Agentes intervienen en la playa de Portmán por la negativa de unos bañistas a salir del agua con bandera roja

Vecinos disfrutan de un día de playa en El Lastre, ayer. / J. M. RODRÍGUEZ
Vecinos disfrutan de un día de playa en El Lastre, ayer. / J. M. RODRÍGUEZ

Policía Local y Guardia Civil tuvieron que acudir a El Lastre avisados por los socorristas

P. S.

Agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil tuvieron que hacer acto de presencia en la playa de El Lastre, la única abierta en Portmán desde 2016 debido a las obras de regeneración que se acometen en la bahía, por la negativa de una decena de bañistas a salir del agua por indicación de los socorristas de Protección Civil adscritos al Plan Copla, de salvamento en playas.

Los hechos, según informaron fuentes del cuerpo local de seguridad, sucedieron a primeras horas de la tarde del pasado domingo, cuando los vigilantes «tuvieron que entrar al mar y socorrer a una mujer y un niño, existiendo en ese momento bandera amarilla». Fue entonces cuando, viendo la peligrosidad del oleaje en la playa, los socorristas colocaron la bandera roja en el mástil junto al puesto de vigilancia, así como otra del mismo color en la orilla de la playa. Al observar en los siguientes minutos que ninguno de los bañistas abandonaba el agua, los socorristas se dirigieron «ininterrumpidamente» a ellos con silbatos y señales «para que hicieran caso, pero sin éxito», aseguraron a 'La Verdad' varios testigos. Cansados de advertir la peligrosidad del mar y del deber de salir del agua, «e incluso los socorristas recibiendo improperios e insultos de los bañistas», señalaron los testigos, decidieron llamar a Policía Local y Guardia Civil. Una vez que los agentes se personaron en la playa, y aunque la reacción de los bañistas tampoco fue inmediata, la mayoría comenzó a abandonar el mar a regañadientes, al tiempo que continuaban metiéndose con los socorristas por llamar a la Policía».

En total, una decena de bañistas fueron identificados, con la advertencia de que, informó la Policía Local, «se considera una falta muy grave bañarse con bandera roja según la ordenanza de uso de las playas de La Unión», con multas que oscilan entre 601 y 3.000 euros.

Abren un expediente

Solo una de los bañistas fue denunciada «por desacato a la autoridad y por no cumplir el requerimiento de salir del agua con bandera roja», explicó el alcalde, Pedro López. La mujer, dijo el regidor, «se resistió de forma notoria a acatar las órdenes de la Policía y por eso se han propuesto sendos expedientes sancionadores».

Recordó que «la ordenanza deja bien claro que los bañistas están obligados a cumplir las indicaciones cuando hay bandera roja». Añadió que, «en caso contrario, se podrá incoar un expediente sancionador», algo que no dudará en promover a partir de ahora «si no se cumplen las advertencias de los vigilantes.