PSOE, Podemos, Cambiar y Somos Región se comprometen a revisar copagos y a abrir los centros de salud por las tardes

Protesta de la Marea Blanca en Murcia, en una imagen de archivo. /Nacho García / AGM
Protesta de la Marea Blanca en Murcia, en una imagen de archivo. / Nacho García / AGM

PP, Ciudadanos y Vox se quedan fuera de momento del Pacto por la Salud impulsado por las organizaciones de la Marea Blanca

Javier Pérez Parra
JAVIER PÉREZ PARRA

PSOE, Podemos, Cambiar la Región y Somos Región se comprometieron este jueves a aprobar ayudas que compensen el copago farmacéutico que tienen que afrontar las familias y pensionistas con rentas inferiores a 18.000 euros anuales, así como los menores con discapacidad, con enfermedad crónica o cáncer y con enfermedades graves. Como la Comunidad no tiene competencias para derogar el copago, estos partidos asumen la aprobación de subvenciones que cubrirían ese gasto, como ya ocurre en regiones como Valencia o País Vasco. Esta medida es una de las contempladas en el Pacto por la Salud impulsado por la Marea Blanca, que este jueves firmaron los principales partidos de izquierdas más Somos Región. Partido Popular, Ciudadanos y Vox no se han sumado al acuerdo de momento. Ciudadanos y Vox lo están estudiando todavía, mientras que el PP aún no ha contestado. La Región de Murcia es la única comunidad autónoma en la que los pensionistas siguen 'copagando' una vez que llegan al tope máximo de 8 o 18 euros mensuales establecido en función de su nivel de renta. En el resto de España, la receta electrónica permite que dejen de abonar el coste de los fármacos cuando alcanzan ese tope. Los firmantes del pacto se comprometen a poner fin a esta situación la próxima legislatura.

El pacto incluye muchos otros compromisos. Los partidos firmantes apuestan por dotar a la Atención Primaria con un presupuesto propio que debe suponer al menos el 25% de la inversión total en el sistema sanitario. Actualmente, a Primaria se destina menos de un 20% de los recursos. Además, se recuperarán las consultas de centros de salud en horario de tarde, prácticamente desaparecidas desde la aplicación de los recortes. El pacto también contempla la recuperación del horario nocturno «en determinados puntos asistenciales» sobre todo de pedanías y zonas rurales que fueron cerrados «por medidas de ahorro económico». Por otra parte, «se incrementarán los recursos humanos y técnicos en este nivel asistencial, aumentando el número de profesionales y reduciendo el tamaño de los cupos por sanitario. Se buscará alcanzar la ratio promedio en la Región de 1 médico por cada 1.250 personas y 1 enfermera por cada 1.250 personas, según las recomendaciones de sociedades científicas». También se contempla «la presencia de un trabajador social, un fisioterapeuta y una matrona en cada zona básica de salud».

PSOE, Podemos, Cambiar la Región y Somos Región asumen «un compromiso con la universalidad» y también con la equidad. Para ello, deberán trabajar con el objetivo de eliminar las grandes desigualdades en listas de espera que hay actualmente entre áreas de salud, de forma que no se sobrepasen los tiempos máximos de 50 días para una primera consulta con el especialista y de 150 días para una intervención quirúrgica. El Hospital del Rosell «permanecerá abierto y completará su pleno funcionamiento como hospital general de área, en las condiciones establecidas en la Ley Regional 3/2016 de 21 de marzo».

«Todos los niños y niñas de la Región de Murcia con alteración del neurodesarrollo o en situación de riesgo tendrán derecho a la Atención Temprana hasta que la necesiten, así como a una atención socio-educativa. Una atención universal, pública, gratuita, equitativa, sin demoras y de calidad». Para garantizar este derecho, «todas las intervenciones terapéuticas propias de la Atención Temprana deben estar incluidas en la cartera del sistema sanitario de Salud, y concretamente debe garantizarlas la Región de Murcia».

Se elaborará un Plan Regional Integral de Urgencias, Emergencias y Atención Continuada, incrementando los recursos recursos humanos y técnicos en los Servicios de Urgencias de Atención Primaria (SUAPs), para que tengan acceso a pruebas diagnósticas básicas y mejoren así su capacidad resolutiva. Los partidos se comprometen a reabrir los Puntos de Especial Aislamiento (PEA) cerrados durante la crisis y a mejorar las prestaciones de los consultorios rurales.

El pacto contempla una ley de Muerte Digna como la presentada ya en esta legislatura por partidos como el PSOE. Además, se prevé la mejora de la atención en cuidados paliativos domiciliarios, que ahora no cubren las 24 horas del día ni todos los días de la semana. Por otra parte, los firmantes se comprometen a una gestión pública de los centros, cerrando la puerta a privatizaciones, y se revisarán y reducirán los presupuestos destinados a conciertos. «Los servicios concertados deberán reducirse al mínimo y ser empleados con carácter extraordinario cuando no sea posible, coyunturalmente, prestar ese servicio desde un centro público», reza el pacto. «Deberán revisarse las externalizaciones y los convenios, valorando resultados en salud de forma periódica: calidad y validez de estudios diagnósticos, adecuación de diagnósticos y tratamientos médicos, o resultados y complicaciones de intervenciones quirúrgicas». Además, se plantea que los pacientes tengan derecho a renunciar a ser derivados a una clínica concertada sin que por ello pierdan su puesto en la lista de espera. «El procedimiento y los mecanismos de derivación de pacientes a centros concertados con el SMS o su atención en régimen de prolongación de jornada por los propios profesionales del SMS, deberán ser explícitos, públicos y homogéneos en las diferentes Áreas de Salud, y partir de una clara justificación de su necesidad», se explica en el documento del pacto.

Los partidos se comprometen también a una mayor transparencia en la gestión de la lista de espera, haciendo públicos los criterios de ordenación, que deberán ser previamente regulados. «Será obligatorio que desde el centro de salud se puedan obtener de forma directa todas las citas con especialistas hospitalarios así como de pruebas diagnósticas, sin que existan agendas de consulta cerradas en ningún momento, según la normativa actual», se señala en el pacto. La Marea Blanca también insta a los partidos, que se compremeten con su firma, a una mayor participación ciudadana a través de los consejos de salud de área y de zona, y a una rendición de cuentas.

El pacto también aborda la situación de los profesionales sanitarios, a quienes se promete mayor estabilidad y una política de personal «adecuada a las necesidades». «La política de personal deberá estar basada en la estabilidad laboral y en los incentivos profesionales basados en la evaluación de buenas prácticas y resultados. Reducir los elevados niveles de eventualidad existentes entre los profesionales de la sanidad pública redundará, entre otras cuestiones, en la mejora de las relaciones profesional sanitario-paciente y de la calidad y continuidad asistencial», se señala en el documento.