«Las limitaciones nos las ponemos nosotros»

Los Alcázares acoge la primera exposición en la Región de la Asociación de Pintores con la Boca y con el Pie, compuesta por 32 cuadros de artistas de todo el mundo

Pilar Gancedo, ayer, pintando un cuadro con la boca inspirado en La Manga. / pablo sánchez / agm
Rebeca Martínez Herrera
REBECA MARTÍNEZ HERRERA

Pilar Gancedo podría ser una aficionada a la pintura más si no fuera porque no puede utilizar sus brazos debido a la parálisis cerebral con la que nació hace 48 años, que le obliga a vivir su día a día sentada en una silla de ruedas eléctrica que maneja con su boca; la misma con la que es capaz de pintar cuadros que nada tienen que envidiar a los de cualquiera que pueda usar las manos para coger el pincel.

Sus limitaciones físicas no han impedido que esta mujer, que nació en Madrid pero se siente murciana porque se vino a vivir con sus padres a Los Alcázares siendo tan solo una niña, haya dado rienda suelta a su pasión por la pintura. Una afición que descubrió siendo una cría y que lleva desarrollando desde hace más de quince años en las clases que recibe cada semana en San Pedro del Pinatar, donde ha aprendido a perfeccionar su técnica pictórica preferida: la pintura al óleo. Aunque le cuesta expresarse oralmente debido a su discapacidad, no resulta difícil entenderla cuando asegura estar convencida de que «las limitaciones nos las ponemos nosotros mismos».

Pilar Gancedo, la única artista de la Región que pinta con la boca, se inspira en el mar

Mientras tanto, Vicente, su pareja desde hace catorce años, que también padece una parálisis cerebral aunque menos severa, mira orgulloso a 'Pili', como la llama cariñosamente. Se conocieron en un encuentro organizado por una asociación de personas con discapacidad y desde entonces comparten sus vidas «como una pareja más». Los dos recuerdan emocionados el día en que una amiga en común les habló de la Asociación de Pintores con la Boca y con el Pie, de la que Pilar percibe desde hace diez años una beca «para que pueda seguir mejorando su capacidad artística y desarrollando su talento», según destaca Ricardo Charfolé, director en España de esta organización internacional fundada en 1957, de la que forman parte 900 artistas de todo el mundo, entre miembros y becados.

«La asociación tiene un jurado externo que evalúa los cuadros de cada artista. Cuando el jurado determina que el becado tiene un nivel equivalente al de un pintor profesional que pinte con las manos, asciende a la categoría de miembro y pasa a recibir un sueldo para toda la vida», explica Charfolé.

Hasta el próximo 31 de diciembre, el Ayuntamiento de Los Alcázares acoge la primera exposición de la Región de Murcia de cuadros pintados con la boca o con el pie. Una muestra que refleja las historias de superación de cada uno de los artistas a través de 32 obras que van más allá del arte, y cuyas reproducciones se pueden adquirir en forma de tarjetas navideñas y calendarios, entre otros formatos, a través de la página web de la asociación.

Pilar todavía no ha mostrado públicamente ninguno de sus cien cuadros acabados, la mayoría de paisajes de mar. «Allí es donde encuentro la inspiración porque en el agua me relajo y me siento libre», afirma. Sin embargo, ya ha vendido algunas de sus creaciones. Siempre con una regla muy clara que pide que cumplan todos los interesados: «Que no me los compren por lástima, porque los pinto yo, sino porque les gusten mis cuadros».