La ley D'Hont machaca a los 'pezqueñines'

Las cinco circunscripciones electorales de la Región favorecen a los grandes partidos por un complicado sistema de asignación de escaños

MANUEL BUITRAGO
Pujante, líder regional de IU, con Llamazares, en Murcia. / G. CARRIÓN/
Pujante, líder regional de IU, con Llamazares, en Murcia. / G. CARRIÓN

Cinco circunscripciones en lugar de una. La Región de Murcia actúa electoralmente como si tuviera cinco provincias. Nada más complicado y a la vez injusto para los partidos pequeños y modestos que, como el caso de Izquierda Unida, no consiguen una recompensa en escaños equiparable con el porcentaje de votos que obtiene electoralmente. La culpa la tiene el Sistema DHont, y quienes se aprovechan son siempre los partidos mayoritarios, como PP y PSOE.

Los intentos de cambiar el sistema electoral murciano para que opere una única circunscripción han naufrado en los despachos de la Asamblea Regional, precisamente por la oposición de socialistas y populares. La bondad, si se quiere, del Sistema D'Hont, es que respeta cierta pluralidad comarcal, ya que cada una de las cinco zonas electorales trabajan por separado -en función de su población- a la hora del recuento de votos y se garantizan sus representantes autóctonos.

Así, Murcia, junto con los municipios de la zona oriental y de parte del centro de la Región tienen asignados 21 escaños de los 45 totales. Cartagena y el Mar Menor, 10; Lorca y el Guadalentín, 7 ; el Noroeste 4; y el Altiplano, 3. Pero la garantía de que cada zona tenga diputados de la tierra también se puede conseguir colocando en los primeros puestos de las listas electorales una representación de todos ellos.

En el caso de Izquierda Unida, siempre le resulta más fácil conseguir un escaño por Murcia o Cartagena que por el resto de comarcas, ya que en las dos primeras hay más escaños para repartir. De haber existido una circunscripción única, Izquierda Unidad habría obtenido en la anterior legislatura al menos dos diputados, en lugar de uno, aplicando un cálculo de proporcionalidad. IU cosechó en el año 2003 el 5,6% de los votos, rozando el mínimo del 5% que exige la legislación murciana para tener representación en la Asamblea Regional.

La Ley D`Hont -que se aplica en otras regiones pluriprovinciales y también a nivel nacional- es muy tirana, ya que los escaños se obtienen mediante un sistema de divisiones en el que los restos van siempre a favor de los grandes partidos. Así funciona: los votos totales obtenidos por un partido en una circunscripción empiezan a dividirse consecutivamente por el número de escaños asignados a esa zona. Cada partido que obtenga más del 5% realiza la misma operación. A partir de ahí, los escaños se van asignando sobre todos los cocientes, de mayor a menor.

Juan José García Escribano, caldidato a la alcaldía de Molina por el PSOE y profesor del Departamento de Sociología de la Universidad de Murcia, ha realizado las sufientes encuestas y estudios para sostener que a partir de los 9 escaños las circunscripciones ganan en representatividad. Como es el caso de Murcia y Cartagena. En las demás, es imposible que los pequeños partidos consigan un asiento en el Parlamento.

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