Un proyecto de módulos para trabajar en equipo vence en la II Olimpiada de Arquitectura de la UPCT

Los alumnos ganadores de la Olimpiada. / UPCT
Los alumnos ganadores de la Olimpiada. / UPCT

Un total de 338 estudiantes presentan a la Politécnica de Cartagena diferentes propuestas de rediseño de sus colegios e institutos

UPCT CARTAGENA.

Salir al patio del colegio a poder realizar cualquier trabajo en equipo sin tener que invertir demasiado en grandes obras. Esa es la idea propuesta por José Ángel González, Julia Pascual y Sara Genovés, del colegio Nuestra Señora de la Fuensanta, de Murcia, y que les valió el primer premio de la II Olimpiada de Arquitectura de la Región, celebrada en la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT).

Los jóvenes plantearon para una de las zonas residuales del centro diseñar distintos módulos de mobiliario para que los estudiantes puedan juntarse a trabajar en equipo. Según detallaron, la idea es poner bancos con mesas que se puedan quitar y poner en función de las necesidades.

«Tenemos un patio grande en el colegio y no está todo lo aprovechado que debiera», apuntaron, añadiendo que el salir al aire libre a hacer los trabajos en grupo les motivaría más. El jurado valoró especialmente de su propuesta el uso de un espacio residual para darle vida con mobiliario para distintos usos, en el que también se incluiría un graderío.

El jurado destaca las ideas de revalorización de espacios residuales y los detalles técnicos

El segundo premio fue para el IES Los Molinos, de Cartagena, por su proyecto dedicado a destinar un espacio del patio a una especie de salón de actos con forma decagonal en la que las paredes serían de cristal y las ventanas se pueden plegar para ser utilizadas también como mesas. «Queremos que sea un espacio muy útil tanto para conferencias, charlas como para trabajar en equipo», señalaron. A ellos el jurado les valoró especialmente la parte técnica de su propuesta.

Y el tercer puesto fue para una propuesta para mejorar el comedor del colegio Nelva. «El comedor que tenemos es una zona muy pequeña donde se forman cuellos de botella, sobre todo a la hora de coger la comida y de dejar las bandejas», explicaron las alumnas, a las que el jurado les reconoció especialmente el haber tenido en cuenta el número de alumnos que utilizan el comedor y mejorar cuestiones como la acústica.

En la II edición de la Olimpiada participaron 338 alumnos, en 34 equipos diferentes, con financiación de la Comunidad a través de la Fundación Séneca