«El parapente no ofrece más riesgos que cuando se conduce un coche»

José Tomás Ramírez se hace un selfi en pleno vuelo, sobre el Valle del Guadalentín. /
José Tomás Ramírez se hace un selfi en pleno vuelo, sobre el Valle del Guadalentín.

José Tomás Ramírez Muñoz es presidente del club Vuelo Libre Alhama

PACO ESPADAS

Una de las imágenes idílicas del Valle del Guadalentín la ofrecen los parapentes en pleno vuelo. José Tomás Ramírez (Alhama de Murcia, 1987) preside el club Vuelo Libre, que figura entre los mejores de España, como así lo demuestra su participación en el Campeonato Nacional de Parapente Biplaza celebrado en Ávila.

-¿En qué consiste esta práctica deportiva?

-Es un deporte de finales del siglo XX que consiste en el vuelo con un ala de tipo flexible, comúnmente llamada vela, y sin ayuda de motor. Se despega desde una elevación. Únicamente se aprovechan las corrientes ascendentes del aire (térmicas o dinámicas) para mantenerse en vuelo y poder desplazarse.

-¿Cómo decidió iniciarse en esta actividad?

-En 2004, varios compañeros de escalada se habían pasado al parapente y así empecé a aprovechar sus equipos y clases para ir aprendiendo a la vez que ellos practicaban. Fue en 2005 cuando, gracias a una recompensa de mis padres, por aprobar la Selectividad, decidí cambiar la compra de una moto de enduro por un equipo para empezar a volar.

-¿Cuál es la sensación de un vuelo sin motor?

-Para mí es la mayor sensación de libertad que he tenido hasta el momento, aunque son muchas las emociones que se sienten, están los nervios antes de despegar, la paz y la relajación de volar sin ruidos y con vistas extraordinarias y la adrenalina cuando se practican acrobacias. Creo que la mezcla de todas estas impresiones es la que produce esa desinhibición que hace dejar atrás los pensamientos terrenales y disfrutar del momento y el entorno.

-¿Es necesaria una formación muy específica?

-Para volar en parapente es necesario aprender en profundidad conceptos teóricos, como meteorología, aerología, partes del equipo y su comportamiento, entre otros. También, practicar en suelo llano todo el control de la vela y su comportamiento cuando se va a despegar. Es la suma de esos dos conocimientos lo que te define como un piloto seguro. Los cursos no tienen una duración fija, no se acaban hasta que el alumno posee los conocimientos y destrezas necesarios para volar de forma autónoma.

-¿Quiénes componen el club Vuelo libre Alhama?

-Cuando se fundó, en el año 1999, comenzamos con cuatro o cinco pilotos de Alhama de Murcia. Poco a poco fue creciendo la afición y ahora lo forman 53 pilotos de la Región, siendo este uno de los más numerosos. Además, gracias a la escuela de parapente, todos los años vamos sumando nuevos aficionados.

-¿Suelen participar en competiciones nacionales?

-Numerosos pilotos de nuestro club acuden a casi todas las competiciones de parapente, donde son conocidos por sus buenas clasificaciones. La última de ellas fue el pasado verano en Ávila donde conseguimos la segunda, tercera y cuarta posiciones en el Campeonato de España de Vuelo Biplaza.

-¿Considera el parapente un deporte de riesgo?

-En mi opinión, no presenta más peligro del que se puede tener cuando se conduce un coche o una motocicleta, eso sí, las consecuencias de una imprudencia o del desconocimiento de la situación sí que te pueden llevar a un elevado riesgo y graves consecuencias. Va en la personalidad de cada uno. Hay quien arriesga más y quien arriesga menos, pero no por ello es un deporte temerario, como se puede llegar a pensar. Hay muchos pilotos excelentes que disfrutan de este deporte toda su vida y no tienen ningún accidente.