local, el 'Daily Nation'. Aquella conversación con los vecinos fue su salvoconducto de vida.

Como Ann, unos 600 pacientes de Maragua y sus alrededores fueron atendidos por el equipo de la ONG murciana Cirujanos Solidarios entre el 6 y el 14 de julio. De ellos, 154 entraron al quirófano para ser operados, sobre todo, de tiroides, cuello y abdomen. Es la tercera ocasión en la que los sanitarios, la mayoría de ellos de La Arrixaca, acuden a Kenia para ofrecer asistencia a una población mayoritariamente pobre que no puede permitirse acceder a la sanidad privada, y que en el mejor de los casos cuenta con un aseguramiento público que solo cubre de forma gratuita lo más básico.

Pero Cirugía Solidaria quiere ir más allá de una campaña de operaciones 'a destajo' -los médicos y enfermeras no paran un minuto- que salva decenas de vidas, pero que no puede en una semana abarcar las enormes necesidades de esta zona de Kenia situada al noreste de la capital, Nairobi. Por eso, una treintena de miembros de la ONG volverán en septiembre no solo para seguir operando, sino también para formar a los sanitarios locales e implantar protocolos de atención a diabéticos e hipertensos. «La docencia es para nosotros clave: también vamos a desarrollar un programa con la unidad de Pediatría del hospital del condado», explica Ana Morales, jefa de Neurología de La Arrixaca y voluntaria de Cirugía Solidaria.

El proyecto de la ONG se ha ido haciendo más ambicioso. Ya no se trata solo de operar; también de mejorar los sistemas sanitarios locales

«A diferencia de otros países en los que hemos estado anteriormente, como Senegal, Kenia cuenta con unas infraestructuras básicas -hospitales, centros de salud- y con autoridades sanitarias con las que podemos cooperar», subraya Morales.

Poco a poco, el proyecto de Cirugía Solidaria, que cumplirá el próximo año dos décadas de trabajo en África, ha ido creciendo y ampliando objetivos. Pero para que pueda seguir adelante y consolidar sus nuevas líneas de actuación se necesitan fondos. La ONG, que empezó con material prestado por el Servicio Murciano de Salud, ha ido adquiriendo su propio instrumental, pero se necesita mucho más. De ahí que, con vistas a su veinte aniversario, se vayan a desarrollar diferentes actividades de concienciación. La primera, un concierto solidario a cargo de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia el 17 de septiembre en el Auditorio Regional, organizado por el Murcia Club de Tenis.

Campamentos del Sahara

En estos veinte años, Cirugía Solidaria ha atendido a unos 5.000 pacientes, de los que cerca de 1.500 han sido intervenidos. Los sanitarios murcianos acuden todos los años a los campamentos refugiados del Sahara -la próxima campaña la desarrollarán en Semana Santa- y han pasado también por Senegal, Mali y Camerún. En Senegal trataron a Samba, quien, de no ser por la actuación de los médicos murcianos, habría muerto a sus 15 años fruto de una grave infección provocada por un accidente que le había destrozado la pierna izquierda. También en este país, en la región de Sandara, Mamoré Fall pudo volver a andar gracias a la extirpación de su hidrocele, un quiste en el testículo que había degenerado en un gigantesco tumor que le mantenía en silla de ruedas. La lista de personas que han podido recuperar una vida más digna gracias a Cirugía Solidaria es interminable en Sandara, como también en el pequeño poblado de Bengbis, en Camerún, o en el vecino Mali, donde Cirugía Solidaria trabajó durante varios años en colaboración con la ONG murciana Amigos de Mali.

Como Ann Waltherero, Mamoré Fall y Samba, otros muchos necesitan de los quirófanos de Cirugía Solidaria, y de la ayuda de todos, para recuperar sus vidas o mantener la esperanza frente a la enfermedad.