La operación contra los amaños en partidos de tenis se salda con 83 personas imputadas

Un guardia civil custodia numerosos fajos de billetes de 50 euros. / G. C.
Un guardia civil custodia numerosos fajos de billetes de 50 euros. / G. C.

La Guardia Civil ha bloqueado 42 cuentas bancarias y ha intervenido 167.000 euros en efectivo

RICARDO CASTAÑEDA MADRID

La Guardia Civil hizo ayer balance de la operación que ha permitido desmantelar una organización delictiva dedicada a amañar partidos de tenis de las categorías ITF Futures y Challenger, de la que 'La Verdad' ha venido informando con todo detalle en las últimas semanas. La red sobornaba presuntamente a deportistas con el objetivo de coordinar la realización masiva de apuestas sobre el evento corrompido. En el marco de la 'Operación Bitures' han sido detenidas un total de quince personas, tres de ellas en la Región -dos tenistas y un hostelero-, y se ha investigado a otras 68.

Entre los 83 encausados figuran 28 tenistas profesionales, uno de los cuales incluso habría participado en el último US Open.

La investigación se inició a raíz de la denuncia que pusieron los responsables de la Tennis Integrity Unit (TIU), organismo anticorrupción de carácter internacional responsable de velar por la integridad en el mundo del tenis. A partir de esta denuncia, los agentes centraron su investigación sobre un tenista español, logrando desenmarañar el complejo entramado que habían tejido.

Para conseguir sus objetivos, la organización criminal usurpó miles de identidades de ciudadanos con las que realizaban las apuestas, vinculando las mismas a cuentas de apostantes y monederos electrónicos donde revertían las ganancias obtenidas con el fin de enmascarar su verdadera identidad y no tributar en la Hacienda Española por el dinero obtenido fraudulentamente.

Un grupo de individuos armenios se valían de un tenista profesional que era el nexo entre ellos y el resto de los miembros de la red. Una vez que lograban el soborno, los miembros armenios se desplazaban a los lugares donde se disputaban los partidos con la finalidad de comprobar y asegurarse de que el tenista cumplía con lo previamente pactado aprovechándose de su imponente corpulencia. Asimismo, daban la orden de que se efectuasen las apuestas deportivas en diversos puntos de ámbito nacional e internacional.

Los agentes han constatado que la organización venía operando al menos desde febrero de 2017. De hecho, se realizaron once registros domiciliarios simultáneos en nueve provincias españolas, en los que se intervinieron 167.000 euros en efectivo, joyas, un arma corta, más de 50 dispositivos electrónicos, cinco vehículos de alta gama y se bloquearon los saldos de 42 cuentas bancarias.