Polémica por una ayuda al Comité de Apoyo a Trabajadoras del Sexo

Imagen de archivo de una tabajadora del sexo en la Región. /Fran Manzanera/ AGM
Imagen de archivo de una tabajadora del sexo en la Región. / Fran Manzanera/ AGM

Abolicionistas piden a la Generalitat Valenciana que retire la subvención a una ONG murciana que pide derechos laborales para las prostitutas

EFEMURCIA

El Comité de Apoyo a las Trabajadoras del Sexo (CATS) de Murcia considera que tanto los empresarios de la prostitución como los abolicionistas explotan y niegan los derechos de las mujeres que ejercen la prostitución, y su objetivo es que el negocio del sexo solo se pueda realizar en los locales de alterne.

CATS contestó ayer en una rueda de prensa en el barrio valenciano de Cabanyal a lo que considera un intento de difamación por parte del Front Abolicionista del País Valencià. Esta organización denunció una subvención de 7.586,11 euros concedida por la Generalitat Valenciana a CATS. Ante estas críticas, el coordinador de la ONG murciana, Nacho Pardo, subrayó que el trabajo de CATS se basa en una atención integral a las personas que ejercen la prostitución, en una asistencia tanto sanitaria, social, jurídica, de Extranjería, como de búsqueda de alternativas laborales para personas que deseen abandonar la prostitución.

Pardo aseguró que la regulación que defiende la patronal de empresarios de este sector, agrupada en organizaciones como Anela y Mesalina, pretende declarar a las trabajadoras «como falsas autónomas. Quieren prohibir la prostitución en carreteras, calles y pisos, de forma que solo sea legal en los negocios de alterne».

«La explotación es norma»

La presidenta de CATS, Fuensanta Guals, añadió que «la explotación laboral es la norma y los derechos como personas y trabajadoras del colectivo no solo no están garantizados, sino que son negados tanto por empresarios como por abolicionistas». Los representantes del Comité de Apoyo a las Trabajadoras del Sexo aseguraron que «hay intereses para desacreditar a las trabajadoras sexuales cuando estas se unen», y añadieron que «difamar (como hacen los abolicionistas) no es un juego sano; es triste cuando en boca del feminismo no se deja hablar a las mujeres».

Desde CATS calificaron el proyecto Discriminación, Estigma y Discurso del Odio en Prostitución, financiado por la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, como «innovador», «bien fundamentado» y «de gran relevancia social», del que esperan obtener buenos resultados. Esta asociación está formada por un equipo multidisciplinar y ofrece un teléfono de urgencia disponible las 24 horas del día. Además, reparte folletos informativos, preservativos y lubricantes entre los usuarios en los diferentes puntos de trabajo.