Portmán absorbe 22 millones desde 1990 en unas obras sin plazo para su finalización

Las obras paralizadas en Portmán, en una imagen desde el Cabezo Galera, en el lado oeste de la bahía. / P. S.
Las obras paralizadas en Portmán, en una imagen desde el Cabezo Galera, en el lado oeste de la bahía. / P. S.

La UTE Marco-Ciomar se ha embolsado ya unos diez millones, a los que hay que sumar el proyecto piloto, informes y estudios

S. SÁNCHEZ LA UNIÓN

Las inversiones del Ministerio para la Transición Ecológica (antes de Medio Ambiente) en la regeneración de la bahía de Portmán desde el año 1990, fecha en la que cesó el vertido de estériles mineros al enclave unionense, hasta el momento, rondan los 22 millones de euros, según aseguran a 'La Verdad' fuentes del departamento estatal que dirige Teresa Ribera.

En esta cifra se incluye el desembolso que ha realizado el Ministerio de forma directa o indirecta a través de procedimientos de adjudicación de obras; gastos de organismos vinculados como el Cedex (Centro de Experimentación de Obras Públicas); aportaciones económicas en el contexto de convenios para estudios con otras instituciones, como la Universidad de Murcia (UMU), así como otros informes y actuaciones encargadas a las empresas públicas Tragsa y Tragsatec.

Cronología

1957
Peñarroya comienza los vertidos de residuos mineros.
1961
'La Verdad' se hace eco de que los fangues de Portmán espantan a los posibles visitantes.
1965
Primer intento del Ayuntamiento de La Unión de promover el turismo en Portmán.
Años 70
El Consistorio acude a la Justicia para dar una solución al problema medioambiental, encontrándose con argumentos de «interés estratégico del Estado» para permitir que continúe la actividad minera y sus vertidos.
1980-1988
Crisis en la cotización de metales y agotamiento de los filones.
Diciembre de 1988
Peñarroya, que arrastra una profunda crisis, vende por 100 millones de pesetas a la recién constituida Portmán Golf sus bienes y derechos, con el objetivo de poner en marcha un proyecto urbanístico en la sierra tras seis años de mantenimiento de la actividad minera.
Marzo de 1990
Cese de los vertidos del lavadero Roberto al Mediterráneo. Depositaron entre 50 y 60 millones de toneladas de estériles, aterrando 8 kilómetros cuadrados de la plataforma continental a una profundidad de 150 metros.
Mayo 1991
Cierre de la actividad minera de Portmán Golf.
1991-1995
Años convulsos, con intentos fallidos de reapertura de la minería y de desarrollo de un proyecto turístico.
1995- 2009
El Gobierno regional (PSOE) aprueba las Directrices de Ordenación de la Sierra Minera y Portmán. El PP, en los gobiernos autonómico y estatal, desecha esa normativa y liga la regeneración de la bahía a la ampliación del puerto de Escombreras, rellenando los bloques de hormigón de los diques con los estériles. La UE rechaza el proyecto por su «inviabilidad medioambiental» (1999). Entonces, Ministerio, administraciones local y regional, vecinos y Portmán Golf trabajaron varias alternativas.
Enero de 2006
Firma del todavía vigente convenio para la regeneración, entre el Ministerio de Medio Ambiente, el Gobierno regional y el Ayuntamiento.
2006-2013
Negociación del proyecto de regeneración. Retrasos y protestas vecinales.
2014-2015
Surge el proyecto de Aria, empresa que proponer extraer la totalidad de residuos mineros y vender el hierro aprovechable. No se llevó a cabo.
2016-2019
Inicio de las obras de regeneración con el proyecto aprobado en 2011 y paralización por una sentencia de la Audiencia Nacional y problemas en la ejecución.

