Un nuevo estudio vincula la contaminación por metales pesados con más riesgo de cáncer

Concentración de metales pesados en los municipios españoles. Cartagena, La Unión y otros puntos del litoral presentan altas concentraciones de plomo, cadmio, cromo y arsénico, según se observa en estos mapas del Atlas Geoquímico de España, elaborado por el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), e incorporados al estudio sobre metales del suelo y mortalidad por cáncer./FUENTE: IGME
Concentración de metales pesados en los municipios españoles. Cartagena, La Unión y otros puntos del litoral presentan altas concentraciones de plomo, cadmio, cromo y arsénico, según se observa en estos mapas del Atlas Geoquímico de España, elaborado por el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), e incorporados al estudio sobre metales del suelo y mortalidad por cáncer. / FUENTE: IGME

La comarca de Cartagena, con más concentración de plomo y cadmio, presenta mayor mortalidad en varios tipos de tumores

Javier Pérez Parra
JAVIER PÉREZ PARRAMurcia

Vivir en zonas que, como Cartagena, presentan mayor contaminación por metales pesados, puede conllevar más riesgo de padecer determinados tipos de cáncer. Así se desprende de un nuevo estudio elaborado por investigadores del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III a partir del análisis de la ingente cantidad de información disponible en las bases de datos de ambos organismos. De un lado, las 861.440 defunciones por 27 tipos de cáncer registradas por Epidemiología en los casi 8.000 municipios de toda España entre los años 1999 y 2008. De otro, la composición geoquímica del suelo, recogida en el Atlas Geoquímico de España del IGME.

A grandes rasgos, los científicos han comprobado cómo en aquellas áreas tradicionalmente más industriales, y por tanto con suelos más contaminados por plomo, cadmio, cobre y otros metales pesados, hay, en general, mayores cifras de mortalidad en tumores como los de pulmón, vejiga, esófago o estómago. Los investigadores advierten, no obstante, de que el estudio debe leerse con mucha prudencia. «Los resultados han de ser tomados con mucha cautela y no ser interpretados como causa-efecto», señala Pablo Fernández Navarro, uno de los autores. En definitiva, se apunta a que «los contenidos de elementos tóxicos en el suelo, aunque sea con unos niveles muy pequeños, pueden suponer un componente más en la etiología del cáncer, influyendo en su patrón geográfico». Las conclusiones han sido publicadas en las revistas 'Environmental Geochemistry and Health' y 'Environmental Science and Pollution Research International'.

861.440
fallecimientos en toda España por cáncer han sido analizados, en función de su distribución geográfica. La estadística se ha comparado con el Atlas Geoquímico de España, elaborado en 2012 por el Instituto Geológico y Minero de España (IGME).

Los investigadores observan cómo en las áreas con mayor concentración de cadmio hay en general más fallecimientos por tumores de vejiga que la media. Cartagena y La Unión, con alta presencia de este metal, se encontraban entre los años 1989 y 1993 entre las localidades españolas con mayor riesgo de mortalidad por este tipo de cáncer, según datos del Centro Nacional de Epidemiología. A partir de 2004, sin embargo, la tasa de mortalidad en estas áreas bajó hasta situarse en la media nacional. Asimismo, se apunta a una posible asociación entre el plomo, también especialmente presente en el área de Cartagena, con mayor riesgo de cáncer de esófago en ambos sexos. La comparativa entre las estadísticas de mortalidad y la contaminación arroja otra asociación similar entre el cobre y el cáncer de pulmón.

Depósitos de metales pesados y estructuras semiderruidas de los terrenos de la antigua fábrica de Zinsa en Torreciega.
Depósitos de metales pesados y estructuras semiderruidas de los terrenos de la antigua fábrica de Zinsa en Torreciega. / Antonio Gil / AGM

De nuevo, y según el mapa del cáncer del Centro Nacional de Epidemiología, en Cartagena hay un mayor riesgo de padecer este tipo de cáncer que en el resto de la Región. Sin embargo, los investigadores recuerdan las limitaciones de su estudio, «algunas relacionadas con la medida de exposición a los contaminantes y con la falta de control de variables» importantes «en cáncer, como es el consumo de tabaco». En definitiva, fumar es un factor de riesgo directo y muy claro en cáncer de pulmón, mientras la mayor o menor presencia de cobre u otros metales en los suelos de un área en concreto es solo un elemento con el que aparece una posible asociación, que habrá en todo caso que seguir estudiando.

Los niveles de cromo y arsénico son también más altos en los suelos de Cartagena y La Unión

La investigación arroja también una mayor mortalidad por cánceres del sistema digestivo en hombres en zonas con mayor concentración en suelo de cadmio, plomo, zinc, manganeso y cobre. En el caso de las mujeres, se observa una mayor mortalidad por cáncer de encéfalo en zonas con presencia más elevada de cadmio. Además, las concentraciones altas de arsénico se relacionan con más casos de cáncer cerebral.

Una nueva vía

El estudio del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III «abre una vía importante para tratar de entender el conjunto de exposiciones que determina la frecuencia del cáncer y de otras enfermedades crónicas», señala Pablo Fernández Navarro. «El acceso a los datos de composición del suelo y su inclusión en estudios epidemiológicos sobre salud en humanos es muy innovador», añade. El atlas geoquímico proporciona datos «geocodificados» de todo el país y «constituye una gran contribución a la epidemiología ambiental y a la salud pública en general».

Los resultados deben ser interpretados «con mucha cautela», advierten los científicos. No hay una relación de causa-efecto

Los estudios previos de mortalidad y los diferentes atlas del cáncer en España «habían desvelado patrones geográficos para algunos tumores que eran similares en hombres y mujeres, y que persisten en el tiempo». Los investigadores parten de la hipótesis de que entre los factores que podrían explicar esta distribución figura la composición química del suelo, lo que implicaría una exposición similar de ambos sexos, y de forma prolongada, a metales pesados. «Hay que tener en cuenta que el suelo puede contener metales pesados y metaloides que son carcinógenos para los seres humanos, y la exposición crónica de la población podría conllevar una mayor frecuencia de casos de cáncer. La vía hipotética de exposición sería la incorporación de estos elementos a la cadena trófica».

Variables sociodemográficas

A partir de esta hipótesis, se cruzaron los datos de la estadística de defunciones con el atlas geoquímico para analizar «la posible asociación estadística entre las concentraciones de metales pesados en el suelo y la mortalidad por diferentes cánceres ajustando las estimaciones del riesgo por variables sociodemográficas y proximidad de industrias emisoras de estos contaminantes».

Los resultados apuntan a que esta concentración de metales pesados es un factor a tener en cuenta, aunque evitar la exposición a tóxicos cancerígenos sigue estando sobre todo en nuestra mano. Abandonar el tabaco y evitar el exceso de alcohol es esencial para prevenir cánceres como el de pulmón, el de laringe o el de estómago.

Otros estudios que apuntan en la misma dirección

El estudio elaborado por el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III es innovador, al plantear una ambiciosa comparación entre la estadística de mortalidad por cáncer y la concentración de metales pesados en los casi 8.000 municipios de toda España. Aunque este enfoque es novedoso, otras investigaciones también apuntan a la contaminación como un factor de riesgo a tener en cuenta. La Unidad de Salud Medioambiental de La Arrixaca, que dirige Juan Antonio Ortega, advirtió, en un estudio publicado en 'Enviromental Research', de la sospecha de un mayor riesgo de cáncer infantil en determinadas áreas cercanas a focos industriales de la Región. En concreto, se halló un número de casos de linfoma de Hodking significativamente más alto en los alrededores de la industria cementera y de la construcción de Lorca, así como más pacientes afectados por cáncer en el entorno de Cabezo Beaza y La Aljorra, en Cartagena. La investigación solo apuntaba hipótesis, y no puede considerarse concluyente.

 

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