El encierro de Blanca se salda con un herido por asta de toro y tres por contusiones

Uno de los astados recorre una calle durante el encierro de Blanca./Javier Carrión / AGM
Uno de los astados recorre una calle durante el encierro de Blanca. / Javier Carrión / AGM

Todos han sido dados de alta; la carrera, que estuvo marcada por el intenso calor, duró más de 50 minutos

JESÚS YELOBlanca

Desde el lanzamiento del primer cohete hasta que el último novillo entró en la plaza portátil transcurrieron ni más ni menos que 52 minutos, toda vez que por primera vez el encierro estuvo compuesto por dos sueltas de novillos de dos ganaderías distintas.

Ese periodo de tiempo fue una eternidad para los corredores y los 4.000 vecinos y visitantes que este sábado presenciaron el encierro de Blanca, en una tarde marcada por el intenso calor. Según el parte médico emitido por el cirujano jefe de la plaza de toros, el doctor Galindo Fernández, «se atendieron a cuatro personas, tres de ellas por contusiones y caídas, y otra por herida de asta de toro en el muslo derecho con trayectoria descendente y pronóstico menos grave». El corredor que sufrió dicha cornada es un joven de Abarán, de 28 años. Todos fueron dados de alta.

Con un retraso de veinticinco minutos sobre el horario que estaba previsto, enfilaron las calles los cuatro novillos de Santa Teresa, encaste Guardiola. Dos astados negros y dos castaños, de caja ancha y unos quinientos kilos de peso, que dieron juego a los corredores. La primera suelta duró cerca de 20 minutos y no faltaron bonitos recortes, aunque más de un corredor pasó algún apuro. Uno de los corredores que no faltó a la cita fue Jesús Banegas, de 21 años, quien recibió recientemente el título de campeón en un concurso de recortadores celebrado en Alicante.

Después de un descanso que duró cerca de diez minutos, dio comienzo la suelta de los novillos de Monteviejo, propiedad de Vitorino Martín, a los que la gente esperaba con una gran expectación por ser la primera vez que corrían por las calles del municipio. Desde el lanzamiento del primer cohete hasta el último transcurrieron doce minutos y, tras la aparición de un novillo y un cabestro, salieron los tres astados restantes. «Es un ganado bien rematado», advirtió Jesús Galera, aficionado taurino de toda la vida.

Quitando los heridos, el festejo no registró incidente alguno. Los 90 efectivos, casi cuarenta de Protección Civil de Librilla, Campos del Rio, Torre Pacheco, San Javier, Valle de Ricote, Alcantarilla y Lorquí no se vieron obligados a actuar al desarrollarse el encierro con normalidad. Y más aún cuando se reforzó el vallado para dar una mayor seguridad de los vecinos y corredores.

Desde las doce del mediodía, los componentes de la charanga 'Los Informales' se encargaron de animar el ambiente por las calles y plazas del pueblo. Entre las casi cuatro mil personas, más de un centenar procedente del vecino pueblo de Abarán, se encontraba el delegado del Gobierno, Diego Conesa que manifestó que «es el primer encierro al que asisto como delegado y el año próximo volveré como presidente de la Comunidad», explicó convencido. No faltó a la cita el diputado del PP, el blanqueño Jesús Cano, y también lo hizo el ex secretario general del PSOE, Rafael González Tovar.

Otra pareja de jóvenes que presenció el encierro fueron María Gigante y Vanesa Algobia, que llegaron desde Madrid para visitar a una amiga. «Esto no lo tenemos en Madrid. Es una fiesta cercana, diferente y con las puertas abiertas. Estamos muy contentas de poder estar aquí y de vivir esto de cerca», dijeron ambas amigas, contentas con el espectáculo ofrecido por los astados que corrieron las calles de Blanca.

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