Paralización de los trabajos

Sin duda, el gasto más importante ha sido el correspondiente a las certificaciones de obra emitidas por la adjudicataria del proyecto de regeneración de la bahía, la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Marco y Ciomar, desde el inicio de los trabajos, en octubre de 2016, hasta el pasado 11 de abril, cuando el Ministerio ordenó la paralización de las obras tras aceptar la Audiencia Nacional un recurso de otra UTE que participó en el procedimiento (la formada por Acciona y Continental), lo que obliga a readjudicar el proyecto.

Una eventual readjudicación del contrato costaría 13 o 14 millones adicionales

Durante este tiempo, el Ministerio ha satisfecho a la UTE Marco -Ciomar alrededor de 10 millones de euros, menos de la mitad del importe de la adjudicación de obra, que ascendió a 32,1 millones de euros. Esta UTE ha formalizado un recurso de Casación ante el Tribunal Supremo contra la sentencia de la Audiencia Nacional, lo que paralizará «muchos meses», aseguran en el Ministerio, una eventual «readjudicación» del proyecto de obra original y, posteriormente, la licitación del proyecto complementario con las soluciones técnicas y ambientales para hacer frente a los problemas que se ha encontrado la dirección de obra sobre el terreno.

Las actuaciones de este proyecto complementario, en una primera estimación, costarían, como ya adelantó este periódico, unos 13 o 14 millones de euros adicionales y, en cualquier caso, tras conocerse la resolución final del Tribunal Supremo, su materialización «será obligatoria de una manera u otra para cumplir la normativa de gestión de residuos de suelos contaminados y garantizar que las obras no afectan al medio ambiente y a la salud de las personas».

Inertización de metales

La otra gran porción del dinero gastado en Portmán se la llevó el conocido como proyecto piloto, un laboratorio de experimentación instalado en la propia bahía desde 2007 hasta 2011 que coordinó la UMU. En esos años, se realizaron una serie de trabajos por valor de 9,5 millones de euros para, principalmente, conseguir la inertización de los metales contaminantes presentes en los estériles mediante su mezcla con filler calizo (arena silícea).

Y en lo que concierne a la adecuación de la antigua corta San José como vertedero de los residuos dragados de la bahía -su dudosa capacidad para almacenar los millones de metros cúbicos previstos, y su estabilidad física en el tiempo son otros de los quebraderos de cabeza a los que se enfrenta la dirección técnica de obras- el Ministerio ha invertido en estos años alrededor de 1,5 millones de euros, sobre todo a partir de 2011.

Futuro incierto

Así, pues, 29 años después de la finalización de los vertidos de estériles y el inicio de los estudios para regenerar la bahía, Transición Ecológica ha invertido alrededor de 22 millones de euros y ninguno de los más avezados actores políticos, vecinales o funcionariales que intervienen en el proyecto es capaz de pronosticar una fecha aproximada para la reanudación de las obras. «Muchos meses», insisten desde el Ministerio. Tantos años de espera no ha desanimado al conjunto del movimiento vecinal de Portmán, que aguantará «lo que haga falta» hasta ver recuperada su bahía, afirma Daniel Portero, el portavoz de los colectivos vecinales.

Los vecinos «jamás» aceptarán sellar con arcilla los estériles

En las reuniones que se han celebrado en las últimas semanas, algún vecino ha planteado la posibilidad de sellar con arcilla toda la superficie que colmata la bahía y limitar la actuación de las administraciones a dragar una parte de estériles para construir un puerto de usos tradicionales como el que tuvo el pueblo hasta el último tercio del siglo XX. Una opción que «jamás» aceptarán los vecinos, subrayó Daniel Portero, porque «planteamientos como estos, hasta cierto punto comprensibles en un momento muy concreto por la impotencia de ver cómo te paralizan las obras, no forman parte del ADN de lucha y compromiso que desde hace muchos años mantiene nuestro pueblo». Así pues, remachó este líder vecinal, «pese al rechazo que nos produce esta nueva demora, Portmán no renunciará nunca a ver regenerada su bahía en la línea de costa más cercana posible a la de 1957, y recuperado su puerto de usos tradicionales».