Cuando Alguazas estuvo en manos de un prestamista

La denominada Torre Vieja de Alguazas o Torre del Obispo, datada en el siglo XIII. / j. leal
La denominada Torre Vieja de Alguazas o Torre del Obispo, datada en el siglo XIII. / j. leal

Convocan un acto para recordar el aniversario de la 'independencia' de 1590

Antonio Botías
ANTONIO BOTÍAS

A unos prestamistas genoveses. A esas manos fue a parar la localidad de Alguazas con sus campos y aguas, sus casas y animales. Hasta todos sus parroquianos incluidos. Y no les costaría poco a aquellos recobrar la independencia. El proceso para lograrlo será recordado el próximo martes, cuando el salón de plenos municipal acoja un acto institucional sobre la compra e independencia de la villa en el año 1590.

El episodio no tiene desperdicio histórico. Dada la desastrosa situación de las arcas reales, el Rey Felipe II saneó su economía al obtener una bula del Papa Gregorio XIII. Con ella pudo desposeer a la Iglesia de determinados bienes y ponerlos a la venta, entre ellos el señorío eclesiástico de Alguazas, cuyo topónimo proviene de una palabra árabe que significa «la que está en medio».

El cronista de la Villa, Luis Lisón, apuntó en su día que, «cuando el Papa concedió licencia para bienes de la Iglesia, Alguazas y Alcantarilla fueron desamortizadas, entregándose ambas a prestamistas genoveses encabezados por Baltasar Cataneo, quienes las pusieron en venta».

La villa fue comprada por unos prestamistas, entre ellos Giovanni María de Corbari, quien, a su vez, la vendió a Alonso de Tenza, señor de Espinardo, Ontur y del mayorazgo de Celdrán. Los alguaceños pidieron a Felipe II optar al derecho de tanteo, para ser ellos quienes comprasen su localidad y no depender de ningún señor. Lo que desató, como era de esperar, las iras de su flamante propietario. Después de largos pleitos y represalias, el 30 de octubre de 1590, por fin, los vecinos consiguieron comprar su jurisdicción, lo que fue un hecho singular en todo el Reino de Murcia.

Préstamo del marqués

La compra fue posible gracias a un préstamo que les concedió el marqués de los Vélez. Aunque durante los siguientes 45 años se mantendrían los pleitos para determinar la cantidad que la villa tenía que pagar, según Lisón, quien añadía que, «como villa de señorío y hasta la abolición de los mismos en el siglo XIX, Alguazas elegía anualmente sus propios alcaldes mayores y ordinarios, regidores, alguaciles, escribanos y demás cargos concejiles».

Como señala el cronista, tanto la iglesia local como el concejo poseían importantes propiedades y rentas, pero dichos bienes fueron expoliados por el Estado en las diversas desamortizaciones que se sucedieron desde finales del siglo XVIII hasta mediados del siglo XIX. «Con ello desaparecieron las diversas cofradías y hermandades, al verse privadas de los ingresos con que se sustentaban sus cultos y obras asistenciales; y no empezaron a resurgir hasta los últimos años de dicha centuria».

En el acto oficial convocado por el Consistorio, participará la presidenta de la Asamblea Regional, Rosa Peñalver; el alcalde de la localidad, Blas Ángel Ruipérez; y el cronista oficial Luis Lisón.

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