Vecinos de Calasparra y Cehegín alzan la voz contra el vertedero de La Puerta

Algunos de los vecinos afectados tras el incendio de la planta de reciclaje observan el vertedero, hace unos días. /Claudio Caballero
Algunos de los vecinos afectados tras el incendio de la planta de reciclaje observan el vertedero, hace unos días. / Claudio Caballero

Denuncian que durante el incendio de la semana pasada sufrieron escozores en los ojos y en la garganta

CLAUDIO CABALLEROCalasparra

Los vecinos de Valentín y Canara, pedanías de los municipios de Calasparra y Cehegín, se han puesto en pie de guerra tras el incendio que hace unos días afectó al vertedero de La Puerta, en funcionamiento desde hace nueve meses en unos terrenos montañosos situados entre ambas poblaciones y el embalse del Argos. Los residentes de la zona denuncian que durante el fuego sufrieron malos olores y picores en los ojos y en la garganta.

«Había en los dos pueblos un olor a quemado impresionante, y algunos vecinos, sobre todo niños y personas mayores, tuvieron escozor en los ojos y en la garganta», lamentan los miembros de las asociaciones vecinales de ambas poblaciones. «En Canara no se podía respirar y prácticamente todo el mundo tuvo que cambiarse de ropa por el fuerte hedor a quemado», señalaron.

El vertedero, según consta en la resolución de la Dirección General de Medio Ambiente de la Comunidad -fechada en enero de 2013-, tiene como actividad principal «el tratamiento y la eliminación de residuos no peligrosos, así como su separación y clasificación». Esta planta se asienta en una zona escarpada de la denominada Sierra de la Puerta que ocupa unas siete hectáreas de terreno.

La empresa sostiene que sus controles «van más allá de lo que exige la normativa actual»

La lucha de estos vecinos contra esta planta no es nueva, ya que las primeras protestas en Cehegín, donde se sitúan los terrenos, datan de 2012, fecha en la que comenzaron a tramitarse los primeros permisos. Pero fue años después, en abril de 2018, cuando interpusieron denuncia a través de la Asociación de Vecinos Virgen de la Peña de Canara y la Asociación de Vecinos San Juan Bautista y Rectoría, que fue admitida a trámite por el Juzgado número 2 de Caravaca de la Cruz.

Los denunciantes se querellaron contra los promotores del vertedero por un presunto delito contra los recursos naturales y el medio ambiente, ya que consideran que la actuación se llevó a cabo en una zona «especialmente sensible e incluida en un corredor natural de aves», según explica José Bernal, presidente de la Asociación de Vecinos Virgen de la Peña de Canara.

«Nos dijeron al principio, cuando íbamos al Ayuntamiento de Cehegín y nos lo negaban todo, que se trataba de una planta de residuos inertes y no peligrosos. Pero hay que tener en cuenta que en esa coletilla de 'no peligrosos' se engloban más de cien sustancias que pueden ser vertidas hasta una cantidad de más de 1,3 millones de toneladas al año», explica Juan Felipe Pérez, otro de los afectados. «Nos han querido vender la moto de que se trata de una planta de residuos y reciclaje, y en absoluto es así, puesto que aquí se depositan y mueren más de 100 desechos diferentes», argumenta.

«Si esto ha pasado ahora que acaba de empezar a funcionar, no queremos ni imaginarnos lo que podrá ocurrir cuando la planta esté llena en su totalidad», advierte Pérez. Otro de los peligros son las lluvias torrenciales y la orientación de dicha instalación. «Si llueve torrencialmente, la planta se llena y se desborda como si fuera un gran embalse, y esas aguas contaminadas de residuos irían a parar al pantano del Argos», advierte José Bernal.

Suelo 'no urbanizable'

Hasta el año 2010, el suelo donde se asienta la planta de reciclaje estaba considerado como suelo 'no urbanizable y de secano', en el que su uso preferente era agrícola. Se establecían, asimismo, bastantes reticencias a que pudiera ser empleado en un futuro para la construcción de plantas porcinas. Pero se toleraban, sin embargo, las edificaciones de tipo residencial y edificios de interés público y social, por lo que en julio de 2012, el Ayuntamiento de Cehegín declaró compatible urbanísticamente el proyecto. Y en septiembre de ese mismo año, la Dirección General de Medio Ambiente dictó favorablemente la declaración de impacto medioambiental, autorizándolo un año después. Previamente, habían presentado alegaciones Promociones Turísticas del Argos, Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), varias direcciones generales de la Comunidad y los ayuntamientos de Calasparra y Cehegín.

«Es un hecho aislado»

3RS, la empresa que gestiona el vertedero, explicó a 'La Verdad' que «el incendio surgido en la planta de tratamiento, reciclaje y eliminación de residuos no peligrosos de Cehegín ha sido un hecho puntual y aislado, que con gran rapidez pudo ser extinguido por los efectivos de bomberos. Toda la información con la que contamos apunta a que se ha tratado de una situación accidental, desencadenada por las altas temperaturas que se dieron durante la jornada en la que se inició el fuego», señaló un portavoz. Añadió, asimismo, que «desde 3RS, como empresa comprometida con la conservación y mejora de la calidad ambiental, adoptamos todas las medidas necesarias para prevenir este tipo de situaciones, además de controles que van más allá de lo exigido por la normativa actual, con el objetivo de evitar que hechos de esta naturaleza vuelvan a producirse».