«Hoy tengo un nuevo cumpleaños»

Mariano Madrid besa a su hija, Alba, junto a los dos policías locales que le salvaron la vida./J. M. Rodríguez / AGM
Mariano Madrid besa a su hija, Alba, junto a los dos policías locales que le salvaron la vida. / J. M. Rodríguez / AGM

La eficaz actuación de policías locales y guardias civiles logró salvar, con ayuda de un desfibrilador, a un vecino de Portmán que había sufrido un paro cardíaco

P. S.La Unión

«Gracias de corazón a todos los que me han ayudado; por vosotros hoy puedo contar todo esto y tengo un nuevo cumpleaños que celebrar». Es la frase que condensa el exultante estado de ánimo de un vecino de Portmán, Mariano Madrid Molina, de 57 años, que volvió a la vida gracias a los rápidos y eficaces primeros auxilios que recibió, el pasado 28 de julio, por parte de unos agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil. Algo que también debe en parte a la suerte, porque en Portmán, un núcleo catalogado sanitariamente como 'Punto de Especial Aislamiento' por su orografía y la mala comunicación por carretera, sufrir repentinamente una crisis de salud grave, como la parada cardiaca que le sobrevino a Mariano, es siempre sinónimo de riesgo para la vida.

En esta localidad, cualquier ambulancia o Unidad Móvil Medicalizada (UME) tarda en llegar -en el mejor de los casos- unos 20 minutos. Pero la fortuna se alió ese día, hacia las ocho de la mañana, con Mariano. De forma providencial, mientras su mujer llamaba al teléfono de emergencias 112 para alertar de la dolencia de su marido, dos policías locales y tres agentes de la Guardia Civil se encontraban cerca de su vivienda. «Tardamos poco más de medio minuto en llegar tras recibir el aviso», recuerda el policía Juan Luis Segado. Los cinco agentes se encontraban recabando información y ofreciendo ayuda sanitaria a algunos jóvenes que, un par de horas antes, se involucraron en una gran pelea por las calles de Portmán, en el tramo final de la conocida como 'Noche Loca' de las fiestas patronales.

Cuando accedieron a la vivienda se encontraron a Mariano en la cama, ya sin pulso ni respiración. Su hija Alba trataba de reanimarlo. Los agentes de ambos cuerpos le tumbaron el suelo y, gracias a su formación en primeros auxilios, comenzaron a practicarle las técnicas que habían aprendido y que, reconoció Segado, «todos nosotros habíamos actualizado recientemente en un curso».

La patrulla llevaba en el coche el aparato y uno de los integrantes lo había revisado esa jornada

En esa tarea contaron con la inconmensurable ayuda de un 'DESA', un desfibrilador externo semiautomático que porta siempre una patrulla de la Policía Local de La Unión. «Esa misma mañana lo había revisado para cerciorarme de que estaba 'okey'», apuntó Segado.

Testigos de tan reseñable actuación policial fueron la mujer y la hija de Mariano, Alba, quien no dudó en destacar que «se coordinaron perfectamente para que mi padre estuviera permanentemente atendido». A los quince minutos, aproximadamente, «y con la ayuda del 'DESA', consiguieron que se reanimara antes de que llegara la ambulancia», afirmó emocionada Alba. Durante ese tiempo, el desfibrilador llegó a activar dos descargas.

Ya sobre las ocho y media llegó una UME desde Cartagena y completó, con un soporte vital avanzado, la decisiva atención de los agentes. Más tarde, el médico explicó que Mariano sufrió una arritmia que probablemente le habría ocasionado la muerte súbita, de no mediar los auxilios inmediatos que recibió. «La felicitación nos supo a gloria, pero no por nosotros, sino porque le habíamos salvado la vida a una persona y eso era lo más importante», señaló orgulloso Juan Luis Segado.

«Que sirva para concienciar»

Para Mariano Madrid, a quien le acaban de dar el alta hospitalaria, la intervención de los agentes «fue clave, gracias a sus conocimientos y al desfibrilador que llevaban». Sin embargo, no quiere olvidarse de «todos» los sanitarios que le atendieron en estos días e hicieron su estancia en el hospital «más amena». También agradeció a su mujer «que se diera cuenta de todo» y a su hija que le tratara «como a un paciente más» y comenzara a realizarle las maniobras de reanimación.

Pero además de su felicidad por recuperar la vida, Mariano Madrid confía en que su caso sirva «para concienciar a la gente de la importancia de realizar unos primeros auxilios, algo que debería ser una asignatura obligatoria en todos los colegios».

Y sobre el 'DESA', advierte de que sería deseable que se implantara «uno en cada población, de uso general, porque, por ejemplo, aunque en Portman hay uno de estos aparatos en el pabellón deportivo, en casos de emergencia no se puede acceder a él».

La eficacia del 'DESA' alcanza el 90% si se actúa en un minuto

El 'DESA' es un instrumento sanitario para usar en aquellos casos de parada cardíaca que ocurren fuera de los hospitales. Es relativamente sencillo de utilizar, porque una vez que analiza por sí mismo el problema que afecta al corazón ofrece unas indicaciones a seguir. En cualquier caso, es muy aconsejable realizar un curso para conocer su funcionamiento y adquirir una cierta experiencia en su uso. Según los expertos, una desfibrilación temprana es fundamental para recuperar el ritmo cardíaco. Las posibilidades de éxito son del 90% cuando se efectúa un minuto después del infarto. Conforme transcurre el tiempo, la capacidad de reanimación disminuye.