El euríbor hipotecario rebasa el 4% y anticipa nuevos incrementos

El Gobierno vaticina desaceleración de la demanda de pisos tras moderarse los precios El Ministerio señala que el aumento de tipos no ha frenado el dinamismo económico

M. J. A. AGENCIAS
PROTESTA. Manifestación en Madrid pidiendo una vivienda digna./EFE/
PROTESTA. Manifestación en Madrid pidiendo una vivienda digna./EFE

El euríbor a un año, principal referencia para las hipotecas que se suscriben a interés variable -más del 90% de los nuevos contratos- superó ayer miércoles el 4% en el mercado interbancario, y para encontrar un nivel semejante hay que remontarse a mayo de 2002. La sangre no llegará al río, al menos de inmediato, porque la media mensual, que sirve de base para que el Banco de España determine el nuevo euríbor a aplicar en la contratación de hipotecas y en las revisiones, ronda el 3,9%, cuando faltan dos días para que termine diciembre.

Con seguridad, el euríbor hipotecario registrará en enero la decimoquinta subida consecutiva, pero se quedará ligeramente por encima del 3,9% frente al índice ahora vigente, que está en el 3,864%. El instituto emisor publica a mediados de cada mes la referencia que bancos y cajas aplican durante los treinta días siguientes.

El incremento que ha experimentado el euríbor desde comienzos de 2006 estará en torno a 1,11 puntos. Y las subidas no se detendrán aquí porque los expertos dan por seguro que el Banco Central Europeo todavía elevará en torno a medio punto el precio oficial del dinero en la zona euro -que está actualmente en el 3,5%- en la primera mitad del año 2007.

Según los analistas, la autoridad monetaria intentará con ello evitar un eventual repunte de los precios que pudiera suceder a la recuperación económica de los principales países del área. Y,los analistas dan por seguro que el euríbor a un año todavía no ha tocado techo.

Pese al encarecimiento del dinero, la actividad de construcción de viviendas nuevas no cesa. Con datos del Ministerio de Fomento, en los diez primeros meses de este año se visaron 744.814 unidades en obras de uso residencial, lo que supone un incremento del 24,2% respecto al mismo periodo del año 2005. En detalle, los visados de pisos ubicados en bloques crecieron el 36%, hasta una cifra de 598.854 viviendas, mientras las casas unifamiliares ascendieron a 145.580 unidades, un 8,2% más.

Financiación

Salvo un parón poco probable, la mayor parte de estas construcciones se llevarán a cabo y requerirán financiación, lo que permite suponer que el crédito hipotecario seguirá pujante. Los últimos datos proporcionados por bancos y cajas revelan que, hasta octubre, el gestionado por estas entidades financieras españolas se elevó a 881.448 millones de euros, un 24,68% más que en el mismo periodo de 2005.

Bancos y cajas, que están reorientando el crecimiento de su actividad para poner el foco en la financiación del consumo y de las pequeñas y medianas empresas, no dan ni mucho menos por perdida el área hipotecaria. El Ministerio de Economía y Hacienda constata que los precios de la vivienda continúan moderando su tasa de crecimiento, lo que, a su juicio, «anticipa» una posible desaceleración de la demanda residencial, todavía no consolidada. En la Síntesis de Indicadores Económico del mes de diciembre, el Departamento dirigido por Pedro Solbes destaca además el vigor de la inversión en construcción que, aunque está creciendo a tasas más reducidas que la inversión en equipo, prosigue mostrándose «fuerte», con un incremento en el tercer trimestre del 6,1%. Esta aceleración, explica, responde al mayor crecimiento de la inversión no residencial, en contraste con la estabilización de la residencial.

El Ministerio también resalta el «notable dinamismo» que ha mostrado en los últimos meses la economía española, que se ha visto impulsada por los flujos migratorios, el crecimiento del empleo y unas condiciones monetarias que, pese a la subida de tipos de interés, continúan siendo «holgadas».Para Economía, el incremento gradual de los tipos de interés aprobado por el Banco Central Europeo «no parece que haya supuesto hasta el momento un freno apreciable al dinamismo de la economía española».No obstante, reconoce que los efectos de la política monetaria se transmiten «con cierta lentitud» hasta influir en las decisiones de gasto de los agentes económicos.