Miñambres sólo aguantó seis horas

El lateral del Hércules, presentado por la mañana, rescindió su contrato tras el entrenamiento. El jugador, que alega no estar recuperado de la rodilla, firmó sin someterse al examen médico

PEDRO ROJASALICANTE
YA ES HISTORIA. Óscar Miñambres posa con la que iba a ser su nueva camiseta, ayer. / LOLA GUIL/
YA ES HISTORIA. Óscar Miñambres posa con la que iba a ser su nueva camiseta, ayer. / LOLA GUIL

El desenlace se podía intuir, pero tan pronto... Visto y no visto. Óscar Miñambres aguantó seis horas como lateral derecho del Hércules. Por la mañana fue presentado y por la tarde, después de la sesión de trabajo vespertina, renunció a su contrato, el que le firmaron sin pasar el reconocimiento médico, y a percibir cantidad alguna por los mínimos servicios prestados.

El defensa alegó no estar del todo recuperado de sus molestias en la rodilla. El motivo no suscitaría suspicacias de no ser porque horas antes había declarado ante los medios todo lo contrario y, también, porque llevaba desde el pasado noviembre entrenando con normalidad a las órdenes de Fabio Capello en el Real Madrid.

En su acto mediático, Miñambres habló de hambre de minutos, de demostrar que podía «volver a ser el jugador de antes», que estaba «totalmente recuperado» y que, por eso, no era necesario firmar ninguna cláusula de rescisión en caso de recaída de su lesión.

Incluso llegó a afirmar: «La rodilla está bien. Si no estuviera bien, no estaría aquí. No hace falta firmar ningún contrato; soy el primero que dejaría el fútbol si no estuviera bien», volvió a insistir.

Pues dicho y hecho. El de Fuenlabrada, cuentan fuentes bien informadas, acudió a las oficinas del Hércules muy afectado, con los ojos vidriosos. Pidió perdón a todos y después les comunicó su decisión de romper el contrato.

Después de una conversación con el director deportivo, ambas partes acordaron dar por terminada la vinculación contractual sin necesidad de tener que abonar cantidad alguna al, ahora, ex jugador del Hércules, aunque sólo ejerciera durante media docena de horas. Se sintió más tras el entrenamiento, notó molestias y prefirió abortar la aventura.

La biografía profesional de Miñambres es la radiografía de un calvario que comenzó en la temporada 2003-2004 y que todavía no ha terminado. El canterano del Real Madrid acumula seis operaciones en la pierna izquierda, tres en el pie y otras tantas en la rodilla. De ellas, dos han sido para recuperar el ligamento cruzado anterior, ahí es nada.

Cuando Javier Subirats cerró el fichaje, el defensa de Fuenlabrada llevaba dos años y medio sin disputar un partido oficial. La primera lesión, la que se produjo en el quinto metatarsiano del pie le tuvo 11 meses parado. Una vez recuperado, el club blanco decidió cederle al Español.

Su relación con Lotina fue mala. Disputó cinco encuentros y sólo dos como titular. El 20 de diciembre del 2004, en Mestalla, se rompió el cruzado e inició un via crucis que le hizo pasar hasta tres veces por el quirófano.

Episodio de depresión

Miñambres abandonó una concentración de la selección española sub 21 por un episodio de depresión del que en su momento se hizo eco el diario ABC. El madrileño, que consiguió una Copa de Europa y un título de Liga con el Madrid, no tiene suerte. Afortunado en su infortunio. Miñambres sale del Hércules con la intención de abandonar definitivamente su carrera deportiva