Las asociaciones piden más apoyo para las personas con discapacidad en Blanca

Atender, integrar y dar mayor visibilidad son los principales objetivos para Apadif, Blanca Integra y Divercrea

JESÚS YELO

La Asociación de Padres de Discapacitados Psíquicos Mancomunidad Valle de Ricote (Apadif), Blanca Integra y Divercrea trabajan con los mismos objetivos de la plena integración de las personas con discapacidad en la sociedad, dar presencia y visibilidad a los niños y jóvenes con necesidades especiales y atender a las personas mayores. Sus máximos responsables explicaron recientemente a los ciudadanos, en el Mubac, sus proyectos, necesidades y reivindicaciones, al mismo tiempo que coincidieron en «reclamar mayor apoyo a las administraciones».

El colectivo Apadif, el más antiguo, fundado en 1995, y que tiene a Jesús Galera como su máximo exponente, cuyo hijo Jesús, de 30 años, posee discapacidad intelectual, está compuesto por una veintena de socios mayores. «Nuestra principal necesidad -asegura- es la creación de un centro de día». Pero a nivel general, Galera lucha por atender a «ese conjunto de personas que no llegan al 65% del grado de discapacidad y que no tiene derecho a una serie de prestaciones. ¿Qué hacemos con esta gente?».

En su caso, se financian con las cuotas de los socios (tres euros al mes), donaciones particulares y una subvención del Ayuntamiento por importe de 700 euros. Para el presente ejercicio 2019 esperan mantener las actividades que viene realizando como cursos de natación integrada y talleres que imparten monitores voluntarios sin ánimo de lucro. Blanca Integra, entidad de reciente creación, está dirigida por el matrimonio formado por Mari Paz Molina y Francisco Crespo, como presidenta y tesorero, respectivamente, y con un niño autista de 9 años; mientras que María Francisca Carrillo, con un niño de 6 años con problemas de lenguaje, ejerce como secretaria.

Multitud de actividades

Su principal necesidad «es la consecución de un local propio puesto que nos reunimos donde nos dejan», indican. «Nos decidimos a crear esta asociación toda vez que al acabar la atención temprana de 0 a 6 años, existía un vacío para atender a niños con cualquier discapacidad», esgrimen. No cesan de realizar actividades como musicoterapia, talleres de habilidades sociales, inteligencia emocional y multideporte en espacios que les ceden tanto el colegio La Milagrosa como la Biblioteca o el propio Mucab. Blanca Integra está formada por unos 70 socios y colaboradores de todas las edades, y de padres de niños con discapacidad que pagan diez euros al año. Y su mayor deseo es «seguir concienciando a la gente de este problema y que no huya de los talleres», se lamentan. Su financiación es a base de lotería, fiestas benéficas, la ayuda municipal de 700 euros y los 10.500 euros que le aportó el Banco de Santander este mismo año.

En cuanto a Divercrea, fundada en julio de 2016, tiene como responsables a dos profesionales como María José Ramos y Ángeles Ruiz, ambas maestras de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje. «Nacimos con la idea de montar un centro para cubrir estas necesidades ya que en Blanca no existe un Centro de Día para personas discapacitadas». Atienden por la tarde a unos 20 niños de educación especial y de apoyo y refuerzo escolar, y por las mañanas a varias personas mayores para cubrir sus necesidades con la realización de talleres. «Nos gusta nuestro trabajo, pero animamos a los vecinos de Blanca a que se incorporen a nuestros talleres y huyan de las etiquetas».