Un lector busca 500.000 firmas para controlar el sueldo de los políticos

A. N.MURCIA

Un aventurado lector se atrevió a presentar en la redacción de este diario una nueva «propuesta sobre el IPC», de calado propiamente ciudadano. La medida que lanza este lector, que responde al nombre de José María García y es vecino del barrio de San Antón, es bastante utópica, aunque esta característica no le reste originalidad.

García asegura que «el evidente destrozo» que sufre la economía nacional tendría una fácil solución «si los ciudadanos españoles nos lo proponemos seriamente».

La propuesta de este lector se materializa en una recogida de firmas, concretamente «más de quinientas mil» que servirían para que algún partido político se atreviera a plantear la proposición de García. El Congreso de los Diputados es el órgano ante el que habría que defender «una ley para que en los Presupuestos Generales del Estado, así como en los de las Comunidades Autónomas y Entes Locales y Provinciales, todos los cargos políticos, en sus remuneraciones, sujetas a presupuestos públicos, sean del tipo que sean, tengan anualmente una merma porcentual equivalente al incremento del IPC del año».

No obstante, el plan propuesto por García contempla cualquier posibilidad y por ello especifica que «en el caso de que el Índice de Precios al Consumo tenga disminución, sus remuneraciones se incrementen en ese mismo porcentaje. Eso se llama dirección por objetivos».

Los políticos, y sus sueldos, a la par que los restos de mortales. No peca de consabida la propuesta de este vecino que cree que así los profesionales del oficio de la política se enterarían «de verdad, de lo que vale un café, el pan, la leche, el pollo, las hipotecas y un peine».