Dennis Oppenheim vuelve a Murcia para finalizar su 'Bosque de cactus'

El artista estadounidense está diseñando la iluminación que tendrá el grupo escultórico Asegura que está «satisfecho» con el resultado final

ERIKA RAMOSMURCIA
IMAGINATIVO. Dennis Oppenheim, contemplando detalladamente una                     de la piezas que ha diseñado para la Plaza Castilla. / J. CARRIÓN / AGM/
IMAGINATIVO. Dennis Oppenheim, contemplando detalladamente una de la piezas que ha diseñado para la Plaza Castilla. / J. CARRIÓN / AGM

El artista estadounidense Dennis Oppenheim estuvo ayer en Murcia con el objetivo de dar los últimos retoques a su obra escultórica el Bosque de cactus, que se encuentra ubicada en la Plaza Castilla de la ciudad. A la una y media de la tarde, y con un sol de justicia, el artista se encontraba en la plaza contemplando su grupo escultórico con la finalidad de comprobar si la obra había quedado tal y como él la había diseñado en su cabeza.

Hace unos días el concejal de Urbanismo, Fernando Berberena, aseguró a los medios de comunicación que el autor iba a venir a Murcia porque no había quedado satisfecho con el resultado final de la obra. Sin embargo, el propio Oppenheim explicó ayer a La Verdad que había habido un malentendido y que al contrario de lo que se había afirmado, «estoy contento por cómo está quedando todo». Asimismo, aclaró que en ningún momento tenía la voluntad de elevar las figuras de los cactus para que parecieran más altas y grandes, aunque afirmó con ironía que «cualquier cosa siempre puede ser más grande, aunque no por ello quede mejor».

El escultor norteamericano explicó que su obra se basa en una escala humana. «He elaborado unos cactus grandes para que el hombre se sienta pequeño dentro de ellos», afirmo el artista. La media de altura de cada una de las esculturas es de ocho metros aproximadamente y se encuentran distribuidas irregularmente por todo el espacio que ocupa la redonda de la plaza Castilla.

El objetivo de su visita, según el propio artista, es «colocar una series luces en distintos lugares de la plaza para que iluminen a los cactus», con el fin de recrear distintas visiones de la misma obra y crear diferentes perspectivas.

«Me gusta que la gente pueda interactuar con mi obra, que no se queden como simples espectadores, si no que sean partícipes de la misma», aseguró Oppenheim. Para ello los cactus pueden girar sobre sí mismos y su ramas también se mueven de forma giratoria para que los ciudadanos puedan tocarlas y puedan entrar en interacción con ellas.

Inspiración desértica

La idea de esta obra escultórica surgió, según Oppenheim, cuando iba caminando por el desierto de Arizona y pensó recrear unos cactus y luego plasmarlos en alguna ciudad de su país. Sin embargo, tras visitar Murcia pensó que era el lugar idóneo para ubicar sus esculturas. «En una ciudad donde se alcanzan tantos grados cada día, la figura del cactus se presenta como una figura de los más natural», afirmó el artista entre risas.

El escultor espera que su obra guste a los murcianos, aunque asegura que sus obras nunca ha entusiasmado al «ciudadano de a pie que las ve como algo faltas valor artístico».

El artista estadounidense ya estuvo el pasado mes de mayo en el municipio para la presentación de la maqueta de la obra, junto al alcalde Miguel Ángel Cámara, el presidente de la Fundación Gabarrón, Cris Gabarrón, y de la Casa Pintada de Mula, Antonio Parra.

El grupo escultórico está elaborado con materiales sintéticos, transparentes y de alta calidad -como el acero y el acrílico-, con el fin de las esculturas perduren con el paso de los años. El artista, que venía acompañado por amigos, ha disfrutado mucho de la ciudad en esta última visita y asegura que «Murcia es una ciudad muy bella y que cualquier persona debería visitarla».

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