Echar las redes en un mar sostenible

Embarcación dedicada a la vigilancia del área de Cabo de Palos-Islas Hormigas. / A. Gil
Embarcación dedicada a la vigilancia del área de Cabo de Palos-Islas Hormigas. / A. Gil

Cabo de Palos participa en un proyecto europeo que impulsa el ecoturismo de la mano de los pescadores

EFEMURCIA.

Salen a faenar, pero han reducido lo que hasta ahora había sido su actividad principal, e impulsan el turismo pesquero sostenible, una práctica que, con la colaboración de pescadores de seis países, «ayudará a recuperar gran parte de las poblaciones de peces», en el marco de un proyecto de la Unión Europea (UE) con participación española. Este ecoturismo ha sido impulsado por el proyecto europeo 'FishMPABlue2', explica el representante del programa marino de WWF-Adria, Danijel Kanski.

La iniciativa es el segundo paso tras finalizar, en junio de 2015, una primera fase en la que se analizó la gestión de la pesca a pequeña escala en once Áreas Marinas Protegidas (MPA siglas en inglés) del Mediterráneo, dos de ellas en España: Cabo de Palos y Es Freus (Baleares).

La iniciativa, con la participación de seis países, pretende ayudar a la recuperación de «gran parte» de la vida marina

En Croacia, como parte de un plan de protección del parque natural de Telašcica, bahía ubicada en el centro de la costa oriental del Adriático croata, los pescadores que participaron en el diseño han decidido crear una zona de no captura en el área marina protegida. Kanski cree que los pescadores a pequeña escala pueden desempeñar un «papel importante en el mercado mundial» para resolver esta crisis, «hay muchos ejemplos exitosos de pesquerías a pequeña escala bien administradas que ponen la sostenibilidad en el centro de su gestión».

Los pescadores pasan tiempo con los turistas, les enseñan qué tipo de peces existen y cuál es la mejor forma de capturarlos, «ahora usan alrededor de 300 metros de red para demostrar la pesca a los viajeros en comparación con los tres kilómetros utilizados para la actividad profesional», relata el biólogo especialista de WWF Adria, Mosor Prvan. Para Prvan estas acciones son «muy importantes» para el futuro ambiental del país porque «solo el 1,2 % del mar en Croacia está protegido» y advierte de que «hubo un tiempo en que se pensaba que los recursos de los océanos eran inagotables, pero no es verdad, a medida que la industria pesquera se ha expandido y la tecnología ha hecho posible capturas más grandes, el ecosistema marino se ha visto en peligro».

Sobreexplotación

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), un tercio de las poblaciones de peces del mundo se encuentran sobreexplotadas y más de la mitad de ellas capturadas en su máximo nivel de producción.

«Hace diez años, había dos veces más peces que ahora, y nosotros, los pescadores, tenemos la culpa, porque somos insaciables, codiciosos y no tenemos medida», considera un pescador profesional de la zona, Sebastijan Radljevic. Cree que el turismo de pesca es «una medida esencial para conservar tanto el trabajo como la biodiversidad marina del país». El ministro asistente de Agricultura de Croacia, Ante Mišura, se muestra muy optimista con las medidas iniciadas y tiene claro que «sin pescadores no hay solución». El plan piloto pretende ser un referente para las otras diez APM escogidas en Europa, como la de Cabo de Palos.