«Le dije a Andrés Martínez en el 88 que con ese equipo bajábamos»

«En mi vida profesional sólo me han intentado sobornar una vez», recuerda López

GUILLERMO JIMÉNEZCARTAGENA
GRAN PORTERO. Paco López, en una foto tomada el pasado jueves. / ANTONIO GIL /AGM/
GRAN PORTERO. Paco López, en una foto tomada el pasado jueves. / ANTONIO GIL /AGM

Uno de los mejores porteros de los que ha podido disfrutar el fútbol cartagenero en treinta años a la redonda ha sido Paco López, con su bigote por delante, ahora ya canoso. Jugó seis campañas en la ya olvidada Segunda A, a la que llegó baqueteado por sus actuaciones en Sabadell y Granada, entonces clubes de superior nivel, y colaboró con su esfuerzo en el último ascenso albinegro a esa categoría, en 1982. Cuenta con elementos de juicio sobrados para dar testimonio de aquella etapa de la transición del estadio del Almarjal al nuevo Cartagonova, con el paréntesis de varios partidos en el municipal de Torre Pacheco, en tanto en cuanto se aguardaba la terminación de la obra del coliseo próximo a la rambla de Benipila. Paco López, portero seguro y contundente, dueño de su área, llegó a jugar alguna vez con 40 de fiebre, en defensa de los colores de una tierra en la que vive desde que se instaló en 1982. Hoy no ha abandonado el fútbol y aporta su grano de arena como técnico con alma de amateur al modesto San Ginés. Cuando estaba en el Caravaca meditaba retirarse prematuramente del fútbol, pero el Efesé obró su recuperación. Ahora es segundo entrenador en un equipo aficionado.

- ¿No piensa en ser primer técnico algún día?

- No; yo quiero estar vinculado al fútbol, pero sin una máxima responsabilidad. Estoy presente en todos los eventos sociales futbolísticos y con los veteranos del Cartagena y de la Selección regional, pero no me va la responsabilidad máxima en un banquillo como entrenador.

- Paco López es de los ex jugadores que se han instalado en Cartagena al término de su carrera. ¿Por qué?

- Estuve seis años jugando y creí conveniente labrarme un porvenir laboral aquí. Tras mi retirada en el fútbol he tenido varias actividades hasta llegar a la actual, al frente de una empresa de seguridad.

- ¿Es cierto que usted llegó a Cartagena para solucionar una emergencia por la que pasaba el equipo?

- Yo estaba en el Caravaca, jugando en Tercera, cuando al ser expulsado en el Cartagena Sebastián, que fue castigado por dos partidos, me fichó Florentino Manzano, que era secretario técnico, para cubrir esa emergencia. Debuté en un desplazamiento a Reus y después tuvimos que jugar dos encuentros en La Condomina, al estar cerrado el Almarjal por sanción. Jugamos primero contra el Andorra, con derrota por 1-2 en mi debut en casa, y después con el Xerez.

- A pesar de todo, esa temporada fue la del último ascenso del Cartagena a Segunda A. ¿Cómo se explica esta circunstancia?

- Fue una grata campaña en la que hubo de todo, hasta un encierro en el estadio porque no nos pagaban, aunque aun así acabamos ascendiendo esa temporada. Y después hubo seis campañas en Segunda A, que es algo que no se ha dado jamás en la historia del fútbol cartagenero. Lamentablemente también conocí el descenso, pero yo lo veía venir. Se lo advertí al presidente Andrés Martínez, antes de que comenzase la campaña. Le dije que no teníamos equipo para permanecer.

- ¿Qué factores influyeron en aquel descenso en 1988?

- El hecho de disputar varios partidos en Torre Pacheco, después del cierre definitivo del Almarjal, fue perjudicial para el club. Pero destacaría principalmente la circunstancia de que ese año tuvimos tres entrenadores y el último de ellos (Uribarri), solía llevarse de cachondeo a los jugadores. Ya nos podemos figurar el panorama. Al equipo le faltaba calidad. Llegaron algunos futbolistas que no estaban realmente comprometidos con el club. En esa nefasta temporada del descenso yo llegué a jugar poco, pues me operaron de la rodilla. Recuerdo que reaparecí ante el Tenerife, en casa, sin estar totalmente bien en el aspecto físico, y perdimos. Otros años sí hubo piña en la plantilla, pero no ocurrió así en la temporada de la caída. En esos años en Segunda siempre estábamos agonizando, excepto con Aranguren. Había un equipazo, con jugadores como Vallina, que murió siendo joven, Huezo y Chomín.

- ¿En qué partido encajó López más goles que nunca?

- Un día, en Figueras, me colaron seis. Y otro domingo, de fuerte lluvia, encajé cinco en La Coruña.

- ¿Cuál fue su campaña más brillante?

- La del ascenso con el Cartagena (mayo de 1982). Jugué 17 partidos, prácticamente toda la segunda vuelta. Y en un desplazamiento a Granada hice el mejor encuentro de mi vida; ganamos por 1-2. Jugué esa tarde con 40 grados de fiebre y Genaro pinchándome por todos sitios.

- ¿Se atreve a decir el nombre del mejor entrenador que conoció?

- Aranguren, por su carácter y manera de llevar el vestuario, para mí fue el mejor.

- ¿Quién fue el mejor jugador con el que actuó con el Cartagena en esos seis años en Segunda?

- Carlos Trasante, que recibió una temporada el trofeo al mejor jugador iberoamericano en la categoría. Trasante era y es un buen compañero. Hubo también otro jugador, Andrés, medio volante andaluz, de Punta Umbría, que tenía una gran calidad y se demostró al jugar después en dos equipos de Primera: Sabadell y Cádiz.

- ¿De qué guardametas aprendió más Paco López?

- Azcoa y Mazurkievic, los dos en el Granada, colaboraron en mi formación como profesional. Mazurkievic era uruguayo.

- Del entrenador del último ascenso, Gustavo Silva, se decía que era un tanto especial, por maniático. ¿Era cierto?

- Era, tal vez, una persona difícil pero en mí confiaba ciegamente.

- El presidente del último ascenso del Cartagena fue Mariano Carrera. ¿Qué recuerda de él?

- Es verdad que Carrera me contrató, pero pronto le dio el cargo a Andrés Martínez, del que puedo decir que ha sido el único presidente que he llegado a conocer en el club. Personalmente se portó extraordinariamente bien conmigo y seguimos teniendo una amistad.

- ¿Acude Paco López frecuentemente al estadio Cartagonova?

- Voy de vez en cuando.

- A veces, en el fútbol, los porteros son objeto de deseo por parte de tramposos. ¿A López le han propuesto un soborno alguna vez?

- Sólo en una ocasión. Alguien habló conmigo para que perdiéramos un partido fuera de casa, en Segunda. Se lo dije al entrenador y me confirmó en la alineación. Fue un encuentro matinal (no muy lejos de Cartagena) y se perdió por 2-1.

- ¿Recuerda un encuentro, con presunto pacto de no agresión, Cartagena-Elche, con empate a cero, también en Segunda? Paquirri y Olsen eran los entrenadores.

- Los dos equipos velaron por sus intereses y el empate iba bien a ambos. Nosotros nos mantuvimos en la categoría y el Elche ascendió a Primera la semana siguiente al vencer al Bilbao Athletic.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos