Una 'mamá canguro' anima a otras familias: «Son como tus propios hijos»

Maite Hernández, en el salón de su casa, junto al bebé de pocos meses que tiene en acogida. / guillermo carrión / agm
Maite Hernández, en el salón de su casa, junto al bebé de pocos meses que tiene en acogida. / guillermo carrión / agm

«Para mi familia, tener acogido a Saúl es un ejemplo de responsabilidad»

Marta Semitiel
MARTA SEMITIEL

Cuando Maite Hernández supo lo que era una 'familia canguro' lo tuvo claro: ella quería ayudar a esos bebés que, al igual que sucedió con la pequeña abandonada en San Javier hace unas semanas, necesitan una acogida familiar urgente. «Por aquel entonces yo estaba embarazada de mi hija pequeña y no pude entrar en el proceso de selección, pero unos años después nos inscribimos», cuenta refiriéndose a toda su familia, «porque en esto tenemos que estar todos de acuerdo, cuidar a este bebé es cosa de todos y así se lo transmito a mis hijos: este niño está aquí porque necesita nuestra ayuda».

Saúl -nombre ficticio- tiene tres meses y está inmerso en un proceso de adopción; por eso no estará con esta 'familia canguro' mucho tiempo, pues no tardarán en encontrar unos padres definitivos para él. Aunque de momento es el rey en esta casa de seis miembros, Saúl no ha sido el primero. Antes de él, la familia de Maite crió durante catorce meses a una niña, también en régimen de acogida. «Fue muy duro decirle adiós, porque la acogimos cuando tenía cuatro días y la entregamos catorce meses después. Pero dentro del duelo, fue maravilloso pensar que esa niña volvía con sus padres biológicos. Fue un final feliz para ella y nosotros estamos muy contentos de haberle dado un hogar y una familia mientras ellos no podían», cuenta mientras la escuchan técnicos y trabajadoras de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, que organizaron un encuentro con 'La Verdad' para realizar este reportaje. De pronto, alguien suelta un «uy, yo no podría, después de catorce meses, desprenderte así y no volverla a ver», pero esta supermamá canguro corta en seco la frase: «Sí, sí puedes. Todo el mundo dice que no podría, pero luego te pones y sí puedes. Tu cabeza sabe en todo momento que ese bebé, aunque lo quieras como si fuera tu propio hijo y te llame mamá, porque no puedes evitar que te llame así, no es tuyo. En todo momento sabes que se va a ir y que tendrás que pasar un duelo cuando se vaya, y que luego vendrá otro que también te necesita, pero que nunca sustituye al que tienes».

En cifras

16
niños de entre 0 y 6 años acogidos en las 15 'familias canguro' que hay en la Región.
10
menores de entre 6 y 18 años que se encuentran en acogimiento temporal repartidos en 8 familias.
744
euros al mes como máximo y 250 como mínimo perciben las 'familias canguro' para la manutención.
1.400
euros mensuales reciben las familias que acogen a un menor de entre 6 y 18 años.

Aprendizaje para los niños

Maite y su marido tienen tres hijas y un hijo, las niñas son hijas biológicas y el chico es adoptado. Tienen 13, 10, 11 y 8 años. Los cuatro viven con total normalidad que haya un bebé en casa, un hermanito o hermanita temporal. «Para mis hijos, tener acogido a Saúl es un ejemplo de responsabilidad. Ellos están aprendiendo que no solo son ellos, que también tienen que hacer algo por los demás, que va por delante el que más lo necesita. Yo siempre les digo que ellos tienen la suerte de tener una familia, pero hay muchos niños que no la tienen, y que por eso está aquí Saúl, porque le estamos ayudando a que, en un futuro, él tenga las mismas oportunidades que ellos tienen ahora», dice con rotundidad mientras mueve el moisés en el que descansa Saúl y, con cada palabra suya, en el salón de su casa crecen la admiración y el silencio a partes iguales. Y es Adela Martínez-Cachá, consejera de Familia en funciones y también asistente al encuentro, la que le responde: «Maite, qué gran ejemplo eres. Necesitamos mucha más gente como tú. Porque si todos fuéramos como tú, el mundo sería un lugar maravilloso».

En la Región hay un total de quince 'familias canguro' como la de Maite, pero la consejera asegura que «hacen falta muchas más para evitar que los menores más vulnerables, los de cero a seis años, vayan a centros de menores. Allí también están bien atendidos, pero el cariño y el entorno normalizado en el que se encuentran cuando están de acogida es muy importante para su desarrollo posterior». En los dos centros de menores de la Región hay una treintena de bebés como Saúl que no han logrado estar con una 'familia canguro'.

Aunque el periodo de acogida en una de estas familias es de hasta nueve meses, en algunos casos excepcionales ese tiempo puede alargarse, tal como le sucedió a Maite con la primera niña que acogió. «Mira, esta de aquí es nuestra pequeña», dice al mostrar orgullosa una foto en la que toda su familia posa junto a aquella bebé de la que nunca lograrán olvidarse. «Le hicimos un álbum para que se lo llevase, con recuerdos de sus primeros catorce meses», e igual están haciendo ahora con Saúl.

Una decisión en común

Desde la Consejería explican que, para ser 'familia canguro', el matrimonio o la pareja que acoge al menor tiene que estar de acuerdo, y Maite incide en que «es una decisión que se tiene que tomar en común, porque tener un bebé del que ocuparte, resta calidad al matrimonio. No todo es bonito, también se sacrifican cosas». Además, las familias realizan un curso y pasan un proceso de selección. Aunque desde la Consejería inciden en que también se puede ser 'mamá canguro' sin tener pareja, pero para optar a las acogidas de niños de entre cero y seis años, las mujeres «tienen que inscribirse en el proceso de selección antes de cumplir los 55», advierten. Y luego añaden: «A todos los interesados les invitamos a que llamen a la Consejería y pregunten, porque estamos a punto de abrir un nuevo proceso selectivo y de formación para 'familias canguro'».

Para conseguir ser una de ellas, desde la Consejería explican que lo más importante es la motivación: «No puedes presentarte a esto pensando que este bebé es una solución para un problema de infertilidad tuyo o para un problema del matrimonio. No puedes presentarte a esto con la esperanza de quedarte luego al bebé. Tampoco puedes pensar que ser 'familia canguro' es un trabajo por el que te pagan. La motivación debe ser altruista, con el único objetivo de ayudar a estos niños», concluye Martínez-Cachá.