Distinguirán a los agentes de la Policía Local de Ceutí que rescataron a una anciana del río

Los policías locales de Ceutí y los bomberos, el 13 de mayo, rescatando a una anciana del río Segura. / p. l.

«Nos tiramos de golpe y porrazo a por ella porque había más de dos metros de profundidad», rememoran los policías locales José Alcolea y Víctor Sánchez

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

Patrullan juntos desde hace solo cuatro meses y en su casillero policial ya se han apuntado un servicio que les supondrá, nada menos, que recibir entre junio y julio sendos reconocimientos de los ayuntamientos de Ceutí y Lorquí. «Nos tiramos de golpe y porrazo a por ella porque había más de dos metros de profundidad», rememoran los policías locales José Alcolea y Víctor Sánchez, sobre el rescate de Fina, una septuagenaria que se precipitó al río Segura, a la altura del viejo puente que une ambas poblaciones, cuando iba paseando por el carril bici que discurre justo por debajo del citado viaducto.

«La mujer pasó una situación agónica porque la corriente la arrastró un kilómetro río abajo, hasta que su cabeza se encajó en unas cañas», relatan. Un mareo o un golpe de calor pudieron ser los causantes de la caída de Fina al cauce, que no acabó en tragedia por la intervención de estos agentes de la Policía Local de Ceutí.

«Pensamos en lo peor cuando llegamos», recuerdan. La anciana apenas podía balbucear y estaba a unos metros de la orilla. «Se encontraba muy débil». Los dos agentes sabían que tenían apenas unos segundos para actuar, pero necesitaban adoptar medidas de seguridad para llegar hasta la víctima. Decidieron improvisar cogiendo el cable y las pinzas de la batería del maletero del coche patrulla. «Nos lo atamos a las manos y a la cintura», cuentan.

Los agentes emplearon un cable y las pinzas de la batería del coche patrulla para llegar hasta la víctima

José se aferraba a la orilla con una mano, mientras que con la otra sujetaba el cable que iba a la cintura de Víctor. «Me quedé agarrado a las cañas para que la corriente no se llevase a mi compañero». Cuando Víctor llegó a la anciana, José le ayudó con el cable a regresar hasta su posición en la orilla. «Estábamos con el agua al cuello. Mi compañero le daba besos a la mujer en la cara y la abrazaba con su cuerpo para darle calor». De hecho, la anciana estaba en 'shock' y con síntomas de hipotermia, y fue necesaria la intervención de un testigo y siete bomberos, equipados con una camilla y cuerdas, para lograr sacarlos de las aguas del Segura.

Fina está «muy agradecida»

«Con la adrenalina no me di cuenta de los cortes que me hice en la mano con las cañas», apunta José Alcolea. La mujer ingresó en el hospital Morales Meseguer y ese mismo día, el domingo 13 de mayo, tras finalizar su turno, José fue a verla. «Les estoy muy agradecida a esos policías», subrayaba ayer Fina en la residencia y centro de día de mayores de Ceutí, donde decidió ingresar tras el incidente. «No quiero recordar nada, fue doloroso. Estuve luchando, cogiéndome a las cañas, y se me escapaban», recuerda.

Este trauma lo está dejando atrás gracias a la atención que recibe en las instalaciones y a las actividades que desarrolla con sus nuevas amistades. «Se ha adaptado muy bien, le gusta mucho la gerontogimnasia y la pintura. Es una artista pintando, a pesar de que nunca lo había hecho», comenta el director de la residencia, José Enrique Piqueras, mientras muestra orgulloso a un equipo de 'La Verdad' uno de los cuadros de Fina: una 'imitación' de la obra 'Kate Middleton and Prince Williams', del brasileño Romero Britto.

«Fue una actuación espectacular de la Policía. Nos llevamos un susto muy grande». A Fina la quiere todo el personal de las instalaciones municipales porque cuando falleció su marido, empezó a acudir al centro de día, de lunes a viernes, para huir de la soledad de su casa. «A la semana siguiente de lo sucedido en el río, se vino a vivir con nosotros y está perfectamente», afirma en tono familiar. El próximo miércoles, el Pleno de Ceutí entregará una placa a la valentía de los agentes Víctor Sánchez, de 41 años, y con catorce años de servicio, y José Alcolea, de 38 años, y con doce en activo. «Fue un acto heroico, se lanzaron al río sin pensarlo, pese al riesgo», subrayan el alcalde y el edil de Seguridad Ciudadana, Juan Felipe Cano y Francisco José Vidal, respectivamente.

«El acto no reflejará todo lo que se merece el salvar una vida». La sesión será doblemente positiva para José porque también le entregarán sus galones de cabo tras aprobar la oposición. Casi sin tiempo para reponerse de tanto halago, el 12 de julio, volverán a ser homenajeados, esta vez en la tierra natal de Fina, en Lorquí, donde el Pleno les dará un diploma y hará una mención especial por evitar que una ilorcitana se ahogase.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos