Cultura no financia la protección patrimonial del Cabezo de la Cobertera

El Cabezo de la Cobertera visto desde Abarán. / j. a. moreno
El Cabezo de la Cobertera visto desde Abarán. / j. a. moreno

Las ayudas repartidas por la Consejería provocan malestar entre los vecinos porque tampoco hay dinero para las pinturas rupestres

JESÚS YELO

La reciente adjudicación de subvenciones públicas por importe de casi 500.000 euros para siete poblaciones de la Región para actuaciones de protección, fomento y difusión del patrimonio, anunciadas en el último Consejo de Gobierno de la Comunidad, ha vuelto a provocar «malestar y quejas» en la asociación cultural La Carrahila de Abarán y en el Ayuntamiento de Ricote.

El motivo no es otro que haber dejado fuera el Granero Fortificado del Cabezo de la Cobertera -un yacimiento arqueológico catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) y en riesgo de desaparecer-, y a las pinturas rupestres de Ricote, ambos abandonados. Desde La Carrahila señalan que «en enero de 2018 y para evitar que el BIC quedase en papel mojado, se presentó la campaña 'Salvemos el Cabecico de la Cobertera' dentro del programa Legado Vivo, y una de las actuaciones fue implicar a los Ayuntamientos de Abarán y Blanca para conseguir dotación económica para cubrir el yacimiento y detener el deterioro que ha sufrido durante los últimos treinta años». Ambas corporaciones solicitaron a la Consejería de Cultura subvenciones en septiembre de 2018 y también en 2019. Ambas denegadas.

El yacimiento necesitaría un sellado y una cobertura, a fin de frenar el gravísimo deterioro que presenta. Desde La Carrahila mostraron «la decepción que hemos sufrido, porque venimos trabajando por la conservación y protección de este yacimiento y vamos a seguir haciéndolo», y consideraron, además, que desde hace años ellos luchan «con palicos y cañicas para preservar el patrimonio arqueológico del Valle de Ricote, una labor que, por oficio, se debería realizar desde el Servicio de Patrimonio Histórico de la CARM».

Más transparencia

La Carrahila dio «la enhorabuena a los siete municipios que han conseguido ser subvencionados para un fin tan noble y justo», pero recordó a los gestores regionales que «tienen un yacimiento único de la cultura andalusí que está desapareciendo, y se lo volveremos a recordar cuando se llenen la boca con el Valle de Ricote». Por su parte, el exconcejal de Cultura del Ayuntamiento de Ricote José María García Avilés criticó el reparto de las subvenciones, «que han ido a quien más tiene, grandes ciudades a las que les debería dar vergüenza competir con pequeños pueblos». Y puso como ejemplo al yacimiento de San Esteban, financiado con 100.000 euros.

La Carrahila instará a los ayuntamientos de Abarán, Blanca y Ricote a que, a la mayor brevedad posible, pidan el baremo de puntuación obtenido y a que pregunten quiénes han compuesto la comisión que juzga los proyectos, para que se corrobore si se ha respetado el plazo legal de diez días para posibles reclamaciones.

También pedirá a los ayuntamientos que «soliciten la revisión de los criterios de puntuación» y a que pidan «más transparencia en los procedimientos de adjudicación de este tipo de subvenciones públicas».