«Las presiones para reformar la financiación son menos intensas por mejora en la recaudación»

El experto designado por la Comunidad para elaborar el informe sobre la reforma del sistema cree que esta situación se va a prolongar en el tiempo y «no habrá avances sustantivos» hasta que se clarifique el panorama electoral

EFEMadrid

La reforma de la financiación ha dejado de ser un asunto urgente para las comunidades autónomas que han relajado la presión al Gobierno al constatar que los ingresos crecen a buen ritmo y pueden obtener más beneficios en la negociación bilateral con el Ejecutivo.

Esta es la opinión de algunos de los expertos, que han participado en el informe para la reforma de la financiación autonómica encargado por el anterior Gobierno pero que pretende ser el punto de partida natural para una reforma que no se aprobará antes de las elecciones autonómicas y, seguramente, tampoco antes de las generales.

El experto designado por la Comunidad de Madrid y profesor de Economía Aplicada de la Complutense, Jorge Onrubia, lamenta que las autonomías estén «adormecidas» y que algunas muy reivindicativas hace unos meses, como la Comunidad Valenciana, Andalucía o Aragón, hayan «relajado» sus demandas al ver que «entra dinero y pueden ganar mucho en los contactos bilaterales con el Estado».

Ante este nuevo escenario, Onrubia considera que las autonomías no pueden vivir «en la provisionalidad de según qué se negocie, qué saco del Estado» porque el modelo debe ser «estable en el tiempo y construido bajo parámetros de capacidad y equidad».

Además, este experto se muestra preocupado porque la situación actual «valide un sistema que arrastramos desde 2009» y se sorprende de que las comunidades hayan olvidado los «diagnósticos» que se hicieron en la comisión de expertos sobre lo mal que funcionaba el actual modelo, carente de transparencia y equidad.

El experto designado por Murcia y profesor de Economía Aplicada de esta Universidad, José Carlos Sánchez de la Vega, coincide en que las «presiones» son menos intensas y una de las razones es la «buena senda» en la recaudación de tributos que está permitiendo que las comunidades reciban mayores recursos.

Y otra razón, a su juicio, es que el país está en una constante precampaña electoral «y el coste político que puede suponer llegar a una propuesta que no cuente con suficientes apoyos o en la que algunas comunidades no vean reflejadas sus demandas, no es deseable».

Respecto a Cataluña, Sánchez de la Vega sostiene que sigue en la misma línea, es decir, «quiere un trato especial» por lo que previsiblemente no participará en reuniones con las restantes comunidades de régimen común.

Para este experto, esta situación se va a prolongar en el tiempo, «no habrá avances sustantivos» hasta que se clarifique el panorama electoral o se resuelva, en un sentido u otro, la negociación de presupuestos.

El economista Ángel de la Fuente, uno de los expertos designados por el anterior Gobierno para revisar el sistema, considera que el informe elaborado es una «propuesta completa» y el punto de arranque «natural» para empezar a negociar aunque «cuando se arremanguen para hablar de verdad, seguramente cambien muchas cosas».

De la Fuente coincide con el resto en que las comunidades pueden «aguantar» un tiempo «porque ya lo vienen haciendo desde hace siete u ocho años» pero ahora, además, la recaudación corre a su favor «y los ingresos están creciendo a un ritmo bastante bueno».

Admite que el reparto no es equitativo pero las comunidades «no van a pasar apuros, todo lo contrario».

Respecto al documento de los expertos, De la Fuente espera que se mantengan algunas «prioridades» como que el sistema sea transparente y el reparto más igualitario aunque tiene dudas de que triunfe la responsabilidad fiscal que proponen, y que se basa en que las comunidades den la cara y suban impuestos si lo necesitan, «en lugar de pedir a Madrid».

De la Fuente explica que tras la comisión de expertos, hubo un grupo técnico que hizo un documento con aportaciones de todos y ahora hay uno «más político» que está trabajando aunque «no parece que avance mucho».

«Están mareando la perdiz porque no hay perspectiva de acuerdo y cada uno quiere una cosa distinta» añade.

El experto designado por Baleares y catedrático de Economía por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, Guillem López Casasnovas, coincide en que las comunidades están «tranquilas» ya que el Estado les anticipa una liquidación favorable que pueden gastar a cuenta.

López Casasnovas sostiene que en el caso de Baleares saben que si la financiación no funciona está el régimen especial mientras que en Cataluña «la reforma de la financiación no prevalece en sus objetivos».

Respecto a Cataluña, López Casasnovas comenta que, nuevamente, hay intentos a través del lehendakari Íñigo Urkullu para arrancar un acuerdo general pero la Generalitat quiere «un traje a medida».

A juicio de este experto, «la incógnita» está en la Comunidad Valenciana y Andalucía porque son autonomías con financiación muy ajustada que no presionan para un acuerdo global, lo que hace sospechar que «el Gobierno les ayuda de algún modo, si no se ahogarían».

López Casasnovas explica que la reforma de la financiación se planteó como urgente porque «da ganancias aleatorias a comunidades como Aragón o Cantabria y había que reconducir esa situación pero para que unos subieran, otros tenían que bajar».

Ahora, dado que no se aplica ninguna reforma, «nadie baja y los que tienen peor financiación no reivindican porque ya no están ahogados o persiguen otras vías, y se ha perdido el carácter de urgencia».

 

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