El presidente de Cruz Roja afronta una crisis interna, señalado por una supuesta «purga» de críticos

Faustino Herrero. / E. BOTELLA / AGM
Faustino Herrero. / E. BOTELLA / AGM

La no renovación en sus cargos de los máximos representantes de las sedes de Santomera y San Pedro provoca un cisma en la organización

Raúl Hernández
RAÚL HERNÁNDEZ

Corren vientos de tormenta en la estructura interna de Cruz Roja en la Región. Una carta, remitida y respaldada por numerosos voluntarios de la organización -hasta el 70%, según algunas fuentes- de distintos comités locales y comarcales, acusa al presidente autonómico, Faustino Herrero, de estar llevando a cabo «una purga» a diferentes niveles en la ONG.

Entre las destituciones que el escrito destaca como «incomprensibles» se encuentra la del coordinador autonómico, Miguel Navarrete, que se produjo el pasado 14 de junio. «Llevaba un año y medio en el cargo, y fue elegido por el propio Herrero después de la destitución del anterior coordinador, Juan Antonio Balsalobre. En ambos casos fueron cesados sin causa alguna que argumentar, simplemente por capricho personal», indica el comunicado. Los comités locales han estado inmersos en las elecciones de sus presidentes comarcales y locales. Según los estatutos, esa representación se produce a propuesta de los socios y voluntarios de cada una de las sedes.

Su candidatura debe ser aprobada por la directiva autonómica y, en última instancia, por su presidente. En el caso de Santomera y San Pedro, fueron designados para su renovación en el cargo Ángel González y Manuel Leal, respectivamente. Sin embargo, Faustino Herrero rechazó esa candidatura, aduciendo «pérdida de confianza» en ambos casos, según reflejan las cartas remitidas el pasado 8 de septiembre a ambos responsables, quienes han rechazado hacer ninguna manifestación al respecto.

«Se da la coincidencia de que ninguno de ellos votó a Faustino Herrero en las pasadas elecciones autonómicas de 2016», expone la nota. A finales de esta semana, los miembros del comité tendrán que proponer a otro candidato para que el presidente regional dé su visto bueno. De no hacerlo, Herrero designará a un delegado especial, que deberá ser ratificado por el máximo responsable nacional. «Las personas que no son de su agrado y que cuestionan sus decisiones son las que están siendo apartadas de sus cargos. Cruz Roja ya no es lo que era. Hay miedo a hablar y la gente se está yendo», explica un voluntario. En la carta, afirman que esta situación «no es nueva». Recuerdan los dos episodios similares ocurridos en Cartagena, cuando «se purgó» a dos directivas en un año.

En el primer caso, el entonces máximo responsable, Gabriel Ruiz, dimitió en septiembre de 2017 por las «presiones» del presidente regional, según sostuvo en su momento. Purificación López fue quien le sustituyó, nombrada por Herrero. En noviembre de 2018, López dejó el cargo «obligada», argumentando los mismos motivos que su predecesor. «Se deshizo de ambas directivas a conciencia, en su afán de disponer de un equipo dócil, ante el estupor de la sociedad cartagenera, incluida la corporación municipal», concluye la nota.

«Me desacreditan los que no asumen los reajustes»

«Hay gente que quieren hacerme la cama, todo es falso. No hay ninguna purga ni crisis. De las 22 sedes que hay locales y comarcales, han renovado 20 después de las elecciones y solo hay dos en las que no se ha producido esa ratificación por falta de confianza en los candidatos propuestos», expone Faustino Herrero. Para el presidente regional de Cruz Roja, el movimiento interno de desacreditación de su gestión responde a la no aceptación de algunas personas de los «reajustes por una mala gestión» en esas sedes locales y comarcales que la directiva autonómica está llevando a cabo. «Van a organizar los que haga falta, van a tirar basura contra mí porque no aceptan esa negativa. Parece que tienen en la Cruz Roja algo más que la estricta solidaridad», desliza Hererro. Además, el presidente advierte que ha denunciado en la Policía el robo de información confidencial de su correo electrónico tras 'hackearle' el ordenador hace dos semanas. «Entre los documentos comprometidos, se encuentra la carta de cese remitida al excoordinador autonómico, y las misivas en las que se informaba de la no renovación en sus cargos de los presidentes locales de Santomera y San Pedro del Pinatar. «No voy a bajar al barro contestando a nadie porque es lo que están buscando. Lo que tenga que decir a partir de ahora, lo diré en los juzgados».