Con 'La Parranda' en el ambiente

Los diputados de Vox Mabel Campuzano, Juan José Liarte y Pascual Salvador. / ANTONIO GIL / AGM
Los diputados de Vox Mabel Campuzano, Juan José Liarte y Pascual Salvador. / ANTONIO GIL / AGM

El nuevo presidente de la Asamblea, amante del folclore, fue crítico con el PP que ayer le votó

David Gómez
DAVID GÓMEZ

Si algún día el pequeño Francisco se dedica a la política, siempre se podrá decir que la vocación le viene de cuna. Porque el bebé, hijo de Gema Sánchez, jefa de gabinete de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, ha asistido ya en sus cuatro meses de vida a más eventos políticos que muchos ciudadanos en toda su existencia. Fue el niño que tomó en brazos el presidente del PP, Pablo Casado, mientras anunciaba su propuesta de ley de Maternidad durante un acto de la campaña del 28-A en Cartagena. En esta misma ciudad Francisco vivía ayer, sin ser consciente de ello, una jornada para el recuerdo en la Región, tras la constitución de la Asamblea Regional más fragmentada de la historia y presidida por primera vez por una persona que no pertenece a las dos grandes fuerzas del bipartidismo.

La alegría que mostraban los invitados populares contrastaba con la desolación socialista. «Estoy decepcionado», confesaba Carlos Collado

El bebé era el centro de atracción en los momentos previos al inicio de la X Legislatura. Las compañeras de su madre en la Comunidad se lo rifaban y el pequeño debía sentir las buenas vibraciones, pues la alegría se podía percibir en las caras de los diputados, cargos públicos, familiares, militantes y simples trabajadores que guardan alguna relación con el PP. «Esto pinta bien», era el comentario más repetido entre los populares, a los que el disgusto de la noche electoral se les ha pasado rápido ante la cada vez mayor evidencia de que seguirán gobernando.

«Un 1-4 en una final»

En la otra orilla, el panorama es el contrario. Desolador. La victoria del 26-M tiene cada día un sabor más amargo para los socialistas, que observan con asombro la paradoja de que el crecimiento que tuvieron en votos en los comicios municipales y autonómicos se vaya a traducir al final en una pérdida efectiva de poder. De momento, ya no presiden la Asamblea, no controlan la Mesa y pueden dejar de gobernar un buen número de ayuntamientos. «Es como una derrota por 1-4 en una final de Champions y jugando en casa», resumía un colaborador estrecho de Diego Conesa. «Estoy muy decepcionado», se sinceraba Carlos Collado, el único de los anteriores presidentes regionales que se dejó ver por el Patio de las Comarcas del Parlamento autónomo. Ni siquiera fue Alberto Garre, un fijo de estos saraos. Collado fue monaguillo antes que fraile, pues llegó al palacio de San Esteban tras ocupar el puesto más alto en la Mesa de la Asamblea. Preguntado por los consejos que le daría a Alberto Castillo, indicó que no tiene el gusto de conocer a la nueva autoridad, por lo que no iba a tener la osadía de recomendarle nada.

El rastreo de la cuenta de Twitter de Castillo en busca de comentarios que echarle en cara ya se ha iniciado

Uno de los causantes de la pena que tenía el expresidente Carlos Collado es Fran Hervías, secretario de Organización nacional de Ciudadanos y la persona a la que más se dirigían las miradas en los pasillos parlamentarios durante la mañana de ayer. Es el fontanero político de Albert Rivera, el que resuelve los conflictos internos, y nunca le falta trabajo en la Región. Llegó a Murcia el lunes por la tarde, procedente de Alicante, y tras el acto institucional pensaba marcharse a Almería. Hervías es un habitual visitante de los aeropuertos, pues utiliza con frecuencia el avión para sus desplazamientos por España. Pero aún no ha podido conocer Corvera. «No hay vuelos nacionales», se sorprendía.

