Pedro García: «Muchos de nuestros proyectos y acciones no serían posibles sin el voluntariado»

Pedro García, de ANSE, sostiene la 'taza más natural', en el Puerto de Cartagena. / carmen saura / efq
Pedro García, de ANSE, sostiene la 'taza más natural', en el Puerto de Cartagena. / carmen saura / efq

'La Verdad' entrega mañana una taza, por 3,95 euros, cuyo importe íntegro va destinado a ANSE, que lo invertirá en financiar iniciativas de conservación en el Mar Menor y su entorno

B. MAESTRECARTAGENA

Los lectores de 'La Verdad' tendrán mañana la ocasión de conseguir en su quiosco 'la taza más natural', por solo 3,95 euros, más el ejemplar del día, cuyo importe íntegro va destinado a la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE) para desarrollar proyectos a favor de la conservación de la naturaleza.

-¿En qué invertirá ANSE la recaudación que reciba con la venta de tazas?

-Desarrollamos desde hace varios años proyectos de conservación en el Mar Menor y su entorno, algunos con parte de financiación y otros sin ella. Entre ellos, la recuperación de arenales y dunas en varios tramos de La Manga, control de accesos y restauración de arenales de Lo Poyo, conservación y restauración de las dunas del Parque Regional Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar. Pero también acciones legales y judiciales a favor de la conservación del Mar Menor y actividades de apoyo a la investigación como cartografía bionómica, seguimiento de migraciones de aves y peces, y acciones de divulgación y sensibilización. Igualmente, formamos y ayudamos a sectores como el agrícola y el pesquero en la introducción de mejores prácticas que contribuyan a la conservación de la biodiversidad y reduzcan su impacto en los ecosistemas.

«En la Región existe un gran compromiso de ayuda desinteresada por la naturaleza y por las personas»

-¿Cuáles son los proyectos que a día de hoy centran los esfuerzos de la familia ANSE?

-Trabajamos en muchos ámbitos y hacemos casi de todo en favor de la conservación de la naturaleza, desde la restauración y protección de flora y fauna en cursos fluviales, creación de setos agrícolas y formación de agricultores, lucha contra el vertido de basuras y envases en las costas y ríos, creación de refugios y reservas para especies poco apreciadas como los murciélagos, trabajamos en los proyectos 'Life' en el río Segura y 'Salinas de San Pedro', estudio de interacciones entre delfines y pesca, seguimiento de poblaciones de aves como la canastera, chotacabras, zarceros y varias especies marinas y acuáticas.

-ANSE también organiza batidas de limpieza por distintas zonas de la Región. ¿Tienen los murcianos madera de voluntarios?

-Desde hace más de 20 años realizamos actividades de limpieza de costas y espacios naturales muy diversos, y multitud de actuaciones de conservación y recuperación de la biodiversidad. Muchos de los proyectos y acciones no serían posibles sin el apoyo de los voluntarios, ya que gran parte de los logros conseguidos en materia de conservación de la naturaleza no hubieran sido posibles sin la ayuda de ellos. Aunque pudiera parecer lo contrario, en la Región de Murcia hay un gran compromiso de ayuda desinteresada por la naturaleza y por las personas.

-Se percibe de un tiempo a esta parte una mayor concienciación sobre los riesgos que ocasionan los residuos plásticos en la fauna y flora marinas. ¿Aún hay tiempo de solucionar este problema?

-Sin duda, pero esa concienciación es muy desigual. Aunque la 'masa crítica' ha aumentado mucho en la Región de Murcia y en toda España, se mantiene un amplio sector en el mundo de la empresa y la política principalmente que siguen apostando por un desarrollismo muy parecido al de hace algunas décadas, y este sector controla amplias parcelas de poder, decisión y economía, y perjudican enormemente con sus acciones y vetos la aplicación de las medidas necesarias para lograr un modelo de desarrollo verdaderamente sostenible ambiental y socialmente.

