Las termas romanas

JOSÉ MONERRI

La caída de un muro en la calle Honda, que servía de separación de las termas romanas que se descubrieron en 1982, ha sido el detonante que ha puesto en marcha la posible recuperación de este yacimiento arqueológico que, al parecer, ha estado paralizado veinticinco años porque la propiedad del solar no daba facilidades para poder ocuparse de este asunto. Ahora, que ha pasado a propiedad municipal, se inicia una nueva etapa que esperamos resulte positiva.

Estamos ante unas termas que se hallan dentro del Foro, arquitectura civil del siglo II o III después de Cristo, y que vienen a reforzar ese sector de la calle Honda en el que se encuentra otro yacimiento visitable en la plaza de los Tres Reyes. Es cierto que, al decir de los técnicos en la materia, hay yacimientos más importantes, pero no cabe duda que la recuperación de estas termas romanas vendrá a potenciar el patrimonio arqueológico cartagenero. Y es que, como decía Arturo Pérez Reverte en su pregón de las fiestas de Carthagineses y Romanos, «en los mapas del mundo antiguo, cuando aún no existen ni en Nueva York, ni en París, ni Madrid, ni el Parque Jurásico, ni Disneylandia, ya figura esta ciudad Porque aquí, en Quart-Hadast, la historia no se aprende, sino que se mama. Mientras otros son expertos en hamburguesas, o convierten en museos edificios con menos de doscientos años, o descubrieron la palabra 'cultura' ayer por la tarde, aquí tiras una casa (y en los últimos años se han tirado unas cuantas) y te sale debajo una lápida funeraria, o un trozo de calzada bimilenaria. Aquí sales a pescar, echas el volantín o la potera, y enganchas un ánfora romana. Aquí hablamos ya desde el colegio de murallas griegas, de inscripciones púnicas, y antes de tener uso de razón ya sabemos lo que significa el SPQR inscrito, por ejemplo, en los estandartes de Roma».

Estamos ante un yacimiento ubicado en un lugar céntrico y al que hay que recuperar. Por eso, es de aplaudir que el municipio haya comenzado ya la faena de limpiar y desbrozar para comprobar como se encuentra. Se ha procedido también a la desinsectación y la desratización y se han retirado las vallas publicitarias. Después se procederá a evaluar el estado de las termas con la correspondiente supervisión arqueológica.

Tras ello abordará la realización del proyecto como paso necesario para la recuperación e incorporación de estos restos romanos al patrimonio de Cartagena. El enlosado de mármol subsiste y ya todo es cuestión de impulsar los trabajos que lleven a la recuperación de ese yacimiento colindante con otro y en una de las laderas del Molinete, uno de los enclaves más importantes de la ciudad y que también está a la espera de sumarse a esta faceta tan rica e interesante de la historia viva de Cartagena.

Y es que la personalidad de la ciudad está cimentada también con su pasado, un pasado de civilizaciones que tanto han influido en el carácter y en la manera de ser de los cartageneros.

Fotos

Vídeos