Las multas por pesca ilegal aumentan más del 30% ante la mayor vigilancia

Un agente medioambiental decomisa uno de los fusiles utilizados por un pescador furtivo. / Asociación de Agentes Medioambientales
Un agente medioambiental decomisa uno de los fusiles utilizados por un pescador furtivo. / Asociación de Agentes Medioambientales

El número de sanciones interpuestas por la Comunidad por prácticas furtivas submarinas caen, en cambio, casi a la mitad en el litoral de la Región

MIGUEL FERNÁNDEZ Murcia

El cerco a la pesca ilegal se estrecha en todo el litoral de la Región. Los expedientes sancionadores registrados aumentaron el pasado año con respecto a 2016. La Consejería registró un total de 337 casos, lo que supone un incremento del 31,12% con respecto a los 257 contabilizados en el ejercicio anterior. La mayor labor de vigilancia ha permitido descubrir a más furtivos. En cambio, se han reducido las multas en el apartado concreto de la pesca submarina.

Un hecho evidente es que la seguridad ante la actividad ilegal se ha reforzado en estos últimos años, asegura el director general de Agricultura, Ganadería y Pesca, Francisco González. «Ahora tenemos una de las más estrictas vigilancias que existen. Sabemos cada vez más donde actúan y cómo lo hacen. En la época estival es cuando más se atreven», hace hincapié.

El dirigente autonómico pone en valor la caída de la pesca submarina furtiva, ya que de 19 expedientes sancionadores en 2016, se ha pasado a 11 el pasado año. Además, «los datos del presente ejercicio, de momento, son similares a los de 2017, aunque todavía no haya acabado».

La cuantía de las sanciones puede oscilar desde los 600 a los 60.000 euros

Las zonas con más furtivos de pesca submarina son la franja costera de Cartagena y Cabo Tiñoso

«En verano aumenta la actividad de pescadores ilegales», apuntan desde la federación subacuática

«La zona donde hay más personas que realizan esta actividad sin el permiso necesario o en lugares donde está prohibido es en la franja costera de Cartagena y en Cabo Tiñoso. Esto se debe a que esta última es la reserva marina que menos tiempo tiene, ya que se declaró así en 2016. Pero también porque en otras áreas la afluencia de gente es mucho mayor y no se atreven a pescar a la vista de todos», aclara González.

La cuantía que puede alcanzar una sanción por pesca ilegal depende de la zona y de si la especie está amenazada. En la mayoría de las reservas marinas de la Región está prohibido, como en Cabo de Palos, donde solo se permite la pesca menor. En este lugar, sí que se puede bucear, pero «con previa autorización y con un número limitado de buceadores al día. También hay una serie de puntos donde las embarcaciones tienen acceso, luego hay otros donde no pueden estar», recuerda González. En el caso de que se haga pesca submarina en alguna reserva, la multa mínima es de unos 600 euros y puede llegar hasta los 60.000. «Para los pescadores, la sanción es de unos 70 euros, pero para los buceadores sube hasta los 200, si no es en una reserva marina», advierte.

Aumento de seguridad

El servicio de vigilancia en estas zonas es de 20 horas al día. Y solo en terrenos con interés pesquero profesional se permite la pesca profesional con los permisos necesarios. Con respecto a Cabo Tiñoso, que dispone de 1.200 hectáreas, se divide en cuatro áreas, donde una de ellas es una reserva integral. «Un sitio declarado de alto valor ecológico, donde no se permite ninguna actividad de buceo ni de pesca recreativa. Solo se puede pasar con el barco», apunta. Sin embargo, otra de esas zonas es el único lugar de la reserva donde se puede realizar la pesca submarina, con el reglamento y el permiso necesario.

González advierte de que además de las sanciones, gracias a estas intervenciones, que realiza sobre todo la Guardia Civil, también se llevan a cabo otras inspecciones en restaurantes para averiguar el origen de los productos. «Todos deben tener un peso y unas dimensiones acordes con la normativa. Esta es una de las cuestiones por las que cada vez hay menos furtivos en nuestra costa. Hemos avanzado mucho en la seguridad del mundo marino», concluye.

Más furtivos en verano

Según la Federación de Actividades Subacuáticas de la Región (Fasrm), estos furtivos «aumentan su actividad en verano». También reiteran que, para poder practicar la pesca submarina, es necesario una licencia que es expedida por la Dirección General, además de otra federativa, donde se incluye un seguro federativo que les permite comprar y utilizar fusiles, y, por último, también es necesario pasar unas pruebas médicas.

«Todo este proceso se tiene que renovar anualmente. Los veraneantes de fuera son casi siempre los que incumplen las normas. Pero también existen aficionados que lo hacen por el aumento del precio de las licencias, además de que se tengan que actualizar todos los años. Aunque en mucha menos cantidad, también están los furtivos nocturnos, algo que está completamente prohibido en nuestro deporte. Tenemos una lucha constante contra ellos». Aseguran que esta modalidad de pesca es de las más responsables con el medio natural. «Es el único arte de pesca en el que se elige la pieza».

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