El órdago que salvó al gerente del SMS

Manuel Villegas y Asensio López./ v. v. |j. c. c.
Manuel Villegas y Asensio López. / v. v. |j. c. c.

Villegas ligó su continuidad en el Ejecutivo a la de su equipo, empezando por Asensio López, cuestionado en el PP

Javier Pérez Parra
JAVIER PÉREZ PARRA

La lealtad no es una cualidad que sobre en política, pero a veces hay excepciones. El consejero de Salud, Manuel Villegas, tenía claro, desde hace meses, que solo continuaría en el puesto si le acompañaba el equipo con el que ha desarrollado su proyecto de gestión desde su nombramiento, en 2017. Sin el director gerente del Servicio Murciano de Salud (SMS), Asensio López, no iría a ninguna parte, y así se lo hizo saber al presidente López Miras. No era un órdago menor, porque si algo ha demostrado el director gerente en todo este tiempo es que su reconocida capacidad para la planificación es muy superior a su habilidad para hacer amigos en los círculos del poder y entre los grupos de presión. En realidad, quienes lo conocen saben que esto último no le interesa lo más mínimo.

Es de sobra conocido que Asensio López, y también el consejero Villegas, provocan auténtica alergia al Sindicato Médico, que nunca ha renunciado a seguir influyendo en el PP y en el Gobierno como en los gloriosos -para ellos- tiempos de Ramón Luis Valcárcel y la exconsejera Ángeles Palacios. Pero las antipatías que provoca el director gerente del SMS van más allá, y llegan directamente al PP y al propio Ejecutivo.

El 'no es de los nuestros' sigue pesando en política. Villegas llegó al gobierno como independiente situado en la órbita del Partido Popular, pero no es este el caso de Asensio López. De hecho, la animadversión que despierta en sectores conservadores de la sanidad -como, de nuevo, el Sindicato Médico- contrasta con el respeto y hasta simpatía que genera su figura en la Asociación en Defensa de la Sanidad Pública (ADSP) o la Asociación de Usuarios de la Sanidad. Es más fácil escuchar elogios a la brillantez intelectual de Asensio López en una manifestación de la 'marea blanca' que en las camarillas del PP.

La única salida confirmada es la del director de Asistencia Sanitaria, por motivos personales

Con esta carta de presentación, Asensio López generó suspicacias desde el principio, y pronto algunos empezaron a poner el grito en el cielo. Por ejemplo, cuando quiso regularizar de una vez por todas la concertación de los abortos con las clínicas privadas, sacando un concurso público. O cuando anunció que iba a aplicar los protocolos previstos en la Ley de Igualdad LGTBi para que las personas transexuales fuesen atendidas íntegramente en la Región, de forma que la sanidad pública murciana asumiría las intervenciones de reasignación de sexo. Diversas fuentes coinciden en este relato. Hubo quien en el propio Gobierno empezó a hablar de Salud como de la 'consejería roja'.

Pero, además, Asensio López ha pisado otros muchos callos a lo largo de este tiempo. Su capacidad para aguantar presiones está a prueba de bombas. En el macroconcurso de las terapias respiratorias se puso a la patronal del sector en contra. Después llegó la adjudicación del servicio de ambulancias, que derivó en un enfrentamiento abierto entre el SMS y Hacienda. Al Gobierno le estalló la polémica en plena precampaña, con las empresas locales que se habían quedado sin contrato en pie de guerra. El PSOE, alineado con las antiguas concesionarias, no dudó en sacar toda la artillería.

López ha demostrado que su capacidad de gestión es superior a la de hacer amigos en el poder

Muchos pensaron que tras este episodio la suerte estaba echada, pero Villegas se ha mantenido firme hasta el final: o Asensio López continuaba al frente del SMS o él no seguiría en el Gobierno. Finalmente, ha ganado el órdago frente a quienes exigían la cabeza del gerente.

Mismo organigrama

Junto a Asensio López se mantiene también el resto del equipo. La excepción es Roque Martínez, director general de Asistencia Sanitaria, que ha solicitado su relevo por motivos personales. Al frente de la Dirección General de Salud Pública seguirá José Carlos Vicente, y María Teresa Martínez continúa en la Dirección General de Planificación, Investigación, Farmacia y Atención al Ciudadano. En principio, la decisión de mantener a todo el equipo incluye al director general de Recursos Humanos, Pablo Alarcón, pese a su cuestionado papel en la autorización de compatibilidades a jefes de servicio durante años.

Varias sentencias judiciales han apuntado ya a que el SMS incurrió en una ilegalidad manifiesta al permitir que los jefes de servicio pudiesen compaginar su puesto con actividades privadas. Pero un cambio en la Dirección de Recursos Humanos en estos momentos, con dos ofertas de empleo enormemente complejas en marcha, parece descartado.

La Consejería y el SMS afrontan numerosos retos en esta legislatura. La lucha contra el tabaco sigue siendo una prioridad para Villegas, así como el impulso de la Atención Primaria. También el desarrollo de los centros de alta resolución. Asensio López seguirá, pese a sus críticos, a la cabeza de estos proyectos.