Los cines de última generación acorralan a los clásicos y les ponen al borde del cierre

Filas VIP y butacas en movimiento ganan la batalla a los locales tradicionales

M. J. MONTESINOS M. DE LA VIEJA
EN TRES DIMENSIONES. Los asistentes a la sesión a puerta cerrada, ayer, con gafas polarizadas, se disponen a ver la película. / J. LEAL/
EN TRES DIMENSIONES. Los asistentes a la sesión a puerta cerrada, ayer, con gafas polarizadas, se disponen a ver la película. / J. LEAL

Salas VIP, proyección digital, cine en 3 dimensiones, butacas en movimiento, efectos especiales... son algunas de las asombrosas ofertas, algunas incluso inéditas en otras capitales españolas, con que cuentan las salas de cine de los modernos complejos comerciales Thader y Nueva Condomina. Frente a estas salas de diseño, con confortables butacones y espaciosas filas, a prueba de las piernas más largas, los cines de barrio y del centro de la ciudad van de capa caída y apenas quedan un par de salas abiertas, tan sólo en Centrofama y el cine Rex, además de la filmoteca en el local del cine Salzillo.

Hace un par de semanas, medio millar de personas se manifestaba en la puerta del cine Rex para expresar su rechazo al cierre de las salas en el centro de la ciudad. Ayer, un portavoz de la cadena Neocine, que además de gestionar los cines del complejo comercial Thader, también es propietaria de los multicines Ziz Zag, Centrofama y Rex- comentaba que «qué pena que esas 500 personas no hubieran entrado al cine». Y es que el problema, a juicio de los empresarios, es que no hay público suficiente o, lo que es lo mismo, las salas del casco urbano están casi vacías.

Eso ha hecho que las salas de cine en el centro de la ciudad hayan ido cerrando sus puertas paulatinamente. El declive comenzó por los llamados cines de barrio, aquellos de programa doble que tanto hicieron soñar a las generaciones de la posguerra. Antes de que la televisión, los multicines y otras ofertas de ocio, junto a las sustanciosas ofertas inmobiliarias generaran la debacle de las viejas salas

En San Andrés, frente al convento de las madres Agustinas, estuvo el cine Sport Vidal, que se convirtió en salas de fiestas antes de sucumbir a la piqueta. El Teatro Circo, fue pionero, junto al Teatro Romea en ofrecer espectáculos de cine. Hoy todavía mantiene parte de su antigua estructura, en espera de renacer de sus cenizas.

El cinema Iniesta, el Avenida y el Coliseum, en el barrio del Carmen, fueron emblemáticos. Especialmente el Cinema Iniesta, ya que ofrecía la doble posibilidad de cine de invierno y de verano, con proyecciones en la terraza del edificio. El cine Popular, en el barrio de San Juan, y la Plaza de Toros, como cine de verano se complementaron después en la zona con el cine Roxi que daba servicio al Polígono de la Paz y Vistabella. El cine Gran Vía, del barrio de Santa María de Gracia, y el cine Coy en la Gran Vía, también tienen una larga historia, al igual que el cine Imperial. También han cerrado sus puertas las salas del cine Floridablanca, y el cine Salzillo, hoy reconvertido en filmoteca, además de 3 salas de Centrofama.

Cine digital

Murcia contará a partir de mañana con la sala de cine más moderna de España. Ni Madrid ni Barcelona ni Valencia cuentan todavía con la sala Xpand 6D, que ayer abrió sus puertas en un pase privado para la prensa. Se trata de la primera sala de cine de gran formato equipada con cine digital en 3 dimensiones y con efectos en sala, tales como lluvia, viento, luz, niebla e, incluso, olor.

La sala dispone de 250 butacas de las que 50 ofrecen movimiento. En ella de podrán ver grandes estrenos de cine como Piratas del Caribe, Shrek, documentales de gran formato (Imax), etc.

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