El obispo visita las zonas afectadas por las inundaciones

El obispo de Cartagena, José Manuel Lorca Planes (2º der.), en su visita a Archena./Diócesis de Cartagena
El obispo de Cartagena, José Manuel Lorca Planes (2º der.), en su visita a Archena. / Diócesis de Cartagena

José Manuel Lorca Planes recorrió Archena, Santomera y El Raal. El miércoles, junto a su Consejo Episcopal, acudirá a Torre Pacheco y Los Alcázares

LA VERDAD

El obispo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca Planes, comenzó a visitar las zonas más afectadas por el temporal de gota fría que asoló la Región de Murcia. En su recorrido pasó por Archena, Santomera y la pedanía murciana de El Raal, y este miércoles se acercará, con su Consejo Episcopal, a Torre Pacheco y Los Alcázares, el municipio más afectado por las inundaciones.

El pasado jueves, ante la alerta roja declarada en la Región de Murcia con motivo de la llegada de la gota fría, Lorca Planes hizo un llamamiento a la colaboración a todos los párrocos y comunidades cristianas de la Diócesis de Cartagena para facilitar todos los locales y medios necesarios que pudieran servir de ayuda a las familias afectadas por las inundaciones que ya se preveían.

Los Alcázares es uno de los municipios más devastados por la gota fría. Quinientas personas tuvieron que ser realojadas y son numerosos los daños causados por el agua. Sin embargo, Rubén Córdoba, párroco de este municipio, afirma que «pese a lo dramático de la situación, hay que ver lo positivo en todo», y es que, según afirma, «esta catástrofe está sacando el lado bueno de todas las personas. Ahora no importan ni ideología, ni religión, ni nada. Estamos todos unidos con un solo corazón, apoyándonos todos. Veo el corazón de mi pueblo unido y me siento admirado, y veo el amor de Dios en ellos», afirma orgulloso.

También añade que «ahora lo que toca es remontar, y lo que está levantando mucho al pueblo son los voluntarios que, en colaboración con el ejército, están ayudando a las familias afectadas a limpiar las casas y sacar todo lo que se ha perdido; además de ofrecer su apoyo moral». Por eso, hace un llamamiento para que todo aquel que quiera colaborar se acerque a la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción donde podrá ayudar a las familias que lo han perdido todo o participar limpiando los templos del municipio, que también se han visto afectados por la lluvia.

En Archena también se dejaron sentir los estragos de la gota fría. El obispo de la Diócesis Cartagena y su Obispo Auxiliar, Chico Martínez, visitaron ayer las zonas más afectadas del municipio y ofrecieron su apoyo a las familias damnificadas. Desde la parroquia de San Juan Bautista destacan, sobre todo, la labor de los voluntarios de Cáritas que, según explica su párroco, Alfonso Alburquerque, «estuvieron colaborando desde el primer momento llevando mantas, ropa de abrigo y comida al pabellón municipal de deportes». El párroco indica que se siguen necesitando mantas y ropa de abrigo.

Lorca Planes y Chico Martínez, durante su recorrido por las zonas afectadas, visitaron también Santomera, donde la parroquia de Nuestra Señora del Rosario tuvo que responder ante la necesidad de sus vecinos con premura. El viernes, las pedanías de El Siscar y La Matanza tuvieron que ser evacuadas y la gente fue realojada en uno de los institutos del municipio. Desde que se diera a conocer la noticia, la parroquia se puso a disposición del Ayuntamiento para colaborar en cuanto fuera necesario. «En cuanto supimos lo que pasaba, acudimos para ofrecer nuestra ayuda. Nos comunicaron que la mayoría de los evacuados venía sin comer, así que, inmediatamente, nos pusimos manos a la obra para alimentarlos, acompañarlos y ayudar en todo lo que hiciese falta», explica Antonio Ballester, vicario episcopal de la zona Suburbana II y párroco de Santomera.

Durante dos días, unos cuarenta voluntarios de la parroquia se han encargado de acoger, acompañar y alimentar a las más de doscientas personas realojadas en el instituto. En este sentido, Ballester destaca que han querido servir a la gente «desde la fe y el amor de Jesucristo» y que, por ello, no les ha importado ni el tiempo, ni el dinero invertido en colaborar con las personas damnificadas. El vicario de esta zona también asegura que está «muy orgulloso porque la respuesta de la gente ha sido muy buena, se ha tomado conciencia de lo importante que es ayudar a los hermanos en estas situaciones de emergencia y todo el mundo se ha volcado con ellos».

El próximo miércoles el obispo de la Diócesis de Cartagena y su Consejo Episcopal se reunirán en Torre Pacheco con autoridades, damnificados e instituciones como Cáritas. Por la tarde, a las 16.30 horas, visitarán en municipio de Los Alcázares, el más afectado por la gota fría, para ofrecer su apoyo a las familias que lo han perdido todo.