Las obras del aparcamiento de la plaza del Par rajan y hunden parte de los nuevos adoquines de la calle Sagasta

Varias losas colocadas para la peatonalización hace sólo unas semanas se rompieron en plena noche Los vecinos denuncian que hay más grietas en los edificios cercanos y piden que circulen menos coches

JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZCARTAGENA
OTRA VEZ EN OBRAS. Dos vecinos pasean ayer por la calle Sagasta, 	    mientras unos operarios levantan el pavimento roto. / J. M. RODRÍGUEZ / AGM/
OTRA VEZ EN OBRAS. Dos vecinos pasean ayer por la calle Sagasta, mientras unos operarios levantan el pavimento roto. / J. M. RODRÍGUEZ / AGM

La construcción del aparcamiento subterráneo de vehículos de la plaza del Par sigue acumulando incidentes. Si hace unos días los trabajadores de la obra se llevaron un buen susto por el vuelco de un camión grúa en el solar, el martes por la noche los vecinos de la calle Jabonerías o Sagasta vieron sorprendidos cómo a la altura del futuro parking se hundía parte del nuevo pavimento colocado para la peatonalización.

Desde principios de mes, el movimiento de tierras en el solar de la plaza del Par (donde se edifica un recinto de cinco plantas con capacidad para unos 400 vehículos) había ido causando grietas en las losas recién puestas en esta zona del casco histórico.

Para enfado de los residentes y los comerciantes, las vibraciones en el subsuelo provocadas por la maquinaria pesada que se utiliza en las obras del aparcamiento ha dejado también con fisuras el pavimento de la calle del Carmen.

Ayer, la empresa encargada de levantar el parking fue obligada por el Ayuntamiento de Cartagena a que retirara las losas rotas y hundidas y las repusiera.

Por la mañana, varios operarios contratados por la Sociedad Plaza del Par (que agrupa a las tres empresas promotoras encargadas del proyecto) levantaban con un pico mecánico y de forma manual los adoquines destrozados en Jabonerías, entre la plaza del Icue y la iglesia de los Padres.

Las ranuras avanzan

La reparación del tramo de calle reventado (entre los números 12 y 14 de la calle) se inició a pesar de que la concejal de Infraestructuras, María Dolores Soler, había venido defendiendo que cualquier desperfecto que las obras del aparcamiento causaran en el entorno serían subsanadas al término de este proyecto.

Propietarios de viviendas de los edificios colindantes a la obra del aparcamiento subterráneo han expresado sus quejas por la aparición, tras haberse iniciado las obras, de ranuras en los inmuebles, tanto en los techos como en las paredes, así como en los escalones.

De la dificultad que entraña la edificación del aparcamiento del Par da idea el uso de maquinaria de grandes dimensiones y los problemas de acceso al solar que están teniendo los conductores de camiones y grúas. Tras el vuelco de un camión-grúa en el interior de la parcela, la empresa Gruinsa utiliza ahora un vehículo de menores dimensiones, y ha reforzado la sujeción de éste al suelo con unas maderas.

Accidente

En el citado accidente, ocurrido el pasado 3 de enero, ningún obrero resultó herido porque el conductor pudo saltar a tiempo de la cabina y porque el choque de la pluma con una vigas de sujeción impidió que el vehículo se precipitara a un gran agujero a 20 metros de profundidad.

Vecinos y empresarios afectados por el agrietamiento de las calles peatonalizadas lo achacan también a que a diario circulan por la zona numerosos vehículos. Los afectados no sólo aluden a los coches que acceden al aparcamiento de la calle del Carmen, sino también a los camiones que llevan materiales a los solares donde se construyen o se reforman edificios, y a las furgonetas de reparto de material a las tiendas de estas vías del centro.

Control de Urbanismo

Para evitar que el paso de vehículos desnaturalizara la reserva de las calles para los peatones y causara daños en el pavimento, la Concejalía de Comercio prometió que se controlaría de la forma más exhaustiva posible el cumplimiento de los horarios de carga y descarga en los comercios.

En esta misma línea, los residentes que disponen de tarjeta para acceder a las calles peatonalizadas, tienen la obligación de no estar más de quince minutos circulando por ellas.

La concejal de Infraestructuras ha preferido no responder a las preguntas de este diario sobre la conservación del pavimento en las nuevas calles peatonalizadas.

No obstante, fuentes municipales indicaron que técnicos de Urbanismo realizan un seguimiento regular a la marcha de las obras del aparcamiento de la plaza del Par, para comprobar si causan problemas en las infraestructuras de la zona o si ponen en riesgo la seguridad de los edificios cercanos.