Las organizaciones agrarias extreman los controles para evitar una 'burbuja' financiera

Recolección de lechugas en una explotación agrícola del campo de Cartagena. / Pablo Sánchez / AGM
Recolección de lechugas en una explotación agrícola del campo de Cartagena. / Pablo Sánchez / AGM

El concurso de acreedores de dos grandes empresas pone en alerta al sector, donde existe división de opiniones sobre el aumento del crédito y el nivel de endeudamiento

Manuel Buitrago
MANUEL BUITRAGO

Las primeras señales de alerta se han encendido en el sector hortofrutícola debido a los concursos de acreedores de dos grandes empresas -Agroherni y El Niño de Lorca-, lo cual ha llevado a extremar los controles para evitar una 'burbuja' agrícola. Todos coinciden en que se trata de un sector fuerte y pujante que genera confianza en los bancos, con unos índices de morosidad bajos. Se consideran «buenos pagadores» y circunscriben el problema a la gestión interna de estas dos empresas, que tienen tras de sí a muchos agricultores y cooperativistas. Esto no ha evitado que las principales organizaciones, como Proexport, estén vigilantes, recordando a sus asociados la necesidad de mantener una buena praxis financiera.

La percepción no es unánime y va por barrios. Fuentes bancarias avisan de que se producirán problemas de liquidez en más empresas; en aquellas que han realizado una mala praxis financiera, al utilizar el préstamo circulante y las pólizas para invertir en la compra de tierras, maquinaria y ampliación de instalaciones. Coag muestra su «preocupación por el elevado nivel de endeudamiento»; y Fecoam señala que los bancos se han puesto «un caparazón» para renovar pólizas a raíz de las dos empresas en concurso.

El directivo de un banco teme más concursos y rechazos de pólizas por una mala praxis financiera

Proexport invita a sus asociados a que no hagan excesos con los créditos para «crecer por crecer»

Fernando Gómez, director general de Proexport, ha sondeado estos días a las entidades bancarias para conocer el impacto de ambos casos, que se han comentado mucho en el sector. «Nos han dicho que el sector está muy consolidado y que genera mucha confianza. Se está operando con normalidad. Eso no quita para que mantengamos la atención, y para que invitemos a nuestros asociados a la reflexión a raíz de lo que ha sucedido. Hay que mantener lo fundamental en la gestión financiera y de recursos humanos, asegurar una óptima base comercial y no crecer por crecer».

Fernando Gómez apunta que «ni dos concursos de acreedores elevan el factor de riesgo del sector agro, ni la entrada de fondos de inversión en varias empresas nos convierte en el segmento más atractivo de la economía». Destaca los bajos índices de morosidad, y en paralelo el incremento del crédito a las empresas agrarias, que creció en España un 19% entre los ejercicios 2015 y 2017. «Hace años hablamos de que se estaba produciendo un posible exceso de liquidez que podía no ser bien utilizado, y desde Proexport hicimos un llamamiento en ese sentido», recalca.

«El sector es sólido y da confianza a los bancos. Lo que ha sucedido en estas dos empresas nos debe invitar a la reflexión» Fernando Gómez, Director general de Proexport

«Este sector es muy grande y siempre hay preocupacionespero el nivel de deuda es bajo en general. Hay que reinventarse todos los días» Joaquín Gómez, Presidente de Apoexpa

«Me preocupa que crezca el endeudamiento porque las empresas invierten para mantener los mercados y los precios no repuntan» Miguel Padilla, Presidente de Coag-Murcia

«Por estos dos casos puntuales, los bancos tienen ahora cierto miedo a renovar pólizas, pero sin un motivo justificado» Santiago Martínez, Presidente de Fecoam

«Advertimos de que podía producirse un sobre-endeudamientoen el sector con la venta por debajo de costes para mantener el mercado» Miguel Ángel del Amor, Exconsejero de Agricultura

«Se han puesto un caparazón»

En términos similares se expresa Joaquín Gómez, presidente de la patronal de fruta de hueso y uva, Apoexpa. «Preocupación siempre hay, pero en general las cifras de endeudamiento son bajas. Se trata de dos casos puntuales en un sector muy grande». Indica que la inversión, y la financiación que se precisa, es continua. «El que no se reconvierte todos los días, se sale del circuito».

Santiago Martínez, presidente de la Federación de Cooperativas Agrarias de la Región, advierte de que los dos concursos de acreedores sí tienen consecuencias en el sector. «A raíz de estos casos las entidades financieras se han puesto el caparazón y tienen cierto miedo a renovar algunas pólizas, pero sin un motivo justificado, ya que el sector no tiene ningún problema». Martínez precisa que estas empresas no pertenecen a Fecoam, y que de haber estado dentro no se habría producido este problema «porque no beneficia al sector». Indica que la federación siempre está encima de sus cooperativistas para ayudarles con las entidades bancarias. «Suspensiones de pagos hay toda la vida. Estas dos empresas han tenido altibajos, quizás a causa de su gestión interna».

El presidente de Coag-Murcia, Miguel Padilla, respalda la solidez del sector, pero no oculta su «preocupación actual por el aumento del endeudamiento», para el que hay que encontrar una solución. Señala que las pólizas crecen campaña a campaña. En paralelo, las empresas invierten para mantener los mercados, a la vez que suben los costes en agua, fertilizantes, productos fitosanitarios y salarios. «Sin embargo, no hay manera de que los precios repunten y sean viables para sacar adelante las explotaciones».

El anterior consejero de Agricultura y Agua, Miguel Ángel del Amor, recuerda que su departamento advirtió de que «podía producirse un sobreendeudamiento en el sector». «Se han concedido muchos créditos, y cuando se pierde el precio puede surgir falta de liquidez para hacer frente a los préstamos. La venta por debajo de los costes para poder mantener cuotas de mercado y fidelizar a los clientes puede generar una crisis». Del Amor tampoco duda de la fortaleza del sector, del que tiene un conocimiento de primera mano, si bien anima a seguir tomando medidas para que no se repitan los casos de estas dos empresas, que considera preocupantes porque hay detrás muchos agricultores pequeños.

Disparidad en la banca

En el sector financiero hay una de cal y otra de arena. El representante de una entidad indica que la situación en el agro es la habitual, y que la inquietud está en la ralentización general de la economía; la inversión no es boyante y detecta cierta paralización en el tejido industrial. «Las empresas no quieren endeudarse y los bancos muestran más cautelas. Hay que buscar más para encontrar lo que nos gusta», explica.

Otro directivo bancario emplaza al sector agro a mantener la ortodoxia, «ya que con el ánimo de crecer se cometen excesos financieros». Apuesta por profesionalizar más a las empresas, pero no ve peligro en un colectivo que considera «sólido».

Por el contrario, el representante de otra entidad de crédito teme que se presenten más concursos y problemas de liquidez. «Muchas empresas realizan una mala praxis financiera y usan el dinero circulante para inversiones, pese a que saben que no deben hacerlo, con lo cual se quedan sin liquidez y tienen problemas para renovar las pólizas; o directamente no se les renueva. Ese dinero está mal utilizado y hay que reconducir la situación allí donde se presenta. El problema lo tenemos todos. Los pequeños van a sufrir y probablemente habrá una criba», avisa. «Las grandes empresas están bien gestionadas en general».