Fernando Fernández: «Es peor un mal gobierno que la incertidumbre»

Fernando Fernández. / v. vicéns
Fernando Fernández. / v. vicéns

«Murcia va a sufrir, pero está más preparada que otras regiones» para hacer frente al 'Brexit', afirma el profesor de IE Business School

D. VIDALMURCIA.

Doctor en Economía, consejero de Bankia y profesor en IE Business School, Fernando Fernández Méndez de Andés (Madrid, 1956) ofreció ayer una charla en la Cámara de Comercio de Murcia en la que repasó las amenazas que suponen el 'Brexit', las guerras arancelarias de Donald Trump y la incertidumbre derivada de la inestabilidad política. Antes atendió a 'La Verdad'.

-'Brexit' duro o 'Brexit' blando.

-'Brexit' duro, no tengo ninguna duda. Será una ruptura irreversible del Reino Unido con Europa, y bastante traumática. Quizá no tanto a corto como a medio plazo. A efectos prácticos, lo que veremos a medio plazo es una enorme desviación de comercio porque las empresas españolas tendrán que buscar mercados alternativos. Creo que no estamos preparados para el 'Brexit', va a ser un cambio muy importante.

«El déficit es insostenible; nuestros hijos nos están pagando nuestros vicios»

-¿También serviría esa estrategia para afrontar la política arancelaria de Donald Trump?

-La política de Trump es peor. Con el 'Brexit' uno puede planificar, pero con Trump se puede tener la tentación de pensar que perderá las próximas elecciones y que solo es un daño temporal, que esta política se revertirá. Pero es más difícil prever con Trump. No me atrevería a decir que Estados Unidos se va a aislar.

-¿Es más vulnerable Murcia que otras regiones a estas turbulencias?

-Las exportaciones agroalimentarias, el peso en el mercado británico, el turismo... Uno podría pensar que va a ser una región rápidamente golpeada. Pero la Región de Murcia es una tierra emprendedora y abierta al exterior, con empresas de larga trayectoria internacional. Va a sufrir, pero está mejor preparada que otras para buscar mercados alternativos. Saldrá bien parada.

-Cuartas elecciones en cuatro años.

-La incertidumbre es muy mala. Pero yo siempre digo que es peor un mal gobierno que la incertidumbre. Dicho esto, un país no se puede permitir tener elecciones todos los años. En un mundo globalizado, la estabilidad política y la estabilidad de los marcos regulatorios es un factor de competitividad muy importante. ¿Por qué va a invertir alguien en España y no en Eslovenia? Yo reivindico el bipartidismo. Me parece que ha dado mucha estabilidad.

-En términos económicos, ¿qué le preocupa de estas elecciones?

-Me preocupa la deriva al populismo. Se están haciendo muchas promesas que no se pueden cumplir. Y hay tres puntos cruciales que tenemos que afrontar. Primero: la sostenibilidad fiscal. Este país sigue teniendo el déficit más alto de la Unión Europea. Es insostenible. Es una transferencia de deuda completamente insolidaria. Nos están pagando los vicios nuestros hijos. Segundo: seguimos teniendo tres millones largos de parados, y vamos a volver a crear parados a poco que el ciclo económicos se tuerza. Y esto asusta, porque las familias tienen mucha menos capacidad de aguante que antes. Y tercero, las pensiones. El aumento del gasto por el envejecimiento de la población. Esto lo que tenemos que afrontar.

-¿Cómo?

-Hay que pagar mejor. No tanto pagar más impuestos como pagar mejor. Tenemos un sistema fiscal ineficiente, lleno de agujeros. Vamos hacia un mundo que cada vez tendrá menos asalariados, y cada vez se podrá gravar menos la renta trabajada. Habrá que ir a la renta gastada. Además, tenemos que repensar las prioridades. Nuestro sistema distribuye recursos hacia la clase media y deja que se mantengan las bolsas de pobreza. Quizá no se debería distribuir tanto entre la clase media. Por ejemplo, no tiene sentido que la gente ahorre dinero por mandar a sus hijos a la universidad. Hay que hacer una redistribución en el gasto público. Yo pondría mucho más copago. ¿Por qué tiene que pagar mi abuela con sus impuestos por una autovía que no va a utilizar? Que paguen los usuarios. Puede sonar feo, pero los españoles no demuestran una gran cultura económico financiera a la hora de votar. Votamos mucho con las emociones. Deberíamos votar pensando en el futuro de nuestros hijos, en el futuro del país.