Varapalo del TSJ al Consistorio de Archena por no atajar el ruido de una empresa de fruta

Desestima el recurso de la mercantil y declara nulo el acuerdo municipal por el que se dio la licencia a un segundo muelle construido de forma ilegal

Juan Ruiz Palacios
JUAN RUIZ PALACIOS

La Sala primera del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Región ha desestimado el recurso de apelación presentado por la empresa Frutas Buendía SA de Archena y ha confirmado así la nulidad de las resoluciones administrativas del acuerdo tomado por la Junta Municipal, en junio de 2015, por el cual se procedió a la aprobación del expediente de medidas correctoras de la mercantil, así como la autorización provisional y en precario del segundo muelle de carga y descarga. Considera que aquellos acuerdos fueron «contrarios a derecho». La firma ha sido condenada a pagar las costas.

El origen de la polémica con este almacén de frutas hay que buscarlo antes de 2015, cuando los vecinos comenzaron a protestar por los ruidos y el trasiego de camiones a altas horas de la noche. Exigieron entonces que estas instalaciones se trasladaran a las afueras de la localidad.

La demanda que interpuso José Ramón García Ayala, un vecino cuyo padre vive junto a la citada fábrica, dio sus frutos. «En el presente caso, la edificación, según el Plan General de Ordenación Urbana de Archena, se encuentra en los suelos de extensión de media densidad, y tiene como uso principal el residencia, como aparcamientos, dotaciones y servicios públicos, espacios libres, locales comerciales (...)», rezaba la sentencia. Añadía que «como usos prohibidos tenía los demás, por tal motivo está expresamente prohibido el uso industrial que se pretende con la manipulación de productos hortofrutícolas».

La empresa, en su recurso de apelación, sostuvo que «las naves donde se ubica la actividad de Frutas Buendía SA son preexistentes y tienen licencia de actividad. La mercantil no ha construido ningún inmueble nuevo ni ha alterado la edificabilidad de las naves». Sin embargo, la Sala argumenta ahora que Frutas Buendía SA «obtuvo la correspondiente licencia de actividad para manipular productos hortofrutícolas en el año 1998. En cambio, la instalación del segundo muelle de carga fue ejecutado con posterioridad. Se trataba de un edificio adquirido por la entidad posteriormente, para usarlo de almacén. La instalación se ejecutó sin licencia y carece de licencia de actividad». La sentencia del TSJ confirma que, «partiendo de estos datos, resulta evidente que el acuerdo de la Junta Municipal del Ayuntamiento de Archena es contrario a derecho». Advierte, asimismo, que «el Consistorio debió tener en cuenta que la instalación del segundo muelle carecía de licencia de actividad y se había ejecutado por dicha mercantil sin haber obtenido los permisos; se trataba de una instalación ilegalizable».

Pagará las costas

Por todo ello, la Sala desestima el recurso de apelación interpuesto por Frutas Buendía SA contra la sentencia del Juzgado Contencioso Administrativo número 2 de Murcia, y condena al pago de las costas causadas en la segunda instancia a la parte apelante.

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