El Tribunal de Cuentas condena a Guerrero y Ferrándiz como responsables de un perjuicio a fondos públicos en el caso de las poligrafías

El juez falla que se produjo un «alcance» a las cuentas sanitarias al pagar las pruebas más caras de lo marcado y encargárselas a una empresa que no era la adjudicataria

PAZ GÓMEZMURCIA

Ya hay sentencia para el conocido como el caso de las poligrafías. El Tribunal de Cuentas ha condenado a Mariano Guerrero y Roberto Ferrándiz, ex gerentes del hospital Virgen de la Arrixaca, a reintegrar 20.657,60 euros en las cuentas del Servicio Murciano de Salud (SMS) como «responsables contables directos» de un perjuicio económico causado a las arcas sanitarias.

Así figura en la sentencia firmada el pasado 26 de abril por Felipe García Ortiz, consejero de cuentas, sección de enjuiciamiento, departamento 3º, del Tribunal de Cuentas, y a la que ha tenido acceso La Verdad.

Los diputados socialistas Begoña García Retegui y Domingo Carpena denunciaron ante el Tribunal que la sociedad Gerencia Sanitaria, cuyo administrador único era Salvador Ruso Pacheco, aspirante a presidente local del PP ilicitano en 1999 y ex gerente de los hospitales de San Juan y de Elche, prestó este servicio a La Arrixaca entre 2001 y noviembre del 2004, a pesar de que el SMS adjudicó a Abelló Linde estas pruebas en dos ocasiones: 18 de noviembre de 2002 y 23 de junio de 2003. Además, Gerencia Sanitaria cobraba hasta seis veces más caras las poligrafías que lo estipulado en el contrato de adjudicación.

El consejero de cuentas -el juez en la práctica- considera probado que Guerrero y Ferrándiz cometieron un daño al erario público al encargar la realización de estas pruebas para diagnosticar alteraciones del sueño a una empresa que no era la adjudicataria del servicio, y encima abonar un precio muy superior al estipulado porque «nunca debieron comprometer un gasto superior al fijado como máximo en la resolución del director gerente del Servicio Murciano de Salud, publicada el 23 de julio de 2003, de 39,60 euros por poligrafía».

Pero el consejero de cuentas rebaja notablemente el dinero que los demandantes exigían a los dos ex gerentes: en lugar de reintegrar 109.962,05 euros (77.503 euros Guerrero y 32.458 Ferrándiz), deberán abonar 20.657,60 euros: 2.248,40 el primero y 18.409 el segundo, más intereses legales.

¿Por qué? El juez sólo admite el período comprendido entre el 10 de julio y el 17 de noviembre del 2003, en lugar de contabilizar los pacientes derivados a Gerencia Sanitaria desde el 2002.

Derivar a 194 pacientes

La razón que alega el consejero de cuentas es que desde el 9 de julio el hospital tuvo conocimiento fehaciente de la aplicación del contrato con Abelló Linde, lo que queda reflejado en «el escrito dirigido por Mariano Guerrero al director general de Aseguramiento y Calidad Asistencial con fecha 11 de julio de 2003».

De ahí que deduzca que actuaron «de forma gravemente negligente» porque «deberían haber realizado las gestiones oportunas para averiguar si el contrato formalizado el 26 de junio de 2003 era aplicable a La Arrixaca» y por «el incumplimiento o infracción de las tarifas máximas».

A Guerrero le condena por «los daños originados por la derivación de 21 pacientes» desde el 1 de agosto al 8 de septiembre del 2003 -cuando deja el cargo-, lo que suponen 2.248 euros más intereses legales; y a Ferrándiz por derivar a 173 pacientes, lo que cuantifica en 18.409 euros.

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