Pablo González-Conejero ensalza la tradición en la Semana de la Huerta

El chef González-Conejero y el alcalde Anastasio Bastida. / a. salas
El chef González-Conejero y el alcalde Anastasio Bastida. / a. salas

El popular chef propone en el pregón de las fiestas un emotivo retrato de la rica gastronomía murciana

Alexia Salas
ALEXIA SALAS

El amor a la tradición comparte Pablo González-Conejero con la Semana de la Huerta y el Mar, cuyo pregón leyó anoche en la plaza del Ayuntamiento. El único cocinero de la Región con dos estrellas Michelin destacó que, «del mismo modo en que la cocina, para evolucionar, ha de estar basada en la tradición, vosotros habéis sabido evolucionar tras 47 años de historia, desde los años setenta cuando la vieja rambla acogió un fraternal encuentro entre la huerta de Murcia y el Mar Menor».

Ante los vecinos y turistas rememoró «el histórico hermanamiento entre huertanos, campesinos y pescadores que disfrutaban juntos del novenario de los baños alrededor del día de la Virgen de agosto junto al Carril de las Palmeras».

El festival de culturas «volverá a llenar en muy pocos días de la alegría y del bullicio que recrearán las barracas huertanas en las que se exhibe, además de la mejor gastronomía en los ventorrillos, la música, el folclore y la artesanía regional», anunció el cocinero de La Cabaña Buenavista que sucede en su pregón al cronista de Murcia, Antonio Botías.

El pregonero saludó a los asistentes con unos versos de Carmen Conde y destacó «la especial ilusión cuando recibí la invitación porque mi padre, Antonio González-Conejero, en su cargo de director de 'La Verdad', tuvo la suerte de estar en esta misma tesitura hace muchos años. Y esos días, siendo niño, los viví muy de cerca y ahora los recuerdo emocionado». Evocó «las escapadas que hacíamos los siete hermanos en el '131' de mis padres para bañarnos en vuestras playas, visitar aquellos puestos verdes de madera de la feria, donde me compraba 'mistos' de trueno, los balnearios, aquellas primeras ediciones de la Semana de la Huerta y el año emotivo del pregón de mi padre». El pregón fue el primer acto de la 47 edición del Festival de Folclore.