Un ingeniero de Fuente Álamo propone un gran canal de 30 kilómetros para evitar las inundaciones

Diego Jesús Martínez en la rambla de El Albujón, a su paso por el centro de Fuente Álamo./LV
Diego Jesús Martínez en la rambla de El Albujón, a su paso por el centro de Fuente Álamo. / LV

La infraestructura proyectada por el técnico y concejal de Vox, Diego Jesús Martínez, iría paralela a la AP-7 y la vía rápida de La Manga

S. SÁNCHEZFuente Álamo

Los estragos de la pasada gota fría han removido la conciencia del ingeniero agrónomo y concejal de Vox en Fuente Álamo, Diego Jesús Martínez. A título personal, como consecuencia de su experiencia profesional, tras consultar con otros expertos y espoleado por su reciente responsabilidad pública como edil de un municipio asentado en el campo de Cartagena, propone la que podría ser una solución «integral» para evitar que se repitan inundaciones en el campo de Cartagena y el Mar Menor: un gran canal de recogida, en paralelo primero a la AP-7 y luego a la vía rápida de La Manga, de unos 30 kilómetros, que desembocaría en el Mar Mediterráneo, en un espacio comprendido entre Cabo de Palos y el inicio de La Manga.

Según el esbozo de su idea, este 'gran canal' «ayudaría por un lado a eliminar vertidos y lixiviados que llegan actualmente a la laguna salada, independientemente de la procedencia»; y por otro, «evitaría que la gran mayoría del volumen de agua de las avenidas llegue a los pueblos costeros del Mar Menor, y por lo tanto protegería a la población y el agua ya no ocasionaría los destrozos de los últimos años». En el caso concreto de Los Alcázares, que recibe una oleada continua de arrastres externos a las ramblas, «el 'gran canal' serviría de contención y recogida de ese enorme volumen de agua que arrasa completamente el pueblo», explica el edil de Vox.

Pero además del objetivo principal del 'gran canal', Diego Jesús Martínez destaca otros beneficios que llevaría aparejados esta infraestructura, como por ejemplo «la creación a lo largo del recorrido de varios pantanos de recogida de agua que luego se utilizaría para riego; zonas longitudinales de arbolado y ocio en escalones laterales, que no serían invadidos por el agua durante meses o años; y áreas deportivas y de esparcimiento con elementos móviles en algunos tramos».

Antes de su entrada en funcionamiento, Martínez afirma que «sería necesario restaurar y canalizar mejor las ramblas en los tramos anteriores a su desembocadura en este nuevo canal».

El edil de Vox ha elaborado unas estimaciones técnicas iniciales del 'gran canal' sobre la base del Plan Sur de Valencia, «obra de canalización que se hizo a mitad del siglo XX, y que fue el trazado del nuevo cauce del río Turia desde Quart de Poblet hasta su desembocadura en el Mediterráneo, para evitar las riadas en Valencia capital».

Así, y a modo de resumen, calcula que en el 'gran canal', «con una anchura media de 100 metros, una profundidad de 10 metros, y una velocidad de sólo 3 metros cúbicos por segundo, el caudal máximo sería de 10.800.000 metros cúbicos por hora». Si el volumen estimado de aguas pluviales recibidas por el Mar Menor durante el pasado episodio de gota fría «fue de 119.000.000 de metros cúbicos, se podría conducir al Mediterráneo en unas 11 horas».

Trazado del canal.
Trazado del canal.

Si la propuesta fuese tenida en cuenta, Martínez cree que «en un estudio más profundo habría que ir viendo las cotas en cada tramo, para conseguir una pendiente lo más uniforme posible, y buscando la desembocadura adecuada de las ramblas y desagües que nos vamos encontrando en el itinerario». Las dificultades que tendrían que salvar al 'gran canal' son «la pendiente media «del 0,1 % (1 m / km), lo que hace complicado conseguir la velocidad que necesitamos». Luego habría que tener en cuenta el nivel freático, «ya que el trazado discurriría cerca de la costa y a profundidades entre 5 y 10 metros, lo que provocaría que estuviera muchas veces por debajo de esa capa, con los consecuentes problemas constructivos y de mantenimiento».

La conducción se completaría con varios pantanos para la recogida de agua

Y en cuanto a la inversión, reconoce que sería de alrededor de 700 millones, «muy alta, por las expropiaciones, y el presupuesto en sí de la obra». Pero en cualquier caso, Martínez entiende que «aunque a priori pueda parecer una obra mastodóntica, podría ser tenida en cuenta porque los problemas de la zona son tan grandes y acuciantes, e injustamente atribuidos a la agricultura, que no nos podemos quedar en parches y soluciones de corto plazo». Por ello, insta a las administraciones a que «se pongan a trabajar de manera conjunta, no politicen el tema y aporten ideas y presupuesto para que no se vuelvan a repetir estos desastres, y a la vez protejamos de verdad al Mar Menor».