La indignación por las riadas en Los Alcázares deriva en una manifestación vecinal y otra de la Corporación

Varios vecinos transitan por una calle de Los Alcázares, anegada de agua, el pasado lunes / P. SÁNCHEZ / AGM
Varios vecinos transitan por una calle de Los Alcázares, anegada de agua, el pasado lunes / P. SÁNCHEZ / AGM

«Lo que daña al municipio no es lo que se ha hecho aquí, sino más arriba», afirma el alcalde, ante la convocatoria conjunta de los partidos

Alexia Salas
ALEXIA SALAS

La última riada ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de los alcazareños. Ver correr el agua a toneladas por las calles cuando hace horas que paró de llover en el municipio, y comprobar que va a parar al Mar Menor como una ola de barro, ha despertado la indignación de vecinos y representantes políticos, que han decidido convocar dos manifestaciones.

La primera la ha convocado la Asociación de Afectados por las Inundaciones, a petición de los vecinos, el próximo sábado a las 12 de la mañana frente al arco del Paseo de la Feria. «La gente ya vive con psicosis porque no se puede vivir con miedo al agua permanentemente», explica el portavoz de la Asociación, Santiago Pérez Blaya, quien ha advertido en los últimos años del riesgo de nuevas riadas por el estado de las ramblas y el desvío de los cauces naturales. «Nos inunda el pueblo el agua que cae en Balsicas, en Sucina, el Valle del Sol y más allá», explica Pérez Blaya. A las lluvias de parte del campo de Cartagena y Mar Menor se les unen los caudales procedentes de las roturas de canales o embalses, que ocurrió el pasado fin de semana con el de una urbanización de Sucina.

Por su parte, el alcalde de Los Alcázares, Anastasio Bastida, explica que no asistirá a la manifestación del próximo sábado, ya que piensa convocar otra la próxima semana en Murcia «desde la Consejería de Agricultura hasta la Delegación del Gobierno para que todos los implicados actúen porque no podemos vivir así cada vez que llueve».

La Asociación de Afectados por las Inundaciones realizará su protesta el sábado

Bastida coincide con la Asociación de Afectados en que «lo que está dañando el término municipal no es lo que se ha hecho aquí. La solución hay que buscarla más arriba». El alcalde niega que «haya habido dos años de inactividad desde las inundaciones de diciembre de 2016» y recuerda las propuestas que ha llevado a la Confederación Hidrográfica del Segura, entre ellas la creación de un canal a cielo abierto que bordee el casco urbano. En total calcula en unos 20 millones de euros la canalización de las aguas para evitar la entrada de las riadas en el casco urbano.

Aún quedan pendientes obras de arreglo por los daños causados por las inundaciones de 2016, como la extracción de lodos y la reparación integral de la red de saneamiento, que el alcalde calcula en unos 31 millones de euros. «Sigo confiando en que las administraciones regional y

nacional van a invertir en solucionar el problema», afirma el regidor, quien está dispuesto a «llevar 50 autobuses con los vecinos a Murcia para evitar que esto vuelva a pasar». Para la semana próxima convocará además a los vecinos «para que los técnicos les expliquen por qué se producen las inundaciones».

Unidad de los partidos

Los cuatro grupos políticos con representación municipal se han unido para reclamar soluciones y decidir medidas conjuntas. El portavoz del PSOE, Mario Cervera, asegura que apoyará el próximo sábado la manifestación de los vecinos y también la que el Ayuntamiento organizará ante las administraciones regional y estatal. «Hay que dar la cara y estar al lado de los vecinos», explica el edil. También Ciudadanos expresa su intención de participar en la protesta del sábado y en la que se convocará en Murcia. «Vamos a pedir explicaciones de por qué no se ha hecho nada para evitar que vuelva a ocurrir», afirma la portavoz, Esperanza Balsalobre.