Una noche con sabor agridulce

Con el partido de hoy, el Murcia deja recuerdos de casi 1.300 partidos de fútbol oficial, desarrollados en las setenta y cinco ligas discurridas

JUAN IGNACIO DE IBARRAMURCIA
EL ÚLTIMO ASCENSO A PRIMERA. El argentino Acciari celebra el gol que marcó al Levante y que llevó al Murcia a Primera División. Fue en junio     del 2003. / JUAN LEAL/
EL ÚLTIMO ASCENSO A PRIMERA. El argentino Acciari celebra el gol que marcó al Levante y que llevó al Murcia a Primera División. Fue en junio del 2003. / JUAN LEAL

Cuando los jugadores del Real Murcia saluden esta noche, a sus ocho o diez mil abonados, el tono de despedida tendrá un sabor agridulce, un poco al estilo del buen hijo que una noche se despide de sus padres porque al día siguiente contraerá matrimonio y se irá lejos, a otro hogar anhelante proyección de futuro.

Cuando con las apresuradas sombras de la noche, suene el último silbido, muchos murcianos sentirán una gozosa angustia en la garganta y, tal vez, que se le alteran los pulsos al abandonar la que ha sido su casa durante ochenta y dos años, es decir, la vida de todos nosotros.

Con el partido de hoy, el Murcia deja recuerdos de casi 1.300 partidos de fútbol oficial, desarrollados en las setenta y cinco ligas discurridas, con cuarenta y ocho años de estancia en Segunda donde ha jugado 760 partidos sobre el terreno que algunos recuerdan con la vieja acequia que le dio su nombre. Setecientos setenta partidos en tres de los cuales- contra su nuevo rival Ciudad de Murcia- jugó como visitante, como lo hiciera otras tres veces contra el Imperial, en 1.940 y en aquellos años setenta en los que purgó su primer descenso a Tercera División.

A la hora del adiós, el Murcia recodará que sólo en tres ocasiones, dos de ellas en la liga de Segunda, no pudo cumplir su compromiso, porque tuvo que emigrar a Alicante para purgar el cierre de su estadio por sendas agresiones a los colegiados de turno.

En el aspecto positivo, se podrán recordar los 274 partidos disputados a los equipos de Primera División, a lo largo de diecisiete temporadas, incluyendo la primera visita oficial del Real Madrid, en el partido de vuelta del Campeonato de España (27 de Abril de 1.926), o el primer partido de Liga, que encuadraba a los grana en el reducido Grupo de la Tercera División, y que se inauguró con victoria por 2-1 sobre el Cartagena, en tarde certera del interior Morales.

UNA LARGA HISTORIA

Más de 200 equipos

Más de doscientos equipos de fútbol y más de ocho mil jugadores diferentes han jugado en La Condomina a lo largo de estos años, en los que mostró su condición e máximo triunfador de la Segunda División donde, hasta el día de hoy, ha conseguido 3.743 goles (más de 2.000 en el campo que hoy despide), y sumado 3.435 puntos, 133 más que el Sporting, equipo que le anda a la zaga en la historia de la división de plata.

El próximo día uno, ya en sobre el césped de la Nueva Condomina, el Real Murcia cumplirá 77 años desde su primer partido en Segunda División, concluido, tras su rápido ascenso, con empate a un gol con el Iberia, de Zaragoza.

El gol grana lo consiguió Julio (que permanece como el hombre que más goles ha conseguido en la historía de La Condomina, con 61), sumándose a la efemérides de Morales (primer goleador en la historia del Murcia en la Liga, y en La Condomina) y Ariño, aquel vasco que inauguró el marcador del viejo estadio el 25 de Diciembre de 1924.

Los primeros ascensos del Murcia no se culminaron en La Condomina. Ni en 1929, donde el empate en Zaragoza le dio su primer salto a Segunda, ni en 1.940, donde el Real Murcia conquistó la Primera División en el campo gaditano de La Mirandilla.

Hubo que esperar hasta el 9 de Abril de 1.944, para que La Condomina acogiera el, hasta entonces, partido más importante de su historia. Porque si se conseguía la victoria sobre el Zaragoza, el Murcia retornaría a Primera División. Y así fue porque Castro, Portilla, Morera y Castro marcaron cuatro goles, que permitieron al Murcia alcanzar 32 puntos, tras el Sporting, ascendiendo directamente, y por segunda vez, a primera. La Condomina vivió su jornada más gozosa, organizándose una gran manifestación, con el presidente don Agustín Virgili obligado a hablar en la puerta del Casino y con miles de Murcianos llegados hasta la Glorieta.

Por vez primera, el Murcia vivió tres temporadas consecutivas en Primera.En aquellos años, a más de las visitas de los mejores equipos de España, el Real Murcia tenía como anfitriones a Pepe Sierra, Magritas, Mesa, Uribe, Morera, Doménech

Pero lo cierto es que el tercer ascenso a Primera ("Este debe ser el último dijo Armando Muñoz Calero") tampoco se produjo en La Condomina, sino en el Estadio Domech de Jerez, al ganar (0-2), con tantos de Motilla y Pallarés.

PRIMER ASCENSO

21 de abril de 1962

Hubo que esperar hasta el 21 de abril de 1962, para que La Condomina sirviera de escenario a la gran fiesta que me permitió, en mis comienzos periodísticos, escribir mi primera crónica de un ascenso del Murcia, en las páginas del desaparecido diario Linea.

En La Condomina, llena de un público entusiasta, , Murcia y Levante, que habían mantenido un duelo permanente, tenían la ocasión de ascender. El empate a un gol, permitió el ascenso de los dos grandes rivales. Ángel Fernández Picón, presidente del Murcia y ex alcalde de la ciudad, fue llevado en hombros hasta el Ayuntamiento que había presidido pocos años antes. Fue mi primera crónica gozosa. Pero prefiero citar a mi admirado Manuel Carles en las páginas de La Verdad: «Por la puerta grande, en la más completa campa de Liga de su historia, el Real Murcia ya está de nuevo en Primera División».

A partir de ahí, puedo contar en primera persona casi todo lo acontecido en esa Condomina que compró don Enrique Ayuso y que Moreno Jiménez pagó en agosto de 1972 estuvo cerca de cambiar por los terrenos de Valmusa donde hace treinta y cinco años se dio por hecho que el Murcia tendría un estadio que tanto se ha hecho esperar.

La historia de La Condomina es un continuo camino de propósitos y vacilaciones: restauraciones, propósitos de cambio, proyecto de nuevos estadios (hasta media docena de maquetas he conocido), pasando por la pérdida de valor cuando se aprobó el Plan General de Ordenación Urbana que catalogó los 20.000 metros cuadrados de la finca como zona de equipamientos 7y el derribo, en tiempos del mismo alcalde, del graderío de preferencia, donde, después de afirmarse que se construiría un nuevo estadio con un costo de setenta millones de pesetas, se procedió a levantar la actual grada cubierta, de dos alturas.

El terreno que hoy despide al Real Murcia ha sido escenario de descensos a Segunda B y a Tercera, en el se han jugado promociones de ascenso fallidas (como aquella con el Sabadell, en 1.974, se vió descender al el equipo por un resbalón de Campillo, se gozó con la goleada al Bilbao, con José Victor, se aplaudió el primer triunfo en Primera(sobre el Sevilla el 3 de Noviembre de 1.940, con goles de Solé y Tito), la primera victoria sobre el Barcelona, en 1.950, y la última, con Kubala en el banquillo grana.

Tito Pazos recordará, sin duda, que una jugada erróneamente señalada por Alvarez Margüenda provocó un injustificado botellazo y el primer cierre de la Condomina, en su historia, en diciembre de 1.977, por lo que tuvimos que trasladarnos al Rico Pérez para ganar al Getafe, por 1-0, con gol de Chucho García

Los socios fieles de siempre, recordarán que hasta se estrelló una botella de champán por la inauguración de la grada, en 1.978.

Pero, en una vida tan dilatada, lo mejor es saber que aún hay socios que han vivida las penas y las alegrías y que han aplaudido a jugadores de categoría como Pollero, Collar, Ramirez, Manolo, Vidaña, Abel Pérez, Canito, Miguel Marsal, Tercero, Lalo, Mejías, García Soriano, Añil Pero Moreno Jiménez ascendió en La Rioja, y Pardo Cano, con Campillo, en Elche tal vez sea Manolo Álvarez quien más balones ha estrellado en las maderas El último ascenso a Primera sí se produjo en La Condomina, en una mañana en que Acciari peinó un balón.

Cuando el Murcia de plata se despida esta noche, se llevará nada menos que seis títulos de Campeón de Segunda, más que nadie. Y con él casi diez mil abonados, algunos de los cuales se les asomarán las lágrimas a los ojos. Tal vez recuerden aquel gol de Juárez o aquella chilena de Manolo.

La vieja Condomina ha sido la segunda casa de muchos miles de murcianos. Una casa para gozar y sufrir.

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