Las lágrimas de 'O Rei'

Manoel Tobías se despidió profundamente emocionado de afición y compañeros e invita al club a mirar adelante

S. TRIGUEROCARTAGENA
VIENEN Y VAN. El promotor de la plataforma Salvemos el Fútbol Sala en Cartagena, Antonio Mínguez, saluda a Manoel Tobías en su despedida. / J. M. RODRÍGUEZ/ AGM/
VIENEN Y VAN. El promotor de la plataforma Salvemos el Fútbol Sala en Cartagena, Antonio Mínguez, saluda a Manoel Tobías en su despedida. / J. M. RODRÍGUEZ/ AGM

El elegido cinco veces mejor jugador del mundo dice adiós a Cartagena y al fútbol sala español. Con lágrimas en los ojos, Manoel Tobías se despedía ayer de la que ha sido su afición y sus compañeros en el club en este tiempo. Lo hizo en una rueda de prensa multitudinaria, que recordó sin duda en expectación a su presentación en Cartagena hace ahora exactamente cuatro años, lo que vino a demostrar la profunda huella que ha dejado en la parroquia albiazul, que se queda sin uno de sus ídolos.

Tobías llegó a la liga española de la mano de Polaris World, que ponía con este fichaje de relumbrón la primera piedra de su ambicioso proyecto deportivo, finalmente frustrado, y que ha acabado coincidiendo curiosamente con la despedida del jugador, de los pocos que han dado la cara tras la inesperada marcha de la promotora pachequera.

El jugador brasileño no quiso pasar por alto la única pero dolorosa espina que se le ha quedado clavada tras su experiencia en Cartagena, y que no es otra que la imposibilidad de conseguir un título, reto que se marcó cuando decidió cruzar el charco para meterse de lleno en la aventura que le ofrecía el club cartagenero. «Mi mayor desilusión ha sido salir de aquí sin poder ganar un título, pero esto no quiere decir que salga frustrado, porque siento que he cumplido y que ha valido la pena todo lo que he vivido en esta ciudad», aclaró Tobías.

El brasileño prefirió echar balones fuera cuando le tocó hablar de la precipitada marcha de Polaris World, aunque sí aseguró que «su marcha nos ha sorprendido a todos. Se habló de recortar el presupuesto, pero nadie esperaba lo que ha sucedido, aunque no puedo guardar ningún rencor a Pedro García Meroño, que confió en mí y sabía que no venía a Cartagena a pasearme. Ahora los que cojan el testigo deben trabajar para que el equipo esté donde merece».

O Rei se marchó con una nueva lección de caballerosidad, dando las gracias uno por uno a todos aquellos que han hecho que su estancia en Cartagena haya sido «inolvidable». Con la voz entrecortada y los ojos enrojecidos, pero sin dejar de mirar al tendido, reparo en cada uno de ellos. Era sólo cuestión de tiempo que la pantera brasileña rompiera a llorar, como así sucedió, después de un emotivo «gracias a todos» al que respondió la sala con un extenso aplauso.

Ahora se marcha a Brasil en «un viaje sin retorno», como él mismo explicó en su emotiva despedida, dejando con pena su segunda casa «porque he aprendido a disfrutar con mi familia de esta ciudad y sólo puedo sentir admiración eterna por lo que me habéis dado». Seguirá vistiendo de corto hasta el 2009 en el campeonato brasileño, en un equipo que no quiso desvelar. Y colgará definitivamente las botas para poner en marcha una escuela de fútbol sala, proyecto que lleva barruntando desde hace tiempo.

Tobías explicó que la decisión de marcharse ha sido muy meditada. Reconoció de hecho que su deseo era jugar sólo dos temporadas, pero logró convencer a su familia para prorrogarla otras dos. «Ahora es ella y Dios quienes tiran de mí».