Los pasajeros del vuelo Corvera-Londres llegan a su destino con más de tres horas de retraso

Los pasajeros del vuelo abortado aguardaron anoche en el aeropuerto de Alicante, dentro del avión./
Los pasajeros del vuelo abortado aguardaron anoche en el aeropuerto de Alicante, dentro del avión.

Los viajeros fueron cambiados de avión tras un aterrizaje de emergencia en Alicante, a causa de una avería en un motor atribuida al impacto «de unas aves». Sin transporte público, fueron dejados a su suerte al llegar a las 3 de la mañana a Stansted, a 63 kilómetros de la capital británica

Pedro Navarro
PEDRO NAVARRO

Finalmente llegaron a su destino, pero con el miedo en el cuerpo y no en las circunstancias esperadas. Los pasajeros del frustrado vuelo Corvera-Londres de este viernes -el FR8027 de Ryanair- desembarcaron en el aeropuerto británico de Stansted a las 3 de la madrugada, hora española, tras subir a un nuevo avión. O eso hicieron al menos la mayoría, porque muchos viajeros decidieron quedarse en tierra tras aterrizaje forzoso de la primera aeronave en el aeropuerto alicantino de El Altet.

El accidentado viaje se inició a las 20.50 horas en el aeródromo murciano. A esa hora debía despegar el vuelo de la compañía irlandesa que cubre la ruta entre la capital de la Región y este punto de Inglaterra. El aparato, el único en pista a esa hora tardó 20 minutos más en despegar, algo que además hizo «con un ruido atronador en los motores, nada usual», según señaló a 'La Verdad' una pasajera.

A partir de ese momento, el avión voló a baja altura durante dos horas sin llegar más allá de Valencia y para aterrizar de emergencia en El Altet sobre las 23 horas. «No tomábamos altura, solo planeábamos y a los azafatos se les veía intranquilos; nos dijeron que había problemas en un motor, primero, por unas aves; después, por un 'pajarito'», precisa esta pasajera según sus impresiones, sin carácter técnico.

Una vez en Alicante, y tras una hora de espera a bordo de la aeronave averiada, los viajeros que contaban con el ánimo suficiente fueron embarcados en un nuevo aparato, preparado de urgencia, y que llegó a la terminal londinense a las 3 de la madrugada -2 de la madrugada, hora local-, casi 3 horas y media más tarde de lo que tenía planificado cuando llegaron a Corvera. «La verdad es que me sorprendió la rapidez con la que buscaron una alternativa», añade.

Una vez en suelo británico, quedaron desasistidos por la compañía británica, que no les dio opción alguna ante la ausencia de transporte público -ni tren ni bus, según confirman los horarios de las webs de los servicios- a esas horas de la madrugada. Hay que recordar que el aeropuerto de Stansted se encuentra a 63 kilómetros de Londres. «Nosotros hablamos con otra pareja y conseguimos un 'Uber'. No sabemos lo que hizo el resto del pasaje», concluye la misma viajera.

Fuentes de la operadora aeroportuaria Aena señalaron a este diario que, en principio, tras estos incidentes no se abre investigación alguna, sino que se presume la veracidad de lo comunicado por los pilotos y la compañía, que deben notificar el problema a los aeródromos correspondientes para evitar percances similares en un futuro. «No obstante, cada compañía revisa el estado del avión antes de cada operación, según los protocolos impuestos, con un procedimiento exquisito. La seguridad es incuestionable», apuntan las mismas fuentes, que apuntan los incidentes con las aves como situaciones dentro de lo habitual. Mensaje de tranquilidad para muchos de los pasajeros del accidentado vuelo Corvera-Stansted que, aún con el miedo en el cuerpo, tendrán que emprender el camino de vuelta en pocos días.

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