Los pactos encallan por el veto de Cs a que Vox entre en el Gobierno de Miras

Óscar Urralburu con Alberto Castillo. / antonio gil / agm
Óscar Urralburu con Alberto Castillo. / antonio gil / agm

La ultraderecha ralentiza su negociación con el PP, critica su programa de 72 medidas con los liberales einsiste en tener carteras para votar a su candidato

Gregorio Mármol
GREGORIO MÁRMOL

Las negociaciones que el Partido Popular mantiene a dos bandas con Ciudadanos y Vox para garantizar la investidura de Fernando López Miras como presidente de la Comunidad Autónoma entraron ayer en vía muerta, coincidiendo con el inicio en la Asamblea Regional de las consultas a los grupos parlamentarios para la formación del nuevo gobierno.

El presidente del Parlamento autonómico, Alberto Castillo, tendrá difícil proponer el lunes un candidato con consenso suficiente para ser investido a la primera. En el arranque de la ronda de contactos con los partidos, ni el Grupo Mixto (Podemos) ni Vox ni siquiera Ciudadanos, que tiene muy avanzadas negociaciones con el PP, concretaron por qué diputado apuestan como candidato a San Esteban. Este es un paso indispensable para convocar el debate de investidura. Castillo pretende que el martes la Junta de Portavoces fije la fecha de la doble sesión en la primera semana de julio.

Pascual Salvador sale del Salón del Príncipe.
Pascual Salvador sale del Salón del Príncipe. / a. g.

Las diferencias son manifiestas. Cs se niega a aceptar que Vox entre en un nuevo Ejecutivo de López Miras y el partido de extrema derecha lo considera irrenunciable si también están los liberales. El diputado y líder regional de Vox, Pascual Salvador, informó a Castillo de las estancadas conversaciones que mantienen con el PP. No prevé avances antes del lunes. Además, marcó distancia con los populares negándose a asistir ayer a una reunión en Santiago de la Ribera para avanzar en la confección de un programa de gobierno compatible con el de Ciudadanos.

Salvador dejó claro que Vox quiere estar en el próximo Ejecutivo autonómico si también lo están los naranjas y que romperá con el PP en caso contrario. «No apoyaremos a Fernando López Miras si en su gobierno está Ciudadanos y Vox no», dijo tajante al término de la reunión con el presidente de la Asamblea. Además, aseguró que el programa con 72 medidas para la Región cerrado por populares y liberales tiene «contradicciones» que no encajan en la idea de gobierno de Vox.

«Controlar» al PP

No obstante, añadió que su partido es «flexible» en la negociación y no tiene un programa de máximos, aunque matizó que los otros dos partidos deben negociar y pactar un programa conjunto de gobierno. «Tenemos muy claro que no podemos llegar a un acuerdo con el PP y que luego Ciudadanos diga que no es vinculante para él; eso no puede ser», destacó el líder de Vox, para quien sentarse en el Consejo de Gobierno es esencial para «controlar» que PP y Cs cumplen lo que firman.

Isabel Franco, con el presidente de la Cámara.
Isabel Franco, con el presidente de la Cámara. / a. g.

La portavoz de Ciudadanos, Isabel Franco, tampoco propuso candidato, en su reunión con Castillo. Recordó que el programa cerrado con el PP se debe traducir ahora en una distribución de cargos «de forma acorde para los objetivos marcados para los próximos cuatro años». Lo que sí dejó muy claro es que «en este momento» su partido solo gobernaría con el PP o con el PSOE, cerrando la puerta a un tripartito a la andaluza con Vox. Franco trasladó al PP toda la responsabilidad de culminar un acuerdo y aseguró que no hay prisa. Tampoco se pone fecha límite para ello ni da esperanzas al PSOE.

No obstante, el presidente de la Asamblea tiene previsto trasladar el lunes a la Junta de Portavoces un candidato a presidente autonómico para que ese órgano pueda fijar el pleno de investidura. En caso de que no haya presidente a la primera, se abrirá un periodo de dos meses para celebrar idénticas sesiones cuantas veces haga falta. Solo en caso de que no haya presidente al término de ese plazo, se celebrarían de nuevo elecciones.

Castillo también consultó ayer al portavoz del Grupo Mixto, Óscar Urralburu, quien lamentó que «PP y Ciudadanos tendrán que recompensar a la extrema derecha», dando por hecho que habrá pacto para formar un tripartito de centro derecha. El lunes serán consultados los portavoces del PP y del PSOE.

Franco no cierra la puerta a negociar con los socialistas

Ciudadanos insistió en que su socio preferente para formar gobierno es el PP y lo demuestra con el acuerdo programático cerrado el jueves y una negociación avanzada para el reparto de altos cargos, entre consejerías, direcciones de organismos públicos y también un puesto de senador por designación autonómica. Sin embargo, su portavoz parlamentaria, Isabel Franco, que dijo ser «optimista» y se ve como vicepresidenta en un ejecutivo presidido por López Miras, no cerró la puerta a impulsar los estancados contactos con el PSOE si rompieran con el PP. Ambos partidos se bastarían solos para formar un gobierno de cambio.

Cs, con seis diputados, trasladó así toda la presión a los populares, con dieciséis, para que negocien con Vox -cuatro diputados- los votos que necesitan para alcanzar en el Parlamento la mayoría absoluta, situada en 23 escaños. «Si el PP incluye en el Gobierno a alguien de Vox, estará pactando con Vox, no con nosotros», avisó Franco.

Frente a esa situación, los populares han dado este fin de semana de margen para que Cs y Vox maduren sus ofrecimientos. Cuentan con la confianza de que por mucho que se tuerzan las negociaciones, ni Cs ni Vox permitirán un gobierno socialista.

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