Los notarios duplican los actos de matrimonios, separaciones, herencias y renuncias en 4 años

Imagen de muñecos en una tarta de boda rota por la mitad./Fotolia
Imagen de muñecos en una tarta de boda rota por la mitad. / Fotolia

Desde la entrada en vigor de la nueva norma que ayuda a desjudicializar, se registran más de 2.900 actos de jurisdicción voluntaria en la Región

Zenón Guillén
ZENÓN GUILLÉNMurcia

Los notarios murcianos realizaron más de 2.900 matrimonios, separaciones y divorcios, sucesiones y renuncias de herencias desde la entrada en vigor hace cuatro años de la Ley de Jurisdicción Voluntaria, una norma que permitió descargar los juzgados al abrir la posibilidad de realizar diferentes actos en materia de familia ante la figura de los funcionarios públicos del Estado encargados de dar fe. De hecho, desde julio de 2015 y hasta el pasado abril -con datos consolidados-, casi se duplicó el número de actos realizados, al pasar de 480 en el primer ejercicio a los 825 de la actualidad.

Eso sí, el mayor incremento se produjo en el segundo año, cuando se disparó un 65%, a partir de esta novedosa norma que amplió las competencias de los notarios. Después su evolución siguió constante, lo que ha permitido la desjudicialización de muchos asuntos que no estaban sometidos a litigio.

Destacan matrimonios (716), separaciones y divorcios (874), que aglutinan un 53% del total de expedientes; y los de sucesiones, entre ellos la declaración de herederos abintestato si son herederos colaterales o la realización del inventario antes de decidir la aceptación o renuncia de una herencia, con un 18%. El resto se distribuye entre expedientes de dominio o la reclamación de deudas dinerarias no contradichas, entre otros.

El decano del Colegio Notarial de Murcia, Pedro Martínez Pertusa, destaca que «valoramos muy positivamente nuestra participación en los actos de jurisdicción voluntaria, que es de gran utilidad social, y contribuye a desjudicializar muchos asuntos». Así, 1.590 parejas acudieron para contraer matrimonio, separarse o divorciarse en la Región, siempre bajo el requisito de que los cónyuges estén de acuerdo y no haya hijos menores a su cargo.

Igualmente, la celebración de matrimonios ante notario se multiplicó por cuatro durante estos años (47 a 207), mientras que las separaciones o divorcios se incrementaron un 87% en este periodo (de 133 a 249). En el caso de los divorcios, además, el notario, al igual que hacía el juez, comprueba que el convenio regulador de la suspensión de la vida en común acordado por las partes se atiene a derecho y es equitativo para los dos miembros, es decir, que no incluye aspectos que discriminen a uno de ellos, y lo incorpora en la escritura.

Ampliación de competencias

En materia de sucesiones hasta la entrada en vigor de esta ley, los notarios solo tenían competencia para declarar como herederos abintestato a ascendientes, descendientes y cónyuges del fallecido, mientras que ahora se extiende a parientes colaterales, como hermanos, sobrinos, tíos o primos de la persona fallecida. En este caso se aprecia un crecimiento en los dos primeros años. También realizan el inventario de una herencia antes de su aceptación o renuncia.

Además de los actos en materia de familia o de sucesiones, la jurisdicción voluntaria introdujo otros actos, como la reclamación de deudas dinerarias no contradichas (en las que no hay una oposición previa del deudor). Una de sus ventajas es que, si en un plazo de 20 días, el deudor ni ha satisfecho la deuda ni se ha opuesto a ella, el acta de reclamación notarial adquiere carácter ejecutivo y se convierte en título de ejecución extrajudicial. Por último, la conciliación ante notario es otra novedad, gracias a la cual se pueden alcanzar acuerdos antes de llegar a un pleito.