-¿Presenta la naturaleza otros problemas que la sociedad desconoce?

-Creo que en muchas regiones áridas y semiáridas como la nuestra, con gran dependencia de la importación de recursos externos, no somos suficientemente conscientes de las consecuencias del agotamiento de recursos como el agua ni de los efectos del cambio climático. La mayor parte de las reivindicaciones se centran en pedir más y más agua, pero nadie habla de los límites al crecimiento. Decimos que tenemos derecho a crecer y desarrollarnos, cuando ya somos un millón y medio de habitantes, pero no imaginamos las consecuencias para el planeta si todos crecemos de la misma manera. Tenemos enormes deficiencias en gestión y conservación de espacios naturales, residuos y basuras, entre otros, pero también hemos mejorado mucho en aspectos como el tratamiento de aguas residuales.

-ANSE lleva más de 40 años de defensa, divulgación y estudio del medio natural. ¿A qué nuevos retos se enfrenta?

-A los mismos que en los inicios y a los que nos enfrentamos todos. Sigue existiendo un elevado incumplimiento de las leyes que protegen el medio ambiente, la naturaleza y las personas, y una inercia de crecer más y más como si la Tierra fuera infinita y no hubiera mañana. Ha llegado el momento de cambiar parte del curso de la historia y encaminarnos hacia la sostenibilidad en todas las escalas: local, regional, estatal y planetaria sobre la conservación de la naturaleza y sus recursos, la justicia social y el reparto de riqueza, el respeto a quienes nos rodean... nos queda mucho camino por recorrer, pero la recompensa maravillosa de seguir disfrutando y viviendo en una Tierra maravillosa y en paz.

-La conservación de las dunas del Cotorrillo, en San Pedro del Pinatar, fue uno de los primeros logros de ANSE. ¿Qué otras victorias se han conseguido gracias a la labor de activistas como usted?

-Este fue uno de los primeros logros de ANSE y otros colectivos, y del apoyo social en defensa de la naturaleza regional, aunque yo entonces era un crío y no estaban aún en la asociación. Luego llegaría la protección de Calblanque, de Lo Poyo y otros lugares del Mar Menor, la primera reserva marina en Cabo de Palos e Islas Hormigas, después también Tiñoso, la declaración de la Red de Zonas de Especial Protección para las Aves, la paralización de puertos deportivos en Cabo de Palos, La Azohía o la Caleta del Estacio, la anulación de los proyectos urbanísticos de La Zerrichera o Marina de Cope... Han sido tantas cosas, tanto trabajo y tantas las personas anónimas, asociaciones y colectivos sociales y ambientales, periodistas, técnicos de administraciones, profesionales y también algunos representantes políticos, los que hemos participado en esta actividad a veces frenética, que creo que todos debemos sentirnos orgullosos del trabajo realizado, y repartir ese mérito de manera amplia y generosa.

-¿De dónde le viene a Pedro García Moreno su acción medioambientalista?

-Imagino que de mi infancia en contacto con la naturaleza en la costa de Isla Plana, a veces en el agua con gafas y aletas escudriñando todos los rincones hasta arrugarme, y otras pateando las montañas cercanas en busca de cualquier bicho viviente, a menudo bajo este sol nuestro tan feroz. Probablemente también de acompañar a mi abuelo y a mi tío de pequeño con los animales y a recoger la almendra, y a otros familiares pescadores que se buscaban la vida arrancando al mar algunos de sus habitantes más asombrosos, como tantas generaciones lo habían hecho antes. Y los documentales de Félix Rodríguez de la Fuente, por supuesto, y muchas personas de ANSE que han trabajado desinteresadamente antes que yo por cosas que a nadie le importaban. También por la necesidad de actuar ante tanto desastre, por el futuro de mis hijos y por el maltrato a tantos pueblos y paisajes de otros países cercanos y lejanos.