El presidente de Vox se aprendió de memoria la fórmula de juramento

Los que estaban como escolares en el primer día de colegio eran los cuatro representantes de Vox. Con el secretario del grupo, Luis Gestoso, ejerciendo de maestro de ceremonias, los nuevos parlamentarios lucían la enseña nacional en la solapa de la chaqueta y añadieron la coletilla «y de España» cuando juraron con solemnidad defender los intereses de la Región. Llamó la atención de los presentes la toma de posesión del presidente provincial, Pascual Salvador, que hizo gala de una gran memoria recitando de carrerilla la fórmula de juramento que se estableció en el nuevo Reglamento de la Asamblea. Los pupilos murcianos de Santiago Abascal acataron el Estatuto de Autonomía, pero no su reciente reforma, contra la que despotrican. Esta, aunque fue aprobada por unanimidad en Cartagena, aún tiene que pasar el filtro del Congreso.

Otros que dieron su toque personal al juramento fueron los dos diputados de Podemos, Óscar Urralburu y María Giménez Casalduero. Prometieron defender la Región, «la democracia y los derechos humanos». Hay tristeza en la formación morada y se nota. Muy lejos quedan los gritos de «Sí se puede» que cantaban hace justo cuatro años.

Un recuento emocionante

Si el escrutinio de la noche electoral fue trepidante, no se quedó atrás el recuento de votos para elegir al presidente de la Asamblea, que se siguió con mucha emoción en el Patio de las Comarcas, donde se ubicaron las autoridades y los invitados. Pese a que ya se había anunciado el acuerdo para que el candidato de Ciudadanos saliera por mayoría simple, nunca hay que vender la piel del oso antes de cazarlo. El exconcejal naranja en Murcia Carlos Peñafiel y el responsable de Organización del PSRM, Jordi Arce, se molestaron en contar uno a uno los votos de la pugna final entre Alberto Castillo y Alfonso Martínez Baños. Cuando se supo el ganador, alguien propuso de forma jocosa que sonara 'La Parranda', ya que el elegido es un reconocido amante del folclore murciano y las tradiciones de la tierra.

Entre los invitados se encontraban la esposa, el padre y la suegra de Diego Conesa. No así sus dos hijos, que ya tuvieron bastante con salir en las fotos en la noche del 26-M, en las que no se mostraron muy entusiasmados. A Fernando López Miras lo acompañó, como es habitual, su padre, que se sentó al lado de Noelia Arroyo. Esta tuvo que hacer de tripas corazón al ver cómo sus compañeros de partido prestaban su voto a Alberto Castillo, con quien se las ha tenido tiesas en los últimos años. Muchos en el PP tenían los mismos sentimientos que la candidata popular en Cartagena, pues el nuevo presidente de la Asamblea Regional se caracterizaba por su beligerancia con los populares principalmente a través de Twitter. La búsqueda masiva de tuits del pasado para echárselos en cara ya ha comenzado en esa jungla en la que se han convertido las redes sociales.

Más contento estaba Juan Antonio de Heras, decano del Colegio de Periodistas, que tiene a dos de sus directivos en el Parlamento, el propio Castillo e Isabel Franco. «Alberto tiene el perfil adecuado, pues es una persona conciliadora en una etapa en la que se necesita mucho consenso», valoró. La misma llamada al diálogo realizaron el rector de la UMU, José Luján; el presidente del CES, José Antonio Cobacho; y el máximo responsable del Consejo Jurídico, Antonio Gómez Fayrén.

Entre los ausentes, destacaron los diputados Pedro Saura, Lourdes Méndez, Isabel Borrego y Teodoro García, que está ocupado en Madrid cerrando pactos con Vox. Los senadores autonómicos, Francisco Bernabé y Francisco Oñate, se sentaron junto a sus respectivos grupos. Lo primero que decidirá la nueva Asamblea será su continuidad o relevo.