Los partidos se unen para reclamar un canal que evite la llegada de riadas en Los Alcázares

Riada en Los Alcázares durante las pasadas lluvias. /Pablo Sánchez/ AGM
Riada en Los Alcázares durante las pasadas lluvias. / Pablo Sánchez/ AGM

Los vecinos celebran hoy una manifestación en La Feria y el alcalde advierte de que «si no nos escuchan, nos vamos a concentrar en Murcia»

Alexia Salas
ALEXIA SALAS

El miedo al agua ha unido a los cuatro grupos políticos con representación municipal en Los Alcázares. «Exigimos medidas a todas las administraciones implicadas porque hemos padecido ya cinco grandes inundaciones desde 1984. La última causó miedo e incertidumbre, y puede volver a repetirse», aseguró ayer el alcalde, Anastasio Bastida, escoltado por los portavoces del PSOE, IU-Ganar Los Alcázares y Ciudadanos.

Unidos en un bloque reivindicativo, consensuaron la inversión de 5 millones de euros en los Presupuestos municipales de 2019 para instalar una red de alcantarillado, de tres metros de ancho por uno de alto, a la espalda del instituto -donde las aguas llegan desde el interior- y en la avenida de Balsicas, la otra gran autopista del agua a través de la rambla de La Maraña.

«Los cuatro grupos municipales estamos de acuerdo en aprobar estas medidas importantes, pero sabemos que no son suficientes», señaló Bastida. En la certeza de que «el problema está fuera del municipio», en el caudal de lluvia que baja del Campo de Cartagena, coinciden todos los portavoces.

Bastida: «En abril de 2017 nos prometieron 32 millones, y un año después no tenemos nada»

El Ayuntamiento reclama un canal cinturón que conecte con las ramblas de El Albujón y La Maraña para frenar las embestidas de agua antes de que llegue al casco urbano. Solicita además actuaciones en el canal de desagüe D-7. «Hay que abrir compuertas nuevas con el objetivo de aliviar el canal y reforzar su cabecera para reducir su presión», expuso el técnico municipal Salvador Galián. Fue precisamente la rotura del D-7, junto con el desbordamiento del Albujón y el canal del Trasvase, lo que volcó la ola del desastre al municipio en diciembre de 2016. «Se han modificado los cauces con carreteras y explotaciones agrícolas y eso lo complica todo», puntualizó el técnico del Consistorio.

De la Confederación Hidrográfica del Segura esperan las obras de urgencia en las ramblas que eviten nuevas avenidas de agua. A la Comunidad Autónoma le piden las subvenciones necesarias para hacer las obras de alcantarillado.

Una actuación «coordinada»

«Si no nos escuchan, llegaremos a hacer una manifestación», advirtió el regidor alcazareño, sobre su iniciativa de convocar una protesta masiva de vecinos en la sede de la Consejería de Agricultura y la Delegación del Gobierno. De momento, para hoy está prevista una concentración, a las 12 de la mañana, en la plaza del Paseo de la Feria de Los Alcázares, convocada por los vecinos y por la Asociación de Afectados por las Inundaciones. El fin es «reclamar soluciones antes de que otra gota fría ponga en vilo de nuevo a los residentes». El primer edil recordó, asimismo, que «en abril de 2017 nos prometieron 32 millones para Los Alcázares, y un año después no tenemos nada. Queremos que actúen ya».

El portavoz del PSOE, Mario Cervera, reclamó «una actuación coordinada entre las administraciones para poner fin a la amenaza que sufren los alcazareños». «Basta ya de vivir con miedo», afirmó Cervera, para quien «lo ocurrido demuestra que algo se ha cambiado allá arriba, para que las inundaciones golpeen de esta manera al pueblo».

Por su parte, la portavoz de IU-Ganar Los Alcázares, Trinidad Espinosa, aprovechó su intervención para que «el Mar Menor se ha convertido en la cubeta que recoge las aguas de arriba. Nos están dando largas», destacó la portavoz. También la concejal de Ciudadanos, Esperanza Balsalobre, denunció que «las administraciones no nos escuchan, como si fuésemos ciudadanos de segunda».

Urgencia en el canal D-7

El canal de drenaje D-7, que figura en las pesadillas de los alcazareños tras su rotura en las inundaciones de 2016, será objeto de las obras de emergencia que anunció ayer el delegado del Gobierno, Diego Conesa. «Es la voluntad inequívoca del Gobierno de España actuar de forma inmediata tras la petición de los vecinos sobre una obra en la que no se había hecho absolutamente nada antes de este verano. Mi compromiso es que la actuación sobre la D-7 sea una realidad en los próximos meses», prometió el delegado.

Las obras consistirán en reforzar el canal que conecta con la rambla del Albujón, cambiar la orientación de uno de esos drenajes y conectarlo con la rambla de Maraña, un espacio que ha desaparecido. «Hay que empezar a ser serios, cumplir la ley y respetar el dominio público hidráulico. Y por eso quiero lanzar un mensaje de cooperación a todos aquellos que han ocupado responsabilidades, porque lo que hoy hacemos mal, tiene su repercusión mañana», aseguró el delegado. Explicó, para concluir, que las obras que hay que acometer «son consecuencia de los malos usos y malas prácticas anteriores».