El SMS pagará 1,7 millones a un joven que quedó en silla de ruedas por mala praxis

Puerta de Urgencias del hospital Reina Sofía. /JUAN LEAL
Puerta de Urgencias del hospital Reina Sofía. / JUAN LEAL

Una sentencia considera probado que no se le hizo la resonancia magnética que habría detectado el tumor medular benigno que sufría

LA VERDAD MURCIA

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Majadahonda (Madrid) ha condenado al Servicio Murciano de Salud (SMS) a resarcir, con 1.713.000 euros, a un joven y a sus padres por considerar probado que las graves secuelas que padece el primero son consecuencia de un caso de mala praxis. Se trata de una de las mayores condenas que se han impuesto hasta ahora contra el SMS.

El caso se remonta a marzo de 2013, cuando F. A. N., el paciente, era un niño de 13 años residente en Murcia. Sus dolores agudos de espalda, que no cesaban con analgésicos y provocaban insomnio al menor, le hicieron acudir junto a su madre y en varias ocasiones a su médico de cabecera. A pesar de las recurrentes visitas, que se repitieron durante un año, el médico se limitó a prescribir tratamiento farmacológico y, en una de las ocasiones, una telemetría que finalmente no se realizó «por motivos que se desconocen», asegura la Asociación del Defensor del Paciente en un comunicado de prensa.

Con la misma sintomatología, el menor se presentó hasta en cuatro ocasiones más en el servicio de urgencias del Hospital Reina Sofía y en su médico de Atención Primaria. La sentencia del tribunal madrileño da por probado que, en todas ellas, se obviaron de nuevo los antecedentes patólogos del niño y los signos de alarma (dolor de espalda intenso e instaurado en el tiempo, que no cedía con analgésicos, insomnio, etc.). Dice el fallo que esos síntomas señalaban la posibilidad de un cuadro patológico grave y que los facultativos hubieran debido indagar para descubrir el origen de ese dolor. Sin embargo, no se actuó «diligentemente» y no se le prescribió una resonancia magnética -como marcan los protocolos habidos al efecto-, achacando el dolor que sufría el niño a una escoliosis tras realizar una radiografía.

La condena es una de las mayores impuestas hasta ahora a Salud por negligencia médica

El tribunal censura que no se diera importancia a la «especial sintomagología dolorosa» del paciente

La ausencia de la prueba pertinente hizo que no se detectase a tiempo un tumor medular benigno que acabó provocándole graves secuelas en la médula por las que F. A. N. ha quedado incapacitado y «en silla de ruedas de por vida», especifica el comunicado. Esta mala praxis del SMS «ha supuesto un coste inaceptable a un paciente tan joven, que ha visto su vida truncada para siempre».

La sentencia señala ahora que «consta la existencia de una continuada vulneración de la 'lex artis ad hoc' protagonizada por diversos profesionales, circunscrita a no haber dado la importancia que se debiera a la especial sintomatología dolorosa que el menor presentaba en cuanto a su dorsalgia, limitándose en el diagnóstico más sencillo, aun cuando la escoliosis no explicara todas las características que el menor sufría. Añade, además, que «queda probada plenamente la relación de causalidad» entre la mala praxis y las secuelas, y que, de haberse realizado la resonancia y la pertinente cirugía para extirpar el tumor benigno a tiempo, el niño no habría padecido secuela alguna.

La Asociación del Defensor del Paciente, a la que los padres acudieron, derivó el caso al abogado Ignacio Martínez, que ha llevado la defensa del caso de F. A. N. Ambos celebran una indemnización «con la que el joven podrá afrontar con los debidos medios su futuro».