El PSRM se instala en la euforia y ve factible ganar las autonómicas

El delegado del Gobierno y líder del PSOE regional, Diego Conesa, abraza a Ana Jiménez, la 'abuela del soterramiento', durante la fiesta de la Plataforma Pro Soterramiento celebrada el pasado 17 de julio. / Alfonso Durán / AGM
El delegado del Gobierno y líder del PSOE regional, Diego Conesa, abraza a Ana Jiménez, la 'abuela del soterramiento', durante la fiesta de la Plataforma Pro Soterramiento celebrada el pasado 17 de julio. / Alfonso Durán / AGM

En menos de tres meses, el partido ha pasado del 'sálvese quien pueda' a verse con posibilidades de vencer en las elecciones del próximo año. Los socialistas murcianos no recuerdan una etapa más ilusionante: están en el poder, las encuestas les sonríen y las reiteradas peleas internas parecen haber desaparecido

Julián Mollejo
JULIÁN MOLLEJOMurcia

Si a algún dirigente del PSRM le hubieran asegurado hace poco más de tres meses que en el mes de agosto se declararía el estado de euforia en el partido, lo habría considerado una tomadura de pelo. Ni en sueños hubiera imaginado una transformación como la que ha tenido lugar.

A finales del pasado abril, al socialismo murciano le temblaban las piernas y se echaba las manos a la cabeza tras oír a su secretario general, Pedro Sánchez, abogar por el fin de los trasvases. Hubo críticas internas y amago de dimisiones en los órganos directivos, y aunque Sánchez matizó después sus palabras, la pesadumbre se extendió en un partido cuyo nuevo líder, Diego Conesa, aún no había tenido tiempo para asentarse. El CIS situaba entonces el PSOE como tercera fuerza política en España en intención de voto, por detrás de PP y Ciudadanos, y amenazada por el 'sorpasso' de Podemos.

Lo ocurrido después ya es historia: la moción de censura contra Mariano Rajoy ganada por Pedro Sánchez y su toma de posesión como presidente del Gobierno a principios de junio, la designación de Diego Conesa, días después, como delegado del Gobierno en Murcia, y la encuesta del CIS de esta misma semana que refleja la transformación del panorama político, con un PSOE a la cabeza en las preferencias de los españoles, con casi diez puntos de diferencia sobre PP y Ciudadanos, y el doble que Podemos.

Los más cautos resaltan que el electorado es voluble y temen un desliz sobre el agua del Gobierno central

Podemos e incluso Cs, que había empezado a robarle votantes del centro izquierda, son los más perjudicados del resurgir del PSOE

Si a finales de abril más de un cargo socialista pensaba que el partido se dirigía al 'sálvese quien pueda', ahora la opinión general es que incluso pueden ganar las elecciones autonómicas del próximo año.

El partido parece haber superado hasta sus recurrentes peleas internas, lo que ha constituido durante décadas uno de sus puntos débiles. Salvo el conflicto que perdura en la agrupación de Alcantarilla, donde una gestora llevará las riendas hasta pasadas las elecciones locales de 2019, el secretario de Organización, Jordi Arce, no tiene problemas que le generen dolores de cabeza.

Los 26 alcaldes con que cuenta el PSOE en la Región, algunos de los cuales se alinearon con Susana Díaz y en contra de Pedro Sánchez en la batalla que ambos libraron por el poder orgánico, están ahora a partir un piñón con la dirección federal y ninguno quiere privarse del impulso que proporciona formar parte del equipo que gobierna el país.

El prudente Conesa

Uno de los acontecimientos más relevantes en el apuntalamiento de las expectativas socialistas ha sido la mutación de su líder y candidato a la presidencia de la Comunidad, Diego Conesa. Este pasó de alcalde de Alhama, alguien poco conocido en la Región y con limitada capacidad de influencia en la política regional, a delegado del Gobierno en la Región de Murcia, un cargo que le ha proporcionado notoriedad social, proyección pública y la oportunidad de intervenir directamente en asuntos claves para el interés regional, como son las infraestructuras, materia en la que cuenta, además, con la colaboración del exdiputado murciano Pedro Saura, mano derecha del ministro de Fomento, José Luis Ábalos.

Al margen del acierto o desacierto de sus decisiones -el aplazamiento de la llegada del AVE a Murcia para garantizar su soterramiento desde el primer día aún dará mucho que hablar-, Conesa tiene ahora una política y una forma de gestionar que vender al electorado de la Región de cara a la cita con las urnas de mayo de 2019.

El PSOE se ha teñido de color esperanza, pero también hay quienes tratan de frenar el entusiasmo. Entre ellos sus principales responsables. «Yo me pondré eufórico una hora después de ganar las elecciones», comenta al respecto a 'La Verdad' Diego Conesa, quien, sin embargo, asegura que «hacía muchos años que no veía al partido tan centrado en los asuntos que atañen a la Región y no tanto en nuestras cosas».

«El momento es bueno, pero todavía nos queda mucho trabajo para demostrar con hechos que se puede gobernar de otra forma», agrega el secretario general del PSRM-PSOE y delegado del Gobierno.

Los más prudentes recuerdan que las preferencias del electorado son volubles, sobre todo en la actualidad, y que hay riesgos latentes que pueden desbaratar en unas semanas las excelentes expectativas de hoy.

Uno de los asuntos que más preocupa a los comedidos es el tema del agua. Un nuevo desliz sobre el Trasvase Tajo-Segura por parte del Ministerio de Transición Ecológica puede poner en un brete al PSOE murciano. También la cuestión catalana y la respuesta que pueda darle el Gobierno de Pedro Sánchez, si se excede en contemplaciones y concesiones, es vista con inquietud desde las filas murcianas, ya que podría suscitar enorme rechazo en la Región, una de las comunidades que más españolas se sienten y, por ende, más reacias a la concesión de privilegios a los nacionalistas.

El acicate popular

Desde el PP regional consideran que el ascenso socialista es engañoso y pasajero. Apuntan que la reciente encuesta del CIS, que pone al PSOE a la cabeza en intención de voto, no recoge el efecto del relevo en la cúpula nacional de su partido y el impulso que esperan que Pablo Casado imprima a la organización, y cuentan también con que el nombramiento del murciano Teodoro García como secretario general popular será un acicate para recuperar a sus votantes en la Región.

De momento no existen encuestas que permitan evaluar con cierta precisión cómo están las preferencias electorales en la Región, ya que la elaborada por el Cemop en mayo, con el patrocinio de la Asamblea Regional, ha quedado ampliamente desfasada tras los trascendentales acontecimientos políticos acaecidos con posterioridad.

El Cemop otorgaba en su sondeo el primer puesto del podio regional a Ciudadanos, con una intención de voto del 31,3% y 16 escaños en el Parlamento autónomo, seguido del PP (25,8% y 13) y el PSOE (18,9% y 9 diputados, el peor resultado desde el nacimiento de la Comunidad Autónoma).

Por entonces, la formación naranja se había convertido en el refugio de muchos votantes de centro izquierda desencantados con el PSOE y que veían al partido de Albert Rivera como la única opción posible para desbancar al PP en la Región. Fuentes socialistas consideran que ese trasvase de apoyos se ha frenado y que incluso el buen momento que atraviesa el partido, asentado en el poder y con las encuestas a favor, está permitiendo la recuperación de antiguos votantes que optaron por la abstención o bien simpatizaron con Podemos.

Está por ver si la vitalidad que exhibe ahora el PSOE será suficiente para llegar a las urnas con posibilidades de competir con PP y Ciudadanos, pero hasta los más precavidos en la organización celebran que, al menos, han conseguido invertir la tendencia. «Hemos pasado de aspirar a salvar los muebles a estar en disposición no solo de disputar el partido, sino incluso de ganarlo», comenta un dirigente de Murcia